
Valdemoro está orgulloso de haber conservado un patrimonio histórico artístico que hunde sus raíces en la Edad del Bronce, según han puesto de manifiesto las diferentes excavaciones arqueológicas realizadas en el término municipal. Pero también es un municipio en continua evolución que ha ido incorporando a su importante legado grupos escultóricos de relevantes creadores contemporáneos que, poco a poco, se han integrado en el paisaje urbano.
Un detenido paseo por los nuevos desarrollos urbanísticos permite admirar ejemplos singulares pertenecientes a la vanguardia española. Nombres como Rafael Canogar, Francisco Leiro o José María Sirvent, por citar algunos ejemplos, ya forman parte de ese museo de escultura al aire libre, al alcance de todos.

El 2 de junio de 2001 El Astronauta, obra del gallego Francisco Leiro, comenzaba su andadura espacial en la recién denominada glorieta del Universo. Respondía a un programa de embellecimiento y promoción de la ciudad ideado por el equipo de gobierno
de la época y fue encargada al artista sobre un tema alusivo al futuro «[…] me pareció idónea la idea de hacer un astronauta en acero inoxidable… creo que representa muy bien el futuro […]», según afirmaba el propio autor. Desde entonces se ha convertido en uno de los distintivos más reconocidos del Valdemoro actual.

Poco después (octubre de 2001) se inició el procedimiento para adquirir dos estatuas del fundador de la Guardia Civil al escultor Sergio Blanco Rivas. En mayo de 2003 uno de los ejemplares fue instalado en el parque Duque de Ahumada, el otro se entregó al Colegio de Guardias Jóvenes con motivo de la celebración del 150 aniversario de la creación de dicho colegio y su estrecho vínculo con Valdemoro. Obra de gran realismo, representa al duque de Ahumada como un viejo general, en actitud serena y traje de gala; está esculpida en bronce fundido y tiene una altura de 2,40 metros, elevada sobre un pedestal de granito labrado.

En la primavera de 2003 entraba en funcionamiento la ronda de circunvalación. Con la apertura del último tramo de esta vía de comunicación (comprendido entre las calles Illescas y Parla) se completaba el perímetro viario del casco urbano por el oeste. Este enclave fue el elegido para ubicar dos esculturas de grandes dimensiones: Elogio de Oteiza, obra de Brezo Martos Marcos y Horizonte, del artista local Santiago Diges. La primera de ellas se encuentra en la confluencia de la calle Aguado y la avenida de
España. Es una composición de 7,5 metros de altura, en el que la autora ha sabido conjugar el arte con la naturaleza de manera armoniosa. Una simbiosis que se encarna en el olivo centenario integrado en su creación de acero cortén. El mismo material utilizado
por Diges para plasmar su visión femenina de la línea del horizonte, emplazada en la glorieta del Pozo de San Pedro.

Tras el sangriento atentado terrorista perpetrado el 11 de marzo de 2004, el Ayuntamiento de Valdemoro decidió adquirir una escultura para rendir homenaje a las víctimas. La obra, denominada 11M: In Memoriam, en palabras de su creador, Rafael
Canogar «[…] es una alegoría del ser humano, representado por una cabeza que ha recibido un impacto, una explosión interior, y que pretende erigirse en testimonio del fatídico acto sufrido por Madrid», símbolo indiscutible de solidaridad de todo el pueblo
valdemoreño. Está labrada en acero cortén y descansa sobre una plataforma en la que
figuran los nombres de todos los fallecidos en la masacre y ocupa un espacio preeminente
en el parque Tierno Galván desde el 30 de junio de 2004.

El 7 de septiembre de 2005 quedaba inaugurado el nuevo acceso viario al centro del municipio desde la autovía de Andalucía. La denominada Puerta de Valdemoro se sumaba al programa estético puesto en marcha por el Ayuntamiento pocos años antes. En este caso era elegida una figura singular para significar la entrada a un municipio abierto y acogedor. Pertenece al escultor catalán Josep María Sirvent y preside la rotonda del acceso centro al municipio desde la autovía A4.

Con 12,5 metros de altura, muestra conceptos como acogida, apertura y transparencia. Da la bienvenida al visitante que llega a una ciudad que se caracteriza por hacer realidad las tres ideas. Hecha en acero cortén y granito se ha convertido en el eje central de la red vial formada en el cruce de la avenida de Andalucía y la calle de San Vicente de Paúl. El artista la define como «[…] una invitación al viajero a mirar a través de ella y reconocer que nos adentramos en un espacio abierto y acogedor. En este caso, Valdemoro […]».

El 21 de marzo de 2006 se celebró en Valdemoro el Día del Docente, una jornada en la que se reconoce especialmente el papel fundamental de este colectivo profesional. Con ese motivo se inauguró el Homenaje al maestro, de Xurxo Oro Claro, en la intersección
de la avenida de Hispanoamérica con la calle Cuba, frente al Centro de Actividades Educativas. Se trata de un prisma rectangular de tres metros de altura, en cuyo interior custodia varias toneladas de libros, «[…] porque los libros están estrechamente vinculados con la educación y por eso son la parte fundamental de la escultura que representa una especie de biblioteca en la que han participado los escolares valdemoreños donando libros […]», como lo describe su creador.

En 2006 La sombra del caracol, obra de Miguel Ángel Gil Fernández, Gilfer, se sumaba al proyecto impulsado desde el Ayuntamiento de realzar los nuevos desarrollos urbanísticos de la ciudad con grandes obras contemporáneas. La rotonda del Caracol, al sur del casco urbano, fue el lugar escogido para ubicar esta original creación abstracta.

Un año más tarde, en julio de 2007, Gilfer volvía a firmar un conjunto escultórico en Valdemoro. Se trata de Infinito, elemento central de la glorieta de las Amazonas, realizado en acero naval, que cuenta con un prisma central pintado en gris de 20 metros
de altura, arropado por dos piezas rectangulares negras de 4,5 metros. Según su autor «[…] Infinito pretende crear un elemento emergente que sale del agua, en torno al que gira el diseño de toda la plaza […]».

Así, en la primera década del siglo XXI, se completaba esta importante colección de arte que es patrimonio de todos los valdemoreños y de la que se puede disfrutar en distintos lugares del municipio.
Contenido creado por Ayuntamiento de Valdemoro
Texto: María Jesús López Portero. Archivera Municipal de Valdemoro
Fotografías: Archivo Municipal de Valdemoro
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