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Entrevista a Maximiliano Lasén Paz

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«Tenemos la obligación de devolver a la sociedad lo que ella nos ha dado»

Retomamos la actividad tras el parón estival de la mano de un personaje muy interesante para Valdemoro tanto por su actividad dentro del pueblo como en una institución tan vincula a este como es la Guardia Civil. Hablamos de Maximiliano Lasén Paz, coronel retirado de la Guardia Civil y vecino de Valdemoro desde 1972.

Cántabro de nacimiento y el mayor de una familia de cinco hermanos, a una temprana edad sufrió la pérdida de su padre, sargento de la Guardia Civil, en acto de servicio. El testimonio de Maximiliano es muy interesante porque, a pesar de haberse criado entre la casa cuartel y el Colegio de Huérfanos de la Guardia Civil Infanta María Teresa, ha desarrollado un espíritu crítico con el cuerpo y su actividad.

Maximiliano es un hombre que se preocupa por la vida civil y el desarrollo cultural. Desde su llegada a Valdemoro ha llevado a cabo una amplia actividad social, promoviendo iniciativas como los cursillos prematrimoniales, el asociacionismo vecinal o la mejora en los centros de educación. En los más de cuarenta años que Valdemoro es su residencia estable ha sido miembro de la Asociación de Vecinos de Valdemoro, fundador de la primera asociación de padres en el antiguo colegio Carrero Blanco, actual Vicente Aleixandre, ha participado de la vida política valdemoreña entre los años 2011 y 2014 como concejal, y en la actualidad es coordinador de la Plataforma Mayores en Acción como representante de la Asociación Mayores de Madrid XXI.

Tras haber sufrido un episodio tan trágico como la pérdida de tu padre en acto de servicio, ¿por qué decides optar por una carrera profesional militar?

Nunca había pensado en pasar a formar parte del ejército o la Guardia Civil. En el Colegio de Huérfanos de las Infantas estudiábamos hasta los diecinueve años. Cuando acabé el bachillerato y la reválida, la dirección del colegio había cambiado, antes estaba al cargo de un civil que impulsaba mucho la educación cívica y las actividades culturales. En su lugar entró un señor de segunda fila y empezaron a primar los coroneles. Me presenté a Aviación, pero por cuestión auditiva me rechazaron. Finalmente, tuve que optar por la Guardia Civil como un empleo más rápido, era el mayor de cinco hermanos y no podía perder el tiempo. La Guardia Civil no era desconocida para mí; en primer lugar por mi padre y, en segundo, porque el Colegio de Huérfanos estaba unido al parque, a la imprenta y la radio del cuerpo, en lo que se denominaban Las Cuarenta Fanegas. En navidades íbamos a pedirle el aguinaldo a los guardias. No tenía una vocación primigenia, pero es cierto que los cuarenta y tres años que he estado dentro del cuerpo han sido muy satisfactorios para mí porque el propio cuerpo te da la posibilidad de desarrollarte en muchos ámbitos sin tener que renunciar necesariamente a aspectos de la vida civil. El poder que te da el Estado para ayudar a la gente es muy importante.

Me parece muy interesante esa concepción de tu profesión como un poder que se te otorga para servir a la gente.

El poder que te otorga el Estado indudablemente es para servir a la población, artículo 104 de la Constitución. En mi experiencia con las fuerzas de seguridad francesas aprendí el artículo 12 de la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano (1789), que viene a decir que interesa crear una fuerza pública para su garantía y el beneficio de todos, no para la utilidad particular de a quienes está confiada. Lo que evitaría los Villarejos y la politización de las policías, de la que el cuerpo está alejado: no cambian los mandos con los cambios de Gobierno. La cartilla del guardia civil tiene una reflexión e impulso muy interesante en cuanto al servicio al ciudadano se refiere. Un aspecto muy importante dentro de este tema es el honor. Cuando se creó el cuerpo solo se otorgaba el honor a los oficiales. Para los guardias el honor era algo muy importante porque te posicionaba en un rango superior en una sociedad estamental donde se hacía distinción por las vestimentas que llevabas.

¿Cómo has concebido tu labor dentro de la Guardia Civil?

Cuando entras como oficial tienes que aprender como desempeñan su trabajo las personas bajo tu mando, siguiendo el dicho de «para saber mandar hay que saber obedecer», y sus dificultades de toda índole. Cuando yo ingresé, tenía cierta reticencia y desconfianza hacia las instituciones porque hay diferencia entre los principios, los reglamentos y la práctica. Existe un corporativismo y una oficiosidad que desvía a las personas que las ocupan. Esta visión me permitió mirar mi oficio con cierta perspectiva crítica como un instrumento del poder, que ordena, como un servicio público, que cada cual puede requerir y como una profesión, que tiene sus propios intereses.

Formación en el patio del Colegio de Guardias Jóvenes de Valdemoro. 1975

¿Consideras que fuiste un agente rebelde dentro del cuerpo?

Es mucho decir, pero me tocaron unos tiempos de apertura hacia las libertades personales que había que ejemplificar en acciones o comportamientos que no entraban dentro de lo establecido. Durante bastante tiempo ejercí mi servicio en poblaciones pequeñas del norte de España y siempre me gustó tener un compromiso con los ciudadanos. Históricamente, la Guardia Civil se erigió como una institución muy relevante en los núcleos rurales. De mi etapa en Muros de San Pedro recuerdo salir a correr hasta la playa y al cabo de un rato tener a varios chavales detrás de mí corriendo también. Eso me llevó a juntarles para salir a correr y a formar también una liga de fútbol junto con el médico del pueblo. Más tarde, en 1982, me hice cargo de todos los deportes de la Guardia Civil, lo que me permitió fomentar el deporte gracias a la estructura orgánica que se creó para tal fin. En los años 70, cuando fui a la facultad, la gente no conocía a la Guardia Civil. Los deportes ayudaron a que los agentes se integraran mejor con la población civil.

¿Cómo compaginaste la labor de educar dentro de un cuerpo militar teniendo una visión tan particular de la educación?

En el año 1973 empecé la carrera de Sociología porque entendí que lo que aprendes en una academia al cabo de diez años se te queda obsoleto. Si no estudias otros ámbitos, no te reciclas. Ese proceso de aprendizaje te abre nuevos puntos de vista y conoces otras realidades. La vida en el Colegio de Guardias tenía sus limitaciones y una de las que más me preocupaban era la incomunicación. Aunque yo diera clases de matemáticas, les pedía a mis alumnos que al comienzo de la clase apuntaran en la pizarra la noticia más importante del día. Ellos tenían sus transistores a escondidas y se enteraban de la actualidad. Recuerdo que en la Academia General Militar de Zaragoza solo entraba el periódico Le Figaro en la biblioteca, hoy ya no es así. En la del Colegio de Guardias Jóvenes la fecha de las obras se había parado en 1936, pero se continuó en los años 70.

Dirección General de la Guardia Civil. 1998

¿Encontraste limitaciones por parte de la institución?

Para nada. La Guardia Civil, y en general la Administración, es muy flexible si tú asumes la responsabilidad de tus acciones. Estando como instructor de un equipo de campo a través vi la posibilidad de que los jóvenes pudieran salir a la Casa de Campo a correr. Para entonces los jóvenes tenían prohibido viajar a Madrid, de ahí que Valdemoro se llenara de jóvenes uniformados en fin de semana. Era un problema formativo e intenté que salieran lo máximo posible.

¿Cuándo se produce tu primer vínculo con Valdemoro?

La primera impresión es muy temprana porque estando de alumno en el Colegio de Huérfanos recuerdo haber venido al Colegio de Guardias Jóvenes de visita. A pesar de ser muy temprana no era muy diferente a cuando llegué en 1972. La calle Grande seguía teniendo sus cunetas porque era la carretera que iba a los torrejones. Era un pueblo también de veraneo en el que eran habituales casas de una envergadura considerable, fruto de las relaciones que se tenían con la familia real como ciudad de paso hacia Aranjuez. Llegué destinado al Colegio de Guardias Jóvenes como profesor de Educación Física tras haber obtenido la titulación en Toledo. Me hice cargo de la Sexta Compañía en cuanto a la educación cívico-militar se refiere. También impartí clases de muchas materias diferentes.

¿Cómo era el Valdemoro de comienzos de los años setenta?

Era un pueblo que ya había comenzado un proceso de cierta industrialización, además de las fábricas de yeso, con la llegada de empresas como Lamana o Milupa. Por esos años el franquismo estaba en el debate y la contestación, pero tenía, y tiene, sus adeptos. Yo me limité a que las cosas salieran a la luz, que fueran visibles. Creamos una asociación de vecinos con la que una de las medidas más importantes que llevamos a cabo fue la acción vecinal para mejorar la calidad del agua corriente y un concierto para que llegara el Canal de Isabel II también a otros municipios como San Martín de la Vega o Ciempozuelos. El pueblo comenzó a poblarse con gente que venía de diferentes puntos de Castilla-La Mancha y Extremadura.

Campeonatos mundiales de ciclismo en San Sebastián. 1965

¿Por qué decides quedarte en Valdemoro?

El Colegio de Guardias Jóvenes fue mi destino más duradero, eso hizo que mis hijas crecieran aquí. Eran pequeñas, y mi mujer y yo decidimos quedarnos porque estar cerca de la capital nos otorgaba cierta estabilidad. Para entonces el pueblo había crecido; en los años noventa decía de Valdemoro que era el Beverly Hills de Madrid, pues tenía todos los servicios y la tranquilidad de ser una población de unos veinticinco mil habitantes.

El Valdemoro de los años ochenta se caracterizaba por una importante movilización vecinal quizás algo dormida en la actualidad.

Había un espíritu por querer mejorar las muchas deficiencias que por entonces tenía el municipio. Yo lo viví en la asociación vecinal, pero con los primeros alcaldes democráticos la participación cayó hasta quedarnos los dos vecinos que la clausuramos. Creo que ha sido un gran error de los ciudadanos pensar que los políticos de la democracia «eran de los nuestros» y no haber mantenido esos organismos de control vecinal. Estoy seguro de que si hubieran perdurado en el tiempo iniciativas como la que creamos en su momento, muchos de los políticos que han gobernado la localidad no habrían tenido tan fácil abusar de las arcas públicas. Las asociaciones vecinales han pasado de ser las auténticas impulsoras de las políticas de modernidad de los municipios a convertirse en organismos completamente inanes. Y la gente se organiza para resolver sus problemas al margen de las instituciones, como es el caso del barrio de La Estación para defenderse del crematorio.

Ocupando el puesto de comandante de la Escuela de Tráfico, afincada en nuestro municipio, emprendiste una nueva etapa en París con la Gendarmería francesa.

Se presentó la posibilidad de un curso de Estado Mayor en Francia que suponía una muy buena oportunidad para mi carrera profesional. Gracias a que pertenecía al estamento de Tráfico, creo que tuve mayor facilidad para poder pasar un periodo en París formándome con los gendarmes. Estuve en la escuela militar de París durante un par de años en una experiencia que fue muy enriquecedora y en la que pude conocer a cargos militares, no solo de Francia sino de muchos países que se dieron cita allí. Fuera de lo militar, también participé en el AMPA del Liceo Español de mi hija. A diferencia de España, en Francia el AMPA sí tiene una relevancia política.

Has realizado varios estudios que analizaban la situación de la Guardia Civil. ¿Cuáles fueron las principales conclusiones?

Durante mi etapa en la Jefatura de Enseñanza realicé una especie de libro blanco sobre la formación en el cuerpo y un estudio sobre su estructura. La Guardia Civil se había transformado poco a poco de ser un cuerpo homogéneo, donde los guardias eran polifacéticos en una jerarquización territorial que reposaba sobre el Puesto, a una organización compleja y especializada, es decir, con unidades especializadas como Seprona, Tráfico, Geas, Montaña, etc. Las especialidades provocaron una pérdida de efectivos en aquellos destinos de menor demanda. Esto se tradujo en una disminución del número de Puestos o en la reducción drástica del número de agentes en las poblaciones rurales. En 1997 ocupé la vacante de Jefe del Estado Mayor durante un año y regresé a Francia como agregado para la relación con la Gendarmería y también para recabar informaciones de los numerosos estudios e investigaciones que se publicaban al año para transmitirlos a la Guardia Civil. El intercambio de información entre ambos cuerpos es constante.

Regresas de París en el año 2000 y tras un periodo de segunda actividad, te jubilas en 2007. Es entonces cuando tienes una mayor dedicación política en Valdemoro. ¿Cómo crees que ha afectado su crecimiento al tejido social del municipio?

El crecimiento desmesurado ha alterado por completo la relación social, hoy en recomposición. Antes había una mayor cohesión social porque los vecinos estaban encuadrados en un tejido empresarial reconocible, donde las relaciones personales se mantenían y los sindicatos podían mantener cierta actividad. En la actualidad el crecimiento ha provocado una gran desconexión total entre los barrios y sus vecinos. Muchos vecinos de Valdemoro solo vienen a la localidad a dormir y hay partes del pueblo que ni conocen. En esta desconexión juegan un papel muy importante las nuevas edificaciones de viviendas en manzanas o urbanizaciones cerradas sin tejido comercial de proximidad que aísla a las personas. La seguridad la crean las relaciones entre personas y no el aislamiento, que, a mi parecer, tan solo fomenta la venta de cerraduras y sistemas de alarma.

¿Cuáles crees que son las principales carencias de Valdemoro?

No creo que Valdemoro tenga unas carencias diferentes a las de la sociedad española en general. En Valdemoro no existe un contraste económico muy fuerte, no hay grandes fortunas y tampoco una gran pobreza, eso genera una clase media conservadora que busca la estabilidad y no quiere meterse en líos. Existen iniciativas, sobre todo de tipo deportivo, que hacen ver que la localidad se está construyendo como ciudad. A pesar de todo, y es una crítica que llevo haciendo desde mi etapa en el Consejo Escolar del Instituto Villa de Valdemoro en el año 1997, la implicación con la sociedad creo que tiene que ser mayor. En particular hacía referencia a la responsabilidad que creo que tiene el profesorado como agente dinamizador de la actividad cultural local, aunque es una actitud que se debe extrapolar a todos los ciudadanos. Nos limitamos a las tareas que entran dentro de nuestro salario y no pensamos en la obligación que tenemos de devolverle a la sociedad lo que nos ha dado. Lo que somos hoy es gracias a que hemos tenido al lado gente que se ha movido y ha conseguido cosas.

Al hilo de ese proceso de transformación en ciudad que está sufriendo Valdemoro, ¿qué modelo urbanísitico sería el más idóneo a tu parecer?

El desarrollo ha sido tan violento que no se ha hecho de una manera sostenible. Creo que Valdemoro debería preservar esa conexión que ha tenido tradicionalmente con el campo. Esto no quiere decir que se construyan zonas verdes dentro de la ciudad, sino que la masa urbana sea compacta y se cuiden sus alrededores con la conservación del medio ambiente. Antes hacíamos marchas con los colegiales por los caminos de El Espartal, hoy está vallado para los vecinos. Zonas como el parque Bolitas del Airón o El Espartal deberían ser zonas en las que poder desarrollar actividades para disfrutar de la naturaleza, conocer nuestro entorno y cuidarlo. En definitiva, incorporar a nuestros hábitos la conducta de salvar el planeta con residuos cero, consumir menos energía buscar la economía circular que evita el desperdicio, revalorizar la economía de proximidad para hacer de Valdemoro una población más agradable, más vivible donde se respete a todo el mundo.

Texto_Sergio García Otero

Fotografía_Ncuadres

 

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Natural English by Kids&Us Valdemoro

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Cinco cuestiones que hay que saber sobre el aprendizaje del inglés en edades tempranas
Kids&Us utiliza una metodología de aprendizaje basada en el proceso natural de adquisición de la lengua materna, un proceso infalible que tiene lugar en un orden determinado, natural y espontáneo.

¿Por qué es importante empezar con el inglés cuanto antes?

Nacemos con una capacidad innata para el lenguaje. Un montón de procesos cerebrales se activan durante los primeros años de vida y aprendemos la lengua materna de forma espontánea gracias a la exposición constante al idioma. Es un proceso natural e infalible, puesto que, en condiciones normales, todos los niños aprenden su lengua materna sin instrucciones específicas. Esta intuición de cuando somos pequeños es la que facilita el aprendizaje de una segunda lengua y es la clave, también, del método Natural English de Kids&Us, que aprovecha todos estos mecanismos del cerebro y los pone al servicio del aprendizaje del inglés basándose en el proceso natural de adquisición de la lengua materna.

Aprender inglés a partir de un año. ¿Son demasiado pequeños?

Aunque el aprendizaje de una lengua dura toda la vida, es durante los primeros años cuando somos más receptivos a integrarla de forma no consciente. De pequeños utilizamos mecanismos intuitivos para extraer la información que necesitamos y nos lanzamos a hablar sin las barreras que surgen en la edad adulta, como son la vergüenza, la incomodidad o la inseguridad. En Kids&Us estamos convencidos, y hay muchos estudios científicos que así lo confirman, de que la mejor etapa para empezar con el inglés es la que comprende desde el primer año a los siete. Así que si te preguntas a qué edad deberías introducir el inglés en la vida de tu hijo, la respuesta es «cuanto antes» porque:

  1. Favorece una actitud más positiva para aprender.
  2. Mejora la pronunciación y la entonación.
  3. Proporciona más seguridad y fluidez a la hora de hablar.
  4. Aumenta la capacidad de comprensión oral.
  5. Reduce la necesidad de traducir a la lengua materna.

La importancia de la exposición diaria al inglés

Una exposición continua al idioma es fundamental para el aprendizaje. La escucha repetida hace que los niños y las niñas vayan grabando en su cerebro un gran número de palabras y estructuras, de forma que en el momento en que las oyen o las trabajan en clase, las pueden identificar y reproducir con mucha más facilidad que si no las hubieran escuchado antes. No es necesario mencionar, en este punto, la importancia de la audición; con ella, el oído se acostumbra a la comprensión y la pronunciación del inglés.

¿Una hora de clase semanal en Kids&Us es suficiente?

Sí, ya que se trata de una dosis eficaz y fácilmente sostenible en el tiempo que combina una hora de clase con la escucha diaria del inglés en casa. Con el tiempo y a partir de los 8 años van a ir aumentando las horas semanales de clase hasta llegar a tres horas. Además, en Kids&Us se aprovecha cada minuto y todas las situaciones espontáneas para trabajar las estructuras del inglés mediante actividades lúdicas.

¿Cuándo empezaremos a ver resultados?

Como en todo aprendizaje de idiomas, los objetivos no son a corto plazo. Los resultados son siempre a largo plazo, puesto que incluso en nuestra lengua, no dejamos nunca de aprender y de consolidar nuestro conocimiento lingüístico.

Visítanos a Kids&Us Valdemoro y te contaremos todo lo que Kids&Us puede ofrecer en el aprendizaje del inglés de tus hijos.

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Aires argentinos llegan de la mano de Mercado Porteño

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Tradición, calidad y aromas te harán disfrutar de su magnífica gastronomía

 Buenos Aires es sinónimo de amistad, mesa compartida en familia y buena charla. Mercado porteño es un espacio que remite a esa ciudad, sus costumbres, sus comidas y su calidez. La experiencia de Pablo Maquieira en las parrillas lo ha llevado a diferentes puntos de España, como Mallorca o Madrid. En esta nueva etapa desembarca en Valdemoro, municipio en el que reside tras haber llegado hace trece años de su país natal, Argentina.

Según el diccionario de la RAE, un porteño es el natural de alguna de las ciudades de España y América en las que hay puerto. Según Pablo y su equipo: «Para nosotros, los que tenemos el corazón mirando al sur, porteño es todo lo relativo o perteneciente a Buenos Aires». Ciudad cosmopolita, diversa, tan europea como americana, forjada por múltiples culturas derivadas de las inmigraciones, muestra sus matices en los diferentes barrios: la Boca, amante del fútbol; Barracas, cuna del tango; la avenida Corrientes, con teatros y librerías; las calles de Palermo, con sus madrugadas jóvenes; o la dulce bohemia de San Telmo.

Buenos Aires es una ciudad culta y orillera, su gastronomía ha sido y es sinónimo de calidad y de particulares sabores y aromas. El asado es un ritual que une el campo y la ciudad, se comparte en familia o con amigos, es un arte que se practica y se hereda, es un saber que se cultiva con tiempo y amor. Las buenas pastas, influencia de abuelos italianos, son amasadas a mano de manera artesanal, con los sabores y colores de la cocina mediterránea. Los platos criollos, llenos de texturas, celebran sus orígenes, pero se complementan y fusionan con los platos españoles, como guisos, pucheros, empanadas, pasteles y arroces. El malbec, la cepa insignia que les representa y que se extiende por todo el territorio, une las copas en un fraternal código con su intenso color y sus matices oscuros. Finalmente, la repostería se convierte en una dulce fiesta para los sentidos.

Por todo esto, en Mercado Porteño ofrecen lo mejor de su comida regional, elaborada con productos de la mayor calidad y con las recetas originales: contienen los secretos porteños mejor guardados.

Bienvenidos a Mercado Porteño, un rincón de Buenos Aires en el corazón.

Para más información y reservas puedes contactar  en el teléfono 618 419 337 o en la dirección de correo mercadoportenio@gmail.com. Visita el Mercado Porteño en calle Miguel Hernández 9, de Valdemoro.

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Marcha del corazón, desde el Hospital Universitario Infanta Elena de Valdemoro

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El Hospital Universitario Infanta Elena (HUIE), en colaboración con el Ayuntamiento de Valdemoro, celebrará el 27 de septiembre el Día Mundial del Corazón con una jornada de actividades que incluye el control personalizado de los factores de riesgo, un taller de reanimación cardiopulmonar, ejercicio físico y charlas preventivas.

El vestíbulo principal del Hospital Universitario Infanta Elena será el emplazamiento en el que se desarrollarán las actividades entre las 9.30 y las 10.30 h. Allí, personal sanitario del propio hospital y de los dos centros de salud del municipio llevará a cabo cáculos personalizados de riesgo cardiovascular a quienes lo deseen, analizando los principales factores que inciden en este tipo de dolencias.

‘Aprende a salvar una vida’
Paralelamente y con el título ‘Aprende a salvar una vida’, se realizará un taller práctico de reanimación cardiopulmonar (RCP) que estará a cargo de integrantes del servicio de Medicina Intensiva del HUIE.

Además, quienes acudan al hall del hospital en esa franja horaria podrán profundizar en distintos aspectos preventivos y terapéuticos relacionados con el órgano central de la circulación sanguínea, en las mesas informativas de la Fundación Española del Corazón, de las asociaciones Vida y Corazón y Pacientes Coronarios (APACOR), así como del Servicio de Atención al Paciente del Infanta Elena.

Marcha y más ejercicio físico
Las actividades físicas comenzarán a las 10.30 h. con ejercicios de calentamiento dirigidos por fisioterapeutas del hospital en la explanada de la puerta principal del centro, desde donde partirá la marcha del corazón hasta el parque Duque de Ahumada. Allí concluirá con una sesión de ejercicio físico dirigida por África Sabugueiro, monitora de batuca del Centro Municipal de Mayores.

Las personas que quieran participar en la caminata luciendo la camiseta conmemorativa del evento y disponer de una bolsa de avituallamiento para reponer fuerzas tendrán que inscribirse antes de las 12.00 h. del 18 de septiembre, en la página web del hospital (hospitalinfantaelena.es). El trámite es gratuito y también podrá realizarse el mísmo día 27 de septiembre, de 9.30 a 10.30 h., en la entrada del HUIE. Se admitirán inscripciones hasta agotar existencias  

Charlas preventivas y sobre tratamientos 
Precisamente en el salón de actos de estas instalaciones de la calle General Martitegui se desarrollarán a continuación (de 11.30 a 13.00 h.) una serie de conferencias en torno al lema ‘Prevenir es vivir más y mejor’. La primera girará en torno a la detección, control, seguimiento y adherencia al tratamiento desde Atención Primaria. Seguidamente, se profundizará en los recursos utilizados en la enfermedad cardiovascular desde el sistema sanitario, para concluir con una charla en la que con el título Y después del infarto qué, se abordarán cuestiones como la rehabilitación de pacientes infartados, el control de los hábitos nutricionales y la ayuda emocional. Las ponencias correrán a cargo de personal de los servicios de Cardiología, Rehabilitación y Psiquiatría del HUIE, una nutricionista del mismo y un facultativo del Centro de Salud El Restón.

La sesión concluirá con una puesta en común de las vivencias personales de Martín de la Fuente García y un turno de preguntas durante el que el público asistente podrá intervenir y realizar consultas.

Fuente: Ayuntamiento de Valdemoro

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¨Locos por la Réflex, asociación sin ánimo de lucro de Valdemoro crean el concurso ¨Natur Grafíalo¨ #ODS MedioAmbiente

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La asociación ¨Locos por la Réflex” de Valdemoro ha diseñado un concurso fotográfico y con temática Medio Ambiente, enmarcado dentro de sus actividades como asociación fotografica con salidas de mensuales y fines de semana.

La propuesta solidaria de estos ¨Locos por la Réflex¨ con ¨Natur Grafíalo¨ : Captar en
imágenes , 4 de los 17 objetivos y retos recogidos en los #OSD2030 Natur Grafíalo #ODS2030 Medio Ambiente:
▪ Producción y Consumo Responsables
▪ Acción por el Clima
▪ Vida Submarina
▪ Vida de Ecosistemas Terrestres

Información sobre las bases del concurso en:
https://www.facebook.com/groups/locosporlareflex/
https://www.instagram.com/locosporlareflex/

Desde Cruz Roja Asamblea Comarcal Pinto-Valdemoro queremos agradecer la iniciativa de estos ¨locos solidarios¨ que contribuyen a:
– La difusión de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, objetivos que son un compromiso por parte de esta Asamblea de Cruz Roja. ¨ Actúa por los Objetivos de Desarrollo Sostenible #ODSéate¨
◼ Los ODS persiguen la igualdad de oportunidades entre PERSONAS, la protección del PLANETA y la generación de PROSPERIDAD en un mundo en PAZ que trabaja en ALIANZA para superar los retos a los que nos enfrentamos.
◼ Compartimos 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para transformar el mundo donde cada persona tiene que poner de su parte: los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil y las personas como TÚ.

Haz como Cruz Roja y súmate a la campaña #ODSéate por los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Participar en la campaña #ODSéate es muy fácil y te proponemos hacerlo de muchas
maneras:
1.- Modifica tu avatar, tu logo o tu imagen de perfil en las redes sociales, puedes descargar los materiales aquí.
2.- Difunde información en redes sociales sobre acciones que contribuyen a alcanzar los ODS con las etiquetas #Soy2030, #ODS y #ODSéate, mencionando a @Agenda2030esp y a @CruzRojaEsp
3.- Descubre y comparte la campaña #ImágenesSinDerechos que plasma en
imágenes cedidas por profesionales de la fotografía diecisiete realidades de injusticia y
vulneración de derechos asociados a alternativas que permiten revertirlas a través de
los ODS. Más información en www.imagenessinderechos.com
4.- Participa en el hilo sobre los #ODS de @CruzRojaEsp en Twitter la próxima semana (del 23 al 29 de septiembre) proponiendo acciones que se pueden hacer para alcanzar los ODS con la etiqueta #ODSéateCRE
-. La acción solidaria local en favor de Cruz Roja es una colaboración con la Asamblea
para mantener la actuación social Cruz Roja con las personas que más lo necesitan de
los municipios de San Martín de la Vega, Ciempozuelos, Pinto y Valdemoro; y crear más actividades informativas y participativas para los vecinos de los diferentes municipios.

¨Cada día más próximos, más cercanos¨
A los participantes de ¨Natur Grafíalo ¨, nuestro agradecimiento por contribuir con los #ODS2030.
A los finalistas, según las bases establecidas por la asociación, nuestro compromiso:
¨exponer las fotografías finalistas en algunas de la Asambleas de Cruz Roja Pinto-Valdemoro por ¨captar en imágenes¨ que el compromiso de la sociedad es Vital para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030¨.

Sobre la Asamblea Local de Cruz Roja Pinto-Valdemoro-Ciempozuelos-San Martín de la Vega: comenzamos en Pinto, 1976, por cuestación vecinal de varias localidades anexas. Y, a lo largo de estos años, nos hemos ido adaptando a las necesidades y demandas de nuestros vecinos; primordialmente a los colectivos más vulnerables que necesitan Respuestas Integrales y que constituyen nuestra razón de permanecer y crecer como Asamblea Comarcal de Madrid.

Ver Bases Concurso: Bases concurso cruz roja

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CMI Beatriz Ayllón renueva su imagen

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Su objetivo: tu salud emocional y física

En Centro Médico Integral Beatriz Ayllón continúan renovándose para ti. Han cambiado sus colores corporativos para que cuando entres en su centro sientas una mayor calidez y armonía, en un espacio confortable con un equipo interdisciplinar. Han transformado su fachada para mostrarte una mayor claridad de sus tratamientos, haciendo especial hincapié en sus principales terapias de psicología de adultos e infantil, fisioterapia, matrona y salud femenina, medicina alternativa, terapias deportivas y medicina estética.

Recupera tu piel y tu figura después del verano

Durante los meses de septiembre y octubre te ofrecen un 15 % de descuento en sus tratamientos médico-estéticos para que puedas recuperar tu piel y tu figura después del verano.

  • Hidratación de la piel
  • Varices
  • Bótox y Ácido Hialurónico
  • Mesoterapia infiltrada
  • Rejuvenecimiento facial
  • Peeling químico
  • Tratamientos para manchas
  • Verrugas
  • Tratamientos reductores y anticelulíticos
  • Microblading de cejas
  • Micropigmentacion de labios, línea de ojos, capilar y oncológico.

En septiembre también comienzan los talleres de mindfulness y cursos de pilates terapéutico, yoga kundalini, hatha yoga, yoga nidra, gimanasia para embarazadas, yoga infantil y total balance.

Sigue toda la información en su página www.cmedicointegral.com. Encuentra el Centro Médico Integral Beatriz Ayllón en el paseo de los Hoteles, 2 (Valdemoro). Citas y más información en los teléfonos 911 261 024 y 637 857 384.

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Cuídate con kinesiología en Valdemoro

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Recupera el equilibrio entre cuerpo y mente

Como muchos de nuestros lectores ya saben, Fisioterapia David Yáñez está compuesto por David, fisioterapeuta, y Mónica González, naturópata. En esta ocasión nos presentan la kinesiología, herramienta con la que pretenden ayudar al cuerpo a que recupere su equilibrio natural. Además, no solo se busca el equilibrio en el aspecto físico y químico, sino también en el campo emocional y energético de la persona.

La sesión de realiza tumbado en la camilla, con ropa cómoda y sin zapatos. Primero se comenta un poco el problema en sí mientras se completa un pequeño protocolo para asegurar que el cuerpo va a responder sin ningún tipo de problema. A continuación, una vez todo esté bien armonizado, se formulan varias preguntas mediante el test muscular en los brazos. Con este test el tratamiento se orienta hacia la raíz del problema: saber de qué tipo es y qué terapia natural es la más adecuada para resolverlo. El propio cuerpo contesta a todo: lo que le sucede, de dónde viene y lo que necesita para alcanzar el bienestar. Según aparecen las respuestas, se aplican las soluciones.

Tras esta primera sesión se deja un tiempo prudencial para que el cuerpo empiece a trabajar en su recuperación, entre tres semanas y un mes. La mejor manera de recuperar la vida que uno quiere llevar es centrarse equilibrando cuerpo y mente. La kinesiología es una de las mejores herramientas para hacernos conscientes y empezar a trabajar en la dirección correcta.

Encuentra el centro Fisioterapia David Yáñez en la calle Hércules, 2. También puedes ponerte en contacto en el teléfono y WhatsApp 670 387 021.

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Comienza un nuevo ciclo de Cuentacuentos teatralizados

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El Área de Igualdad del Ayuntamiento de Valdemoro organiza un nuevo ciclo de cuentacuentos para público infantil que tienen como propósito transmitir valores igualitarios entre todas las personas, contribuir a acabar con los estereotipos y roles de género y concienciar acerca de los beneficios del reparto equilibrado de las tareas domésticas y de cuidado.

Estas historias teatralizadas para niños y niñas entre 5 y 9 años pretenden también desarrollar un posicionamiento crítico en relación a las desigualdades entre hombres y mujeres y visibilizar las discriminaciones sexistas cotidianas y se realizan en colaboración con la Comunidad de Madrid y el Fondo Social Europeo.

La princesa Carlota y su dragón mascota inaugura el ciclo el 28 de septiembre. La real protagonista y su animalito de compañía no responden a los estereotipos asignados de los cuentos tradicionales y están dispuestos a acabar con el papel que se les asigna. Carlota es divertida, valiente y alegre y quiere conseguir que todas sus amistades y por extensión todas las personas, independientemente de que sean niños o niñas, sean iguales y puedan participar en los mismos juegos, compartir colores y realizar idénticas tareas.

Caperucita roja, verde, amarilla, azul y blanca (5 de octubre) ofrece versiones actualizadas del clásico de los hermanos Grimm. Las caperucitas de este cuento, cada una de un color que simboliza un escenario distinto (el bosque, el mar, la ciudad…), son niñas muy  espabiladas y con muy buenas relaciones que les ayudan a que dejen a los lobos feroces y crueles con que se van topando con las ganas de comérselas.

Rula busca su lugar (19 de octubre) reivindica el conocimiento, la libertad y el derecho a pensar por uno mismo. Y es que el personaje principal de esta historia tiene escrito su futuro por el hecho de ser mujer. Según su familia, le corresponde hacer un buen matrimonio, cuidar la casa, encargarse de la descendencia… Pero Rula no ve claro que ese tenga que ser destino y, por suerte, en su camino se cruzan los libros, a través de los que descubre que hay otra vida mejor para ella.

¿Las princesas usan botas de montaña? (26 de octubre) cierra esta serie de relatos infantiles para educar en igualdad. En esta ocasión presenta a una niña enérgica, moderna y muy curiosa que tiene muchas preguntas que hacer a su madre. Al final del cuento el público conocerá las respuestas y mucho más, ya que obtendrá una lección sobre la aceptación personal y la importancia de perseguir los sueños y de dejar una huella propia en el mundo, al margen de lo preestablecido.

Para asistir es preciso recoger invitaciones en el Área de Igualdad los lunes anteriores a la celebración de cada cuentacuentos.

Fuente: Ayuntamiento de Valdemoro

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La Escuela de Patinaje Freestyle Madrid llega a Valdemoro

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Disfruta de los múltiples beneficios que aportan las cuatro ruedas

La Escuela de Patinaje Freestyle Madrid es un club deportivo formado por personas que se dedican profesionalmente a la enseñanza del patinaje en línea y a la preparación y entrenamiento de deportistas enfocados a la competición en diferentes niveles, categorías y disciplinas.

Freestyle Madrid nace con el objetivo de fomentar un ocio saludable, ofrecer una enseñanza de calidad y dar a conocer una nueva forma de vida más activa. Promover un estilo de vida saludable pasa por asumir que el hábito en la práctica deportiva está en el propio gusto por esta, en el disfrute que produce y el afán de superación progresivo. Por eso, plantean en todas sus sesiones la utilización del juego como herramienta de transmisión de conocimientos de forma lúdica y creativa. Cuentan con monitores con larga experiencia tanto en el ámbito de competición como impartiendo clases de patinaje.

De entre sus mútiples beneficios, el patinaje destaca por ser un deporte apto tanto para niños y niñas como para adultos. La práctica continuada del patinaje no solo contribuye a la mejora del estado físico, ya que aumenta la resistencia aeróbica combinada con entrenamiento de fuerza, sino que también ayuda a desarrollar la psicomotricidad y actúa como un desestresante natural.

Como club ofrecen una educación integral e inclusiva, especialmente con los pequeños patinadores que son una pieza fundamental para el desarrollo de este deporte. Además, colaboran con la Federación Madrileña de Patinaje para el desarrollo y difusión del patinaje freestyle.

Para más información, contacta con el club en el correo info@escuelafreestyle.com o en los teléfonos 628 405 063 y 618 507 239.

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Entrevista a Gonzalo García padre e hijo

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Dos generaciones de emprendedores en Valdemoro

 Con el inicio del nuevo curso académico traemos a La revista de Valdemoro un nuevo formato de entrevista que pretende mostrar a los lectores una descripción de cómo han cambiado los tiempos en nuestra localidad según la perspectiva de dos generaciones. Hemos reunido en estas páginas el testimonio de dos generaciones de emprendedores locales, Gonzalo García Alvarez y su hijo Gonzalo García Santacruz

Gonzalo padre seguro que es una figura muy conocida para muchos de nuestros lectores por ser el propietario de uno de los comercios más tradicionales del municipio: Calzados El Gato. Desde hace más de cuarenta años ha calzado a más de cinco generaciones de valdemoreños. Acumula tanta experiencia a sus espaldas que asegura saber el número de zapato que gasta una persona solo con mirarle el pie.

Por su parte, Gonzalo hijo se ha criado en las calles de Valdemoro, donde comenzó su insaciable búsqueda de solución a los problemas mediante la construcción de sistemas mecanizados. Hoy es un emprendedor local con una empresa de cincuenta empleados dedicada a la implantación de sistemas robotizados para la automatización de aquellas labores más pesadas dentro de la empresa. Gracias a su labor en las medianas y grandes empresas consiguen mejorar las condiciones laborales de los trabajadores.

¿Cuáles son los orígenes de Gonzalo padre y cómo llega a Valdemoro?

Yo nací en Turleque, un pueblo pequeño de Toledo. Mi hermano tenía un negocio de zapatos y cuando entró en la Guardia Civil yo me quedé al mando. Tenía dieciséis años y la tienda estaba en Tembleque (Toledo). No era una población muy grande, por lo que me vi obligado a salir todas las mañanas a vender por pueblos más grandes como Parla, Villacañas o Valdemoro. Tuve que empezar prácticamente de cero, ganándome la confianza de los fabricantes para que me vendieran género. Tras volver de la mili compré una furgoneta y la venta en los mercados ambulantes aumentó, lo que me permitió crecer y poder contactar con fabricantes más grandes de poblaciones como Arnedo, Elche o Villena. Decidí establecerme en un pueblo, en primer lugar Parla, pero me enteré de que iban a abrir una tienda de Los Guerrilleros y, finalmente, me decanté por mi segunda opción, Valdemoro. Cargué mi furgoneta a medio día como siempre, abrí por primera vez mi tienda de Valdemoro y vino tanta gente, vendí tanto, que aquí me quedé. Por aquel entonces el paisaje de Valdemoro era muy distinto, a la entrada había una vaquería, en el Pasaje solo estábamos el relojero y yo, en la calle Grande había casas en lugar de edificios, no recuerdo si estaba asfaltada o no, recuerdo que cuando llovía corría mucha tierra y vendía muchas botas de agua.

Gonzalo hijo, tu naciste en Valdemoro. ¿Qué recuerdos tienes de la infancia?

Yo nací en Valdemoro, en la calle de las Flores. Crecí en la tienda mientras padres tenían que mantener el negocio, siendo algo más mayor salía a jugar al Pasaje de Colón y a la plaza de la Piña, donde estaban el resto de niños del pueblo. Ahora que soy padre y tengo un hijo de esa edad, me doy cuenta de que antes, a diferencia de hoy, cualquier adulto que pasase tenía el derecho de regañarte o el deber de ayudarte, todos sabían quién era tu familia, había una hermosa sensación de seguridad y comunidad en ese aspecto. ¡Anda que no me habrán llevado veces a la tienda tirándome de una oreja! Todos los niños nos conocíamos y sabíamos a qué colegio iba cada uno o quiénes eran sus hermanos. En los años noventa aún se mantenía ese espíritu de pueblo que había tenido siempre. Recuerdo que cuando ayudaba de pequeño a mi padre en la tienda, además de zapatos vendíamos otras cosas. Si mi padre percibía que entre los vecinos había una necesidad de relojes o, incluso, sillas de caballo, las comprábamos para ofrecérselas a los clientes. Valdemoro tenía sus carencias en cuanto a servicios y los comercios locales intentaban suplir este tipo de deficiencias como podían.

 ¿Cuándo descubres tu interés por la robótica?

 No podría definir un momento concreto porque es algo que nació conmigo. Me apasionaba, no te puedo decir por qué, pero ver un mecanismo o una solución ingeniosa me hipnotizaba y aún hoy lo hace. Tenía una especie de Lego que despertó en mí mucho interés por crear estructuras. Me gustaba buscar soluciones a problemas con mis medios. Para un trabajo del colegio construí un despertador compuesto por un reloj, un alambre y otro alambre que se colocaba en la hora a la que te querías despertar; cuando se juntaban, te tiraba un vaso de agua, no funcionaba del todo bien, pero creo que se puede decir que fue mi primera máquina.

 Vivir en Valdemoro en otra época te permitió un desarrollo académico mayor hasta llegar a la universidad.

La obsesión de mis padres desde pequeño es que tuviéramos la formación que ellos no pudieron tener. Aprobé el curso de mecanografía con nueve años y empecé informática en la academia del pueblo donde nos enseñaron programación en BASIC, MS-DOS y ofimática. Cuando lo terminé empecé a formarme en Madrid. Recuerdo que era el alumno más pequeño; en esa época se podía fumar en el aula y me molestaba mucho el humo. Cuando empecé la formación universitaria me marché a Salamanca, cosas de la rebeldía, quería estar lo más lejos posible de mis padres. La robótica no existía como carrera, los profesores no tenían conocimiento sobre ello y tampoco había ningún robot ni nada parecido en la universidad. Era el año 2000 y no había robots ni pensamiento de ponerlos, por eso estudié electrónica. Muchos de los que trabajamos en mi empresa no hemos estudiado robótica, pero sí hemos investigado y estudiado en paralelo para entender y construir robots.

 Nos contaba tu padre que para empezar su negocio tuvo que ganarse la confianza de los primeros proveedores que le suministraron género. ¿Cuál ha sido tu experiencia a la hora emprender?

Mi primera experiencia como emprendedor fue con veintiún años, cuando monté mi primera empresa de robots para empresas del sector farmacéutico. Tras medio año trabajando en ello fracasé y opté por una propuesta laboral en una empresa. Con veinticinco años volví a emprender, pero la situación era diferente a la de mi padre porque comencé con empleados y necesitaba dinero. Cuando paseaba por la calle no paraba de ver publicidades de bancos que aclamaban que si eras emprendedor, ellos te iban a ayudar. La realidad era muy diferente cuando te sentabas en la oficina de ese mismo banco y les contabas lo que necesitabas. Yo presentaba una idea de empresa muy clara que iba a generar empleo, iba a reportar un beneficio a la sociedad y contaba con proyectos firmados para empezar mi actividad. Me pedían documentos que casi ni comprendía, me reuní con casi todos los bancos y entidades de crédito, nada de eso sirvió hasta que mi padre se sentó a mi lado en esa mesa, miró al director del banco y le dijo: «Yo confío en mi hijo y yo haré de aval».

 Ninguno de los dos habéis cursado estudios relacionados con la administración de empresas, ¿de dónde obtuvisteis este tipo de conocimientos que son necesarios para la gestión del negocio que emprendéis?

 [Gonzalo padre] Toda la vida he estado ligado de alguna manera con la compra-venta. Aprendí desde muy pequeño con mis padres, que eran labradores. Vendíamos mercancías y desde los catorce años ayudaba a mi padre con esas tareas. Más tarde, cuando comencé con quince años en el negocio de zapatos, mi madre también me dio algún que otro buen consejo cuando quise hacer compras arriesgadas.

[Gonzalo hijo] Yo no recuerdo qué edad tenía cuando empecé a ayudar a mi padre. Entiendo que sería sobre los siete años, porque recuerdo que antes de atender en la tienda mi padre me llevaba al baño y me peinaba. En verano suplía a la chica de la tienda de Villacañas (Toledo) durante sus vacaciones, me pasaba dos semanas yo solo en la tienda, comía y dormía en un hotel cercano, debía tener unos doce años, porque la primera vez que me pidieron el DNI en el hotel no tenía y no sabía lo que era. A trabajar duro y no esperar mucho a cambio, a negociar y a gestionar un equipo lo aprendí de mis padres; pero, sinceramente, hay muchos aspectos que desconocía y me tocó aprenderlo por las malas, desde las relaciones con la administración hasta cómo gestionar personalmente el éxito o el fracaso.

El comercio local atraviesa una gran crisis motivada por la irrupción de nuevos competidores de mayor tamaño, como son las grandes superficies o el mercado asiático. ¿Cuáles creéis que son los valores diferenciadores del comercio local respecto a esta nueva competencia?

[Gonzalo padre] El comercio local atraviesa un momento verdaderamente complicado con estos competidores. A pesar de todo, creo que el comercio local tiene como valor diferenciador el trato cercano con el cliente. A mi tienda vienen muchos clientes y clientas que te comentan su caso particular para que tú les asesores en su compra. Se sientan en la tienda, te dicen que quieren unos zapatos para bailar o para caminar y, como los conozco, sé qué les gusta y qué les sienta bien. Si no lo tienen claro, les dejo varios modelos para que se los prueben en casa tranquilos. Creo que la diferencia es esta cercanía, esa complicidad y la sensación de estar aportando algo a tu comunidad tanto cuando vendes como cuando compras.

Por el contrario, Gonzalo hijo, ¿quizás tú te mueves en un mundo empresarial algo más estricto?

La verdad es que no. Muchos de mis clientes no tienen ningún conocimiento de robótica. Mi labor es generar confianza en ellos para que tengan la tranquilidad de que no solo voy a gestionar la mejor solución para su empresa, sino que la relación se hará con transparencia, honradez y compromiso. Un porcentaje alto de mis clientes firman el proyecto en la primera reunión conmigo, sin haber visitado nuestras instalaciones, sin conocer nuestra infraestructura y nuestra capacidad. En este sentido, sigo la línea de mi padre: es el trato de persona a persona, lo mismo da que sea para comprar unos zapatos para una boda que para firmar uno proyecto de cientos de miles de euros. Esta para mí ha sido la clave del éxito.

Ambos habéis hecho una apuesta en diferentes momentos para asentar vuestra empresa en este municipio. ¿Qué os ha aportado Valdemoro?

[Gonzalo padre] Yo analicé en su momento la situación en la que se encontraban los pueblos que visitaba y sus alrededores. En Valdemoro encontré que solo había una zapatería y había bastante demanda de producto. Me decidí a comprar el local y fue un éxito que me ha permitido abrir hasta cinco tiendas y vender al por mayor.

[Gonzalo hijo] Mi decisión fue más circunstancial, pero es cierto que Valdemoro cumplía algunos requisitos. No quería que mi empresa estuviera en un radio superior a 50 kilómetros de mi casa. Aunque la ubicación no es un factor diferencial para mi negocio porque trabajamos a nivel internacional, es cierto que Valdemoro cuenta con una infraestructura muy cómoda y su proximidad a la capital facilita la rapidez en el servicio de tus proveedores. Yo también invierto mucho esfuerzo en contratar a los mejores empleados. Si tu empresa no dispone de una red de transporte que sea cómoda, la gente no va a trabajar en tu empresa. Fuera de los factores más empresariales, creo que las empresas deben coger de la sociedad, pero también deben aportar a la sociedad. En mi caso, me gusta que muchos de los empleados sean valdemoreños o hayan decidido venirse a vivir a Valdemoro. Es muy importante que la gente consuma e invierta en los negocios de las zonas donde vive porque eso genera riqueza para todos.

¿Cómo ha afectado el crecimiento de Valdemoro a vuestras empresas?

[Gonzalo padre] El crecimiento de Valdemoro ha sido un factor muy importante para mí porque todo lo que tengo hoy en día ha sido posible gracias a esa primera tienda que abrí en el Pasaje Colón. Ese crecimiento en las ventas me permitió abrir cuatro tiendas más en otros municipios y ampliar mi negocio con la venta de calzado a nivel internacional.

[Gonzalo hijo] El crecimiento de Valdemoro en mi caso ha influido en esa búsqueda del talento que te comentaba anteriormente. Constituirse prácticamente como una ciudad con más servicios ha atraído a mucha gente que decide hacer de Valdemoro su residencia. Tanto en nuestra localidad, como en los alrededores, hay gente con mucho talento. Si tu empresa se encuentra próxima a esta gente, es más fácil encontrar los mejores empleados.

¿Cuán importante ha sido la familia en el desarrollo de vuestro emprendimiento?

[Gonzalo padre] La familia siempre ha sido un pilar para mí. El negocio lo cogí de mi hermano y, a lo largo de toda mi vida, mi mujer y mis hijos han sido muy importantes para sacarlo adelante. Siempre he tenido el respaldo familiar y eso te anima a seguir creciendo para contratar a otras personas y que todo el trabajo no recaiga en el núcleo familiar.

[Gonzalo hijo] El apoyo familiar ha sido decisivo para mí. Mis padres fueron un ejemplo a seguir, un límite a alcanzar, me aconsejaron hasta cuando no quería escucharlos y me consolaron cuando me agobiaba con mis fracasos. Cuando trasnochábamos trabajando para terminar una entrega, mi madre traía tortillas y empanadas para todos y mi hermano pintaba los robots los fines de semana. Alguna vez tuve que pedir a mi madre dinero para llenar el depósito y visitar a algún cliente cuando no tenía ni para eso. Cuando nos visitaba algún cliente grande como Danone, Nivea o Heineken, llamaba a mis amigos para que se hicieran pasar por ingenieros porque tenía más ordenadores que empleados. En una ocasión, un ingeniero de Danone Francia me dijo que en Francia jamás hubieran confiado en una empresa tan pequeña como la mía para un proyecto tan grande y que el resto de ingenierías europeas las habían dado por imposibles. Le monté los mejores nueve robots que hay en todas las plantas de Danone, nunca más permití que nadie dijese eso de mí. Al principio me daba miedo hablar con los clientes porque mi perfil es eminentemente técnico y le pedía a mi padre que me acompañase a algunas reuniones. Recuerdo que, en una de las primeras, con el dueño de Garcia Baquero, mi padre le dijo algo como: «Mi chico sabe mucho de robots, pero poco de negocios», a partir de ahí se pusieron a hablar entre ellos y me dejaron de lado, me sentó fatal.

Gonzalo hijo, cuéntanos cómo ha sido la evolución de tu empresa para pasar del trabajo de tres jóvenes ingenieros a una empresa de cincuenta empleados con proyectos a nivel nacional e internacional.

Los comienzos fueron muy duros, cuando no había hecho ninguno robot tuve que ganarme la confianza de los clientes sin que pudieran ver nada antes. Por fin alguien me dio una oportunidad y fue el reactivo para que el mercado comenzase a conocer mi producto, había hecho algo que funcionaba. Estaba muy lejos de tener los conocimientos necesarios para tener una empresa establecida, con la confianza del mercado comencé a captar más proyectos, contratar más personas, mi rol en la empresa cambia con este crecimiento, de compañero a encargado, de encargado a jefe. Es muy difícil como persona gestionar esos cambios, incluso era difícil como persona gestionar los éxitos y los fracasos, dedicar tiempo a la familia y dedicarse tiempo a uno mismo. En ese proceso me hundí dos veces, económica y personalmente. En el ultimo fracaso, mi padre, que siempre había confiado en mí ciegamente, me dijo por primera vez que abandonase, que me fuera a trabajar a una empresa con mi sueldo y mis vacaciones. Un cliente con el que tenía amistad me ofreció un puesto de trabajo, un sueldo de ingeniero y un piso muy cerca de la playa, pero me advirtió: «Aquí tendrás un horario, un sueldo y vacaciones, pero siempre será lo mismo, las mismas máquinas, las mismas personas, las mismas paredes». Hacía una semana que había cerrado la empresa, llamé a un antiguo empleado y amigo, Antonio, por si quería tomarse un café conmigo, le conté mis dudas y él me preguntó que por qué no volvía a abrir, llevábamos muchos años y teníamos muchísimos proyectos ofertados. Le respondí que no, que no tenía fuerzas. Me preguntó que querría hacer en el futuro, me quedé en silencio y le propuse que si era de su interés abría de nuevo, pero que no lo haría solo, que le convertía en mi socio y que mi única condición era que necesitaba curarme, que durante una temporada necesitaba respetar horarios y fines de semana. Con su apoyo comencé de nuevo, ya no estaba solo, tenía con quién meditar las decisiones. Él tenía muchas cualidades que a mí me complementaban y viceversa.  Con la escuela de los años, buscando a los mejores empleados, fuimos siendo cada vez un poco más, pero siempre con las miras puestas en montar algo grande de verdad, hoy solo es el comienzo, somos la primera nota de una inmensa melodía.

Como padre, ¿cómo has vivido el devenir empresarial de tu hijo?

Por suerte, yo no he tenido grandes caídas en mi negocio. Siempre he entendido que el comercio no es estable y por eso no he hecho apuestas que pusieran en riesgo el negocio familiar. Entiendo que mi hijo estaba en otro sector muy diferente al del comercio, en el que sí que debes hacer esas apuestas. Aunque lo hemos pasado mal en esas caídas, siempre he creído que podía conseguir su objetivo.

Ambos tenéis un vínculo muy estrecho con Valdemoro que os hace estar orgullosos del lugar donde vivís.

[Gonzalo padre] Yo llegué a Valdemoro hace muchos años sin tener casi nada. Aquí decidí apostar por mi negocio y la gente del pueblo me dio su confianza. Es el lugar donde he crecido junto a mi mujer y mis hijos, lo que me hace estar muy orgulloso y poder decir que Valdemoro es mi pueblo. Allá donde voy con mi negocio, Valdemoro está presente y lo intento promocionar.

[Gonzalo hijo] Yo he vivido en muchos lugares durante largos periodos de tiempo, pero me gusta esa sensación de sentir que vuelvo a casa. Ahora que soy padre, también me gusta ver que mi hijo juega en esos sitios donde antes jugaba yo. Los ritmos de vida también son diferentes, y hay una conciencia vecinal que en grandes núcleos urbanos se pierde. Hay algo muy bonito en poder poner nombre a la gente de los comercios en los que compras, o a ver a antiguos compañeros de clase por la calle y ver que también tienen hijos y han hecho su vida. Eso genera un arraigo especial.

Texto_Sergio García Otero

Fotografía_Ncuadres

 

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El Hospital Universitario Infanta Elena se une al Día Internacional de la Seguridad del Paciente

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En un nuevo ejemplo de su compromiso con la reducción de riesgos en todas las areas del centro para ofrecer la asistencia sanitaria del mayor nivel de excelencia y seguridad, objetivo estratégico desde su apertura, el Hospital Universitario Infanta Elena se unió este año a celebración, ayer, del Día Internacional de la Seguridad del Paciente, establecido por la Organización Mundial de la Salud para reconocer este ámbito como prioridad sanitaria.

Concretamente, el hospital, integrado en la red sanitaria pública madrileña, se unió a esta campaña mundial con la organización de diversas actividades para pacientes y profesionales, entre ellas una exposición audiovisual de los principales proyectos puestos en marcha por su personal en esta dirección, en la que viene trabajando a través de su Unidad Funcional de Riesgos Sanitarios.

Así, la muestra, ubicada en el hall principal del centro, destaca proyectos relacionados con la seguridad del paciente en distintos ámbitos, como el de la administración de medicamentos, en el que se destacan las iniciativas de implantación de una consulta de atención farmacéutica y de administración segura de fármacos en Pediatría.

Igual protagonismo tiene este objetivo en otros servicios y procesos, desde el Hospital de Día Oncohematológico hasta el circuito transfusional, pasando, por supuesto, por el quirófano, tal y como revela la exposición, que acerca a sus visitantes el “check list” quirúrgico informatizado y la localización quirúrgica correcta como estrategias prioritarias, completándose con un vídeo del innovador Sistema de Trazabilidad Inalámbrica del circuito Quirúrgico (STIQ).

Esta iniciativa consiste en un sistema de trazabilidad inalámbrica que localiza al paciente y transmite esa información en tiempo real, tanto a sus familiares como a los profesionales médicos, mejorando así tanto la seguridad como la experiencia del paciente y la gestión de los recursos, y que se completa con el manejo de los dispositivos electrónicos del bloque quirúrgico a través de voz y gestos.

Una cultura compartida, un compromiso de todos

Estos y otros muchos proyectos puestos en marcha en el hospital, y que también se han acercado a pacientes y acompañantes a través de mesas informativas, han ayudado a crear entre sus profesionales una sólida cultura para la mejora continua de la seguridad del paciente, asumida por todos como responsabilidad, compromiso y vocación diario de cada persona, equipo y unidad.

Y es que la incidencia de daños producidos en los sistemas sanitarios se ha convertido en un problema de salud pública mundial. Las últimas estadísticas estiman que cada año se producen 134 millones de eventos adversos debidos a una atención sanitaria no segura en países con rentas bajas y medias, produciendo 2,6 millones de fallecimientos, mientras que en el mundo desarrollado se calcula que uno de cada diez pacientes sufre un daño mientras está recibiendo atención sanitaria en un hospital.

Hospital Universitario Infanta Elena

El Hospital Universitario Infanta Elena, ubicado en Valdemoro, da asistencia a los habitantes de Valdemoro, Ciempozuelos, Titulcia y San Martín de la Vega, así como a otros ciudadanos procedentes de otras áreas de salud, manteniendo los objetivos de alta calidad asistencial, tecnología de vanguardia, eficiencia y profesionalidad.

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El MURO spray shop, la alternativa a la pintura tradicional

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Encuentra las mejores calidades en espray, pinturas, tintas o rotuladores

El MURO spray shop nace en 2019 por la inquietud de ofrecer un mundo alternativo al de la pintura tradicional. El espray ofrece soluciones prácticas en cualquier ámbito de trabajo, ya sea profesional o doméstico. El MURO quiere ofrecer a los vecinos de Valdemoro su compromiso diario de brindar un excelente servicio y recomendar a sus clientes el producto más adecuado en cada ocasión.

Como distribuidor oficial de Montana Colors, marca de fabricación española y referencia en pintura de espray tanto a nivel nacional como internacional, la misión y visión de El MURO es ofrecer productos de alta calidad a un excelente precio. Una de sus máximas es el compromiso con la conservación del medio ambiente a través de su campaña «Keep the Planet Clean» (‘Mantener el planeta limpio’). Con esta iniciativa se han convertido en un punto de reciclaje de botes vacíos.

Las pinturas, tintas, rotuladores y materiales auxiliares que ofrecen están reconocidos por profesionales y particulares dedicados a las bellas artes, ilustración, manualidades, maquetación, arte urbano y automoción. También incluyen acabados y recubrimiento vinílico multiuso. Asimismo, disponen de una diversidad de productos industriales, como el acabado en forja, gotelé, galvanizados y anticorrosivos, pensados para que ahorres tiempo y de fácil aplicación para particulares sin experiencia.

En El MURO validan el grafiti como expresión de arte urbano, y quieren concienciar a los jóvenes para que encaminen sus inquietudes artísticas de forma que se integren en la sociedad embelleciendo las ciudades.

Visita El MURO spray shop de lunes a sábado en la calle Infantas, 10, de Valdemoro. Para más información puedes visitar su perfil de Instagram (@el_muro_spray_shop) o ponerte en contacto en el teléfono 918 014 651.

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VII edición de la feria aiBaAnimalia

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La feria de adopción tendrá lugar el próximo 21 de septiembre en el parque Tierno Galván

AiBaAnimalia 2019 ya es conocida como La Feria. Es un evento de referencia en el mundo animalista, es una feria plenamente consolidada, reconocida y esperada, pues siempre cuenta con nuevas propuestas. Este año se celebrará el 21 de septiembre en el parque Tierno Galván de Valdemoro. Desde las 9.00 hasta las 21.00 horas se desarrollarán diferentes actividades como charlas, exhibiciones, pasarela de perros de adopción, pintacaras y mucho más.

AiBaAnimalia es una fiesta más de localidad, un punto de encuentro para protectoras, reencuentros con peludos que fueron adoptados hace tiempo y te llenan de lametones, un espacio de emociones, de amor por los animales, de ese voluntariado que supone dejarse el pellejo, de amistad, de compromiso con mayúsculas y de reivindicación. Porque esa es la esencia de la Asociación de Iniciativas para el Bienestar de los Animales (aiBa). Iniciativas que no solo tratan de dar en adopción animales, sino mucho más: control de colonias felinas mediante el método CER, concienciación de la ciudadanía sobre tenencia responsable, así como promover y apoyar la lucha en cualquier ámbito a favor de los derechos animales.

Es un día de fiesta para adoptantes, socios, acogidas, padrinos y madrinas. La asociación quiere agradecer a Nathalie Seseña, madrina, amiga y socia del proyecto, su apoyo, así como a todas las protectoras que siempre, aunque exhaustas, siguen dando voz a los animales, a los colaboradores, adiestradores, peluqueros caninos y etólogos. AiBa desea hacer una mención especial al Servicio Cinológico de la Guardia Civil, que año tras año, les acompaña con sus grandes profesionales, humanos y caninos.

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Hook Party, el parque infantil con más historia de Valdemoro

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Hook Party surge en el año 1999 fruto del continuo crecimiento demográfico de la población infantil en la localidad y con ello, de las celebraciones de cumpleaños. Desde entonces, Raquel y su equipo de profesionales titulados han desarrollado una labor constante para mantener la misma línea de trabajo que ha satisfecho a sus clientes hasta el día de hoy.

En esta nueva temporada, con el comienzo del curso escolar, inician una nueva forma de celebración de fiestas de cumpleaños y familiares. Dadas las nuevas tendencias y demandas de sus clientes, alquilan sus instalaciones de forma privada y en exclusividad por horas para la celebración de eventos familiares: baby shower, bautizos, comuniones, cumpleaños compartidos y actividades comerciales, como presentaciones. De esta manera, cubren todo tipo de eventos.

Sus instalaciones disponen de parque de bolas con un tobogán gigante, una tirolina para los pequeaventureros y una canasta de baloncesto para los pequedeportistas. El parque tiene cinco accesos diferentes de subida y bajada entre las dos plantas. Cada una de ellas con una altura aproximada de 1,70 metros, lo que permite que los papás y las mamás puedan disfrutar de las zonas de juego conjuntamente con los más peques. Con sus 5,35 metros de altura, ofrece un espacio muy amplio.

Además, disponen de una cafetería acristalada e insonorizada con acceso directo al parque y a la zona de meriendas, que facilita el contacto constantemente. La cafetería está equipada con audio profesional y luces de disco para eventos privados.

Para más información, visita sus instalaciones en la calle Eloy Gonzalo 11, local 7 o ponte en contacto enviando un correo a hookparty@hotmail.es. Visita su página web hookparty.com o llama a los teléfonos 918 085 567 y 658 769 340.

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