Inicio Cultura y Ocio 40.º Aniversario del Centro Cultural Juan Prado

40.º Aniversario del Centro Cultural Juan Prado

70
0

En octubre de 1986 abría sus puertas el Centro Cultural Juan Prado, referente de la actividad cultural de Valdemoro, donde generaciones de valdemoreños han acudido a buscar un libro, estudiar, ver una exposición, descubrir el teatro, asistir a un concierto o subir por primera vez a un escenario. Cuatro décadas después continúa siendo testigo de la evolución cultural del municipio, un lugar donde artes y libros se encuentran y donde conviven una sala de exposiciones, el teatro municipal, una de las tres bibliotecas municipales y la sede de la concejalía de Cultura.

El edificio se puso en marcha en octubre de 1986. Ese mismo año comenzó a funcionar la biblioteca y, unos meses después, el 25 de abril de 1987, se inauguró el teatro municipal. Desde entonces, los distintos espacios del centro han desarrollado una programación continuada en torno a las artes escénicas, la lectura y las artes plásticas, además de servir de escenario para actividades de centros educativos, asociaciones y colectivos locales.

El nombre de Juan Prado recuerda al pintor estrechamente vinculado a Valdemoro, localidad en la que pasó buena parte de su juventud y de su vida adulta y que convirtió en motivo habitual de su obra. Calles, edificios, plazas, paisajes y personajes de la localidad aparecen en numerosos cuadros del artista. Tras su fallecimiento en septiembre de 2003, el centro cultural pasó a llevar su nombre como homenaje a uno de los creadores más ligados al municipio.

Un escenario abierto a públicos y géneros muy distintos

Publicidad LRDV

El teatro ha sido durante estas cuatro décadas el principal escenario municipal para las artes escénicas. Teatro clásico y contemporáneo, comedia, danza, música, zarzuela, títeres, magia, espectáculos infantiles o propuestas de humor han formado parte de sucesivas temporadas, muchas de ellas desarrolladas en colaboración con la Red de Teatros de la Comunidad de Madrid.

Por sus tablas han pasado compañías y artistas profesionales, pero también cientos de actores y actrices aficionados de Valdemoro. El mejor ejemplo es el Festival de Teatro Villa de Valdemoro, que en 2026 ha celebrado su 39.ª edición y es el encuentro de teatro aficionado de estas características más antiguo de la Comunidad de Madrid. Centros educativos, asociaciones culturales, grupos locales y talleres de la Universidad Popular han encontrado en el Juan Prado un escenario en el que representar sus montajes ante el público.

Esta vertiente participativa se extiende a otras citas celebradas a lo largo de los años, como el Festival de Villancicos, que reúne a coros escolares, asociaciones y agrupaciones musicales del municipio. Junto a ellas, programas como los Viernes Canalla han incorporado formatos de teatro alternativo y humor dirigidos al público adulto.

Una biblioteca que abrió en 1986

La biblioteca Juan Prado nació al mismo tiempo que el centro cultural y durante años fue la única de estas características. La apertura posterior de las bibliotecas Ana María Matute y La Estación amplió la red municipal, pero la Juan Prado ha mantenido su función como biblioteca de proximidad en pleno centro de la ciudad.

Préstamo de libros y otros materiales, consulta, estudio y actividades para fomentar la lectura forman parte de sus servicios.

Su actividad no se ha limitado a las estanterías. Los programas de animación a la lectura han incorporado a lo largo de los años cuentacuentos, concursos, talleres, visitas escolares y clubes de lectura.

Un escaparate para las artes plásticas

La tercera gran pieza del centro es su sala de exposiciones. Su programación ha permitido acercar al público pintura, fotografía, escultura y otras disciplinas artísticas, pero también muestras históricas, científicas, sociales o de divulgación.

La sala mantiene además una relación directa con la creación local. Artistas y colectivos pueden presentar sus proyectos para exponer en ella y las propuestas son valoradas por la Mesa de Plásticas, formada por personas vinculadas profesionalmente a las artes visuales y a colectivos culturales del municipio. El objetivo es combinar una programación variada con la promoción de artistas residentes en Valdemoro.

Las exposiciones de final de curso de la Universidad Popular son uno de los ejemplos más reconocibles de esa conexión. Cada año permiten mostrar al público trabajos realizados en talleres como pintura, dibujo, cerámica, ilustración, artesanía o restauración. A esta producción local se han sumado durante los años exposiciones profesionales y proyectos procedentes, entre otros programas, de la Red Itiner de la Comunidad de Madrid.

La propia historia del centro y de la ciudad también ha pasado por sus paredes. En 2017, por ejemplo, una exposición conmemoró los primeros 30 años del teatro municipal y recorrió una tradición escénica valdemoreña documentada desde finales del siglo XVI. La obra y la figura del propio Juan Prado protagonizaron igualmente distintas muestras.

Un edificio recientemente renovado

Cumplir 40 años también ha supuesto adaptar las instalaciones a nuevas necesidades. El teatro municipal ha afrontado desde 2024 diferentes actuaciones de modernización. Se han renovado la iluminación y los elementos textiles de la caja escénica, se sustituyó el sistema de refrigeración y se incorporó una plataforma elevadora para facilitar el acceso al escenario de personas con movilidad reducida.

En 2025 se renovaron el suelo y las butacas del patio y se adecuaron los dos palcos para su utilización. Las mejoras han continuado con la climatización y la actualización del equipamiento técnico. Desde 2026, además, se han reducido las tarifas de la programación municipal con el objetivo de facilitar el acceso a los espectáculos.

Cuarenta años después de aquella apertura de octubre de 1986, el Juan Prado continúa cumpliendo la función con la que nació: ofrecer un lugar cercano en el que leer, contemplar una obra, sentarse ante un escenario o convertirse en parte de él. Un edificio cuya historia cultural se ha escrito, sobre todo, con las miles de personas que durante cuatro décadas han pasado por sus salas.