Inicio Cultura y Ocio Entrevista con Jorge Pérez Martín

Entrevista con Jorge Pérez Martín

107
0

Gracias a Christopher Nolan, el mundo grecorromano ha vuelto a nuestras conversaciones diarias. Las redes sociales se han llenado de vídeos cortos (y largos) sobre la interpretación que ha hecho el director de cine londinense de la Odisea. Y ha funcionado: la película ha gustado a la juventud y muchos jóvenes, sin siquiera haber leído el libro, pero gracias a Tiktok, han aprendido qué partes son fieles al texto original y qué se ha sacado de la manga Nolan. Hemos recordado que Ulises es el nombre romano de Odiseo y que la Odisea es el viaje desventurado de Ulises-Odiseo desde Troya hasta Ítaca, su tierra natal. Se agradece el esfuerzo de Christopher Nolan. No hay que olvidar que la Iliada y la Odisea no son unos meros poemas épicos que tienen cerca de tres mil años; estamos hablando de dos de los pilares más importantes del mito fundacional del mundo occidental. Todo país, ciudad o territorio de Occidente busca enraizarse, a través de leyendas, con los dos poemas épicos. Dos ejemplos: tras la caída de Troya, Eneas, príncipe troyano, huyó a Italia para fundar Roma; en su regreso de Troya, durante su odisea particular, Ulises llegó a fundar Lisboa, cuyo nombre deriva, siempre según la leyenda, de variantes de su nombre, Olissipo u Olissipona…

Seguimos con las etimologías de origen grecolatino, pero ahora para definir a Jorge Pérez Martín, el protagonista de nuestra entrevista del mes. Desde que lo conocí, hace ya un año, dos palabras me venían a la cabeza para definirlo: jovial y empático. Según la astrología romana, las personas nacidas bajo la influencia del planeta Júpiter eran de carácter alegre. El genitivo de Iuppiter en latín era irregular, Iovis, y, de ese genitivo, viene Iovialis, que da origen al término jovial. La palabra empatía tiene también un recorrido interesante. Hasta el siglo XX, en inglés la palabra más común en lengua inglesa era sympathy, procedente del griego sym (con o en común) y de pathos (sentimiento, pasión o sufrimiento) y que venía a significar empatía (sufrir o sentir junto al que sufre). En español, la palabra simpatía se había desviado ligeramente de su significado original y el adjetivo simpático había adquirido un significado bastante más lejano. La revisión y estudio exhaustivos de nuestros sentimientos que han llevado a cabo la psicología y sociología de finales del siglo XX han popularizado un término, también proveniente del griego, relativamente nuevo tanto en inglés como en español: empatía y empathy.

Ya ven la odisea lingüística que me ha traído hasta aquí, hasta una de mis cafeterías valdemoreñas favoritas, para reunirme con Jorge Pérez Martín y disfrutar de un café más junto a él. Sin más demora, comenzamos nuestra entrevista.

¿De dónde viene Jorge Pérez Martín?

Publicidad LRDV

Mis padres eran originariamente de Madrid, pero, cuando nací, vivían en La Matilla, una pequeñísima localidad del entorno segoviano, enmarcado en la Comunidad de Villa y Tierra de Pedraza. En aquella época los colegios rurales no eran quizás la mejor opción para estudiar, así que mis padres decidieron enviarme a estudiar a un internado en Valladolid porque pensaron que era un buen lugar para mi preparación académica. Ir a Valladolid supuso para mí un cambio radical en todo lo que me rodeaba como niño: alejarme de mi familia, ir a un lugar extraño, allí no conocía a nadie, todo era nuevo, casi una aventura. Me tocó adaptarme a un entorno complicado, casi militar, con horarios estrictos, pero a la vez con muchos alicientes en cuanto a compañerismo. Compartí momentos con otros chavales que estaban igual que yo, en la misma situación, pero con muchos condicionantes psicológicos que marcaron claramente mi personalidad a lo largo de mi vida. En un momento, mis padres decidieron volverse a Madrid y en 1973 dejé el internado de Valladolid y me vine a vivir a Alcorcón.

¿Seguiste formándote tras el internado en Valladolid?

Cuando acabé el B.U.P. (Bachillerato Unificado Polivalente), empecé a estudiar Formación Profesional en la rama de electrónica, adquiriendo una titulación como técnico en la materia. No acabé mi graduación como maestro industrial, que era mi objetivo, porque empecé mi servicio militar, en aquella época eran dos años, y, al licenciarme, me surgieron propuestas de trabajo relacionadas con mis estudios, que no pude rechazar. En esos años, era un tanto complicado conseguir un buen trabajo y había que ayudar a los padres o colaborar en casa. Siempre he estado muy activo. A lo largo de mi vida laboral, he cursado formaciones profesionales continuas relacionadas con la publicidad, el marketing, la comunicación, el periodismo, la radio, etc. Estudié, además, música y solfeo. Como anécdota, estudié hostelería, graduándome como cocinero. Lo hice por puro placer, no para trabajar en ello. También estudié fisioterapia tres años, sin acabar la carrera, que era entonces de cinco. Todo, por falta de tiempo, aunque tengo mi certificado de masajista profesional… en fin, siempre inquieto por querer aprender. Ahora estoy tratando de realizar uno de mis sueños: aprender inglés. El año pasado me matriculé en la Escuela Oficial de Idiomas. Llegué a Valdemoro en el año 2010. Me encantó desde el primer momento. Era y sigue siendo un lugar idóneo para vivir. Entorno tranquilo, todo lo necesario en mi día a día, y cercano a Madrid si necesito un poco más de ruido.

Antes de trabajar en la radio, tuviste una experiencia profesional que te permitió conocer el mundo latino en España.

Efectivamente, antes de llegar a la radio, trabajé como director comercial en una empresa de envío de dinero al extranjero, El Imperio del Envío, una de las tantas empresas que surgieron como consecuencia del boom de la inmigración en España. A este tipo de empresas llegaban todo tipo de personas de todas las partes del mundo a enviar sus remesas de dinero a sus países de origen, para mantener a sus familias y lograr, por ende, una estabilidad económica por el trabajo aquí desempeñado. Me resultaba curioso ver este fenómeno de masas, que aún existe y sigue en nuestro país, poder hablar con ellos, entender y comprender su situación personal, su lucha diaria y todas las emociones que conlleva el tener que abandonar su país y familia para lograr sus metas… Toda una mezcla de emociones difíciles de explicar aquí, pero que me hizo un conocedor experto de primera mano al tratar con ellos todos los días, con familias de países tan dispares, unidos por un mismo idioma, el español, pero, a la vez, con culturas tan diferentes o mezcladas con la nuestra. Es quizás por esta razón, y por la facilidad de comunicación que he tenido como profesional en el área comercial, lo que les interesó a los responsables de Nuestra Radio para que formara parte de su equipo. Un español segoviano conocedor a fondo de la cultura latina por mis trabajos en las money transfer. La música, sin lugar a dudas, ha sido y sigue siendo el medio más increíble para llegar de una forma muy directa, todos los días, al corazón de cientos de miles de personas en el mundo. La riqueza cultural de un país puede ser mayor si sabemos aunarla con otras cercanas, como las latinoamericanas, pues no están exentas de las huellas que dejaron nuestros ancestros durante siglos.

¿Cuándo comenzaste en el mundo de la radio?

Empecé oficialmente en 1996. Había hecho ya colaboraciones esporádicas en diferentes radios, pero, de forma continuada, fue en la 95.5 FM de Madrid, perteneciente al canal 33 de TV. Entonces se llamaba Nuestra Radio, siendo la primera emisora de radio latina en España. Nuestra Radio fue el inicio de todo el fenómeno cultural latino a través de la música. Era una pequeñísima oficina alquilada al Canal 33 de TV en Antón Martín, pegado a la calle de Atocha en Madrid. Desde ahí, hacíamos los programas que llegaban solo a la Comunidad de Madrid. Éramos la primera radio latina, no solo de Madrid, sino de España, y fue increíble cómo evoluciono de forma tan vertiginosa. No solo los inmigrantes, sino los españoles, también, encontraron un toque de queda diario a través de la musica para disfrutar de ritmos como la salsa, el merengue, la cumbia, el vallenato y especialmente la bachata. Fue a través de esta radio como se empezó a difundir un género musical desconocido hasta entonces y que caló de forma tan potente en el gusto musical de todo tipo de gente. Después de que llegara Juan Luis Guerra a finales de los ochenta con la primera bachata que conocimos en el mundo, Bachata rosa, fue cuando nos dimos cuenta de que había muchas cosas por hacer, al menos aquí en Madrid. Luego llegaríamos al resto de España y, a Europa, años más tarde. Era una oportunidad de trabajo, negocio y expansión cultural y así empezó una historia hermosa e increíble, no solo para mí, sino para mucha gente que necesita de la música en su día a día. ¿Te imaginas un mundo sin música? No lo puedo concebir.

Comenzasteis la expansión.

Primero formamos parte del equipo de un sello discográfico llamado J. M. Records; fuimos pioneros, no solo en poner todos los géneros latinos (salsa, merengue, vallenato, etc.), sino también en lanzar a Luis Miguel del Amargue, el primer bachatero a nivel nacional e internacional después de Juan Luis Guerra. El programa se llamaba Latinos Pero Con Sabor. El programa sigue existiendo con el mismo nombre, pero, en la actualidad, pertence a mi canal de radio en Tiktok Jorge On Air Madrid. Eso lo convierte en el programa latino de radio más antiguo en España. Años después, en 2003 si la memoria no me falla, fundamos la segunda emisora radiofónica de contenido multicultural, Tropical FM, ahora Radio Corazón Tropical en la 102,1 FM, de la mano de Ismael Productions, con el que comenzamos juntos en Nuestra Radio. Conectamos desde el primer momento en estos menesteres. Le estaré siempre agradecido por todo lo que me enseñó acerca del movimiento cultural latino. El propio Ismael es inmigrante, pero descendiente de españoles que, en su momento, emigraron a República Dominicana. Por lo que, al final, como puedes ver, la vida es un círculo vicioso de idas y venidas de las personas en este mundo tan inquieto. Colaboré con otras emisoras de forma paralela, como Radio Mundial o Hispana FM, aquí en Madrid, y suelo hacer colaboraciones asiduas con otras en Latinoamerica como la Mega, o el canal CNN de noticias en Teleantillas, de República Dominicana, y con Televisa, de México, entre otras.

¿Cuándo y por qué decidiste dar el paso para crear tu canal de radio en TikTok?

En el 2020, a raíz de la pandemia, no podía bajar a hacer mis emisiones de radio a Tropical FM. Los toques de queda en los domicilios, el miedo a contagiarme de este virus, todo lo que vivimos en aquel día a día me hizo dar un paso más y reinventarme. No podía bajar a la radio, así que traje la radio a mi casa. Con una tecnología sencilla, encontré la forma de hacer la programación habitual y seguir llegando a la gente que necesitaba de la radio, de su música y de las voces que les acompañaban todos los días. Al mismo tiempo, yo podía seguir disfrutando de mi pasión. En enero de 2025 se me ocurrió probar y seguir haciéndolo a través de TikTok. Al principio, era muy escéptico. No comprendía esta red social en absoluto. Ya había probado por Facebook e Instagram y no acababa de encontrar mi sitio. Hay que tener en cuenta que, en la radio tradicional, el trabajo es mucho más anónimo. Aquí te expones de forma visual a la mirada de los que entran a la red. Puedes recibir críticas de muchos detractores por el mero hecho de hacer daño o porque no entienden cómo es posible que tú triunfes y ellos, haciendo algo similar, no. Sin lugar a dudas, todos estos años en la radio sirvieron, y mucho, para aplicar mis conocimientos y para seguir activo en un formato de radiofórmula, que no todos conocen. Sigue dando buenos resultados. Después de año y medio, sigo aprendiendo, pero TikTok marcó un antes y un después en la forma de llegar a la gente de los cinco continentes.

¿A qué rangos de edad te diriges?

Lo que más me motiva de estar haciendo radio en TikTok es que hay unos rangos de edad, especialmente de los 45 años en adelante, que me agradecen a diario el estilo musical que les llevo. Sobre todo, porque la música retro ya no se escucha en las radios habituales. Queda algún programa específico con esta música, pero suele ser semanal. Aquí es a diario. Encuentran un lugar único, les pongo sus temas, les complazco al momento con sus canciones, les saludo en vivo, etc., hay una interacción increíble: celebramos los cumpleaños en directo, tenemos llamadas en vivo… hay mucha gente que necesita de esta música para mantener vivos sus recuerdos, gente en soledad… Definitivamente, recordar es seguir viviendo. Suelo decir que ellos no vienen a escuchar música. Realmente, ellos vienen a escuchar sus recuerdos, imágenes que les trae la música, momentos inolvidables ya vividos y olvidados. Y, de repente, por casualidad, el algoritmo de TikTok les lleva a mi radio, y ¡guau! se sorprenden y se preguntan: «¿Quién es este loco que pone estas canciones que ya no se escuchan… a la antigua usanza y estilo de antes?». El que entra se queda [sonríe]. Suelo avisar que el programa es altamente adictivo y corren el riesgo no solo de quedarse, sino de que se les queme la comida. O se les olvide hacer las cosas por estar pegados escuchando el programa.

Me consta que tienes varias anécdotas internacionales bastante divertidas.

Como acnédota, diré que, en varios hospitales, de Estados Unidos y, especialmente, en Noruega, en la sección de maternidad, utilizan la programación que hago en los momentos del parto, como forma de dar normalidad a ese momento, con la música de fondo, relajante. De hecho, tengo dos ahijados honoríficos, por haberles ayudado a venir al mundo de esta forma tan diferente: escuchando música. Una se llama Candela, de padre andaluz y madre noruega, y al otro le pusieron mi nombre, Jorge… No puedo estar más agradecido y feliz por esta situación. También, algunos centros policiales en América Latina me tienen en sus comisarías, rutas de camioneros en Estados Unidos y en Europa… todos los días me sorprendo, pero lo más bonito es llegar a la gente que no tiene nada ni a nadie. Te ven como algo cercano todos los días… Eres la persona que les acompaña en sus momentos más especiales. Las historias que me cuentan en privado después de cada programa, créeme, a veces son desgarradoras y se te saltan las lágrimas. En los directos también suele pasar… Es mucho más que música o entretenimiento. Te conviertes en cómplice, acompañante, amigo, en un flotador en medio del océano diario de muchas personas… hay una magia muy especial en cada retransmisión en directo. Ningún día es igual y puede pasar de todo.

¿Cuáles son tus planes de futuro?¿Tienes nuevos proyectos entre manos?¿Ideas nuevas para Jorge On Air Madrid?

Los planes los hago a corto plazo, ya que este medio es muy cambiante, pero, a la vez, si calas en la gente, esta suele ser muy fiel a lo que propones. El abuelo decía que si algo funciona, no lo cambies, déjalo estar… La radiofórmula sigue siendo un buen método para conectar con la gente. En las redes sociales, además, se agudiza este método, requiriendo un contacto muy directo con el público y creo que aquí sí me he podido hacer un hueco importante. Como proyectos nuevos, que no son tan nuevos, podría volver a las entrevistas con artistas o personas de interés; dar más espacio a que los oyentes puedan entrar en los directos y, así, poder expresarse de una forma directa con el público en general. Realmente la gente tiene ganas de darse a conocer y decir qué cosas les motivan a través de la música. A veces digo en los lives (directos), que soy un farero en medio de la noche, o en medio de una selva, donde lo que hago es, gracias a la música, tener encendida una luz para mucha gente que necesita una referencia en sus recuerdos. De esta manera, consigo hacerles recordar nuevamente momentos inolvidables ya vividos a través de la música. Recordar es volver a vivir de alguna de las formas. Recojo cada pequeña luz de energía de esas personaras y las voy sumando a la luz de este faro para alumbrar más y, así, podamos llegar a más gente de la forma más sencilla, auténtica e increíble, que es la música. Como ideas nuevas, cabe la posibilidad de hacer directos con mi propia música. Compongo, hago canciones, toco la guitarra… Podríamos retransmitir pequeños conciertos con artistas que conozco, en pequeños acústicos. Ya lo he hecho en algunas ocasiones, entra mucha gente a ver cómo cantan y la pueden participar en votaciones o mandar premios en directo a los artistas. También me resulta interesante, lo he hecho con otras emisoras y tiktokers, hacer concursos para artistas que están buscando una posibilidad de dar un impulso a su carrera musical, con la colaboración de algunas discográficas que se prestan y a la vez están buscando talentos. Estas son ahora las nuevas formas de entretenimiento con las redes sociales.

Me maravilla la energía y la actitud de Jorge. Son contagiosas. Y eso le permite contectar con tanta gente a través de su programa de radio. Es ciertamente empático, simpático y nació, en verdad, protegido por Júpiter.

Texto: Fernando Martín Pescador

Fotografía: NCuadreS

 

¿Has leído el último número de nuestra revista?