
El equipo cierra una gran primera fase, accede a los Play-Off de ascenso y se medirá a San Viator en octavos de final con la ilusión de revivir las grandes noches del Jesús España
Valdemoro vuelve a creer. El Qualis Villa de Valdemoro ha cerrado una magnífica primera fase de competición tras finalizar en la primera posición de la clasificación, con un balance de 18 victorias y 4 derrotas en 22 partidos, unos números que reflejan la regularidad, el compromiso y la ambición con la que el equipo ha competido durante toda la temporada.
Ahora llega el momento más esperado del curso. El conjunto valdemoreño disputará los Play-Off de ascenso y en el cruce de octavos de final se enfrentará a San Viator, un clásico del baloncesto madrileño que llega a estos Play-Off en una clara línea de ascendente de juego.
El primer partido de la eliminatoria se disputará el 11 de abril en el Pabellón Jesús España, en una cita que trasciende lo puramente deportivo. Será una jornada para competir, para empujar y para volver a sentir esa unión especial entre equipo y afición que tantas veces ha marcado la historia del baloncesto en Valdemoro.
La trayectoria del club invita a mirar este presente con emoción. La historia del Club de Baloncesto Villa de Valdemoro recuerda que aquí todo es posible: después del ascenso a Liga EBA en 2005, el club firmó en 2008 uno de los hitos más recordados de su recorrido con el ascenso a LEB Bronce, apenas un año después de la inauguración del pabellón Jesús España.
Aquel equipo siguió siendo, en esencia, un equipo de pueblo, pero fue capaz de abrirse paso hasta la élite nacional. Durante dos temporadas, el Villa de Valdemoro se convirtió en el cuarto club de la Comunidad de Madrid, solo por detrás de Real Madrid, Estudiantes y Fuenlabrada. El pabellón se llenaba, el ambiente empujaba y cada partido era mucho más que un encuentro: era el punto de encuentro de todo un pueblo.
Ese recuerdo sigue vivo y hoy vuelve a aparecer con fuerza. Porque cuando este club ha dado pasos al frente, nunca lo ha hecho solo. Lo ha hecho junto a su cantera, sus familias, sus voluntarios, sus patrocinadores y una afición que siempre ha entendido que defender estos colores significa mucho más que jugar al baloncesto.
Por eso, este Play-Off se afronta con ambición, pero también con memoria. Con el deseo de competir al máximo nivel y con la ilusión de volver a vivir una gran noche en el Jesús España. Una de esas noches en las que la grada aprieta, el equipo responde y Valdemoro entero se reconoce en su escudo.
Desde el club se hace un llamamiento a toda la afición, a los vecinos y a todos los amantes del baloncesto para que acompañen al Qualis Villa de Valdemoro en este primer paso del sueño del ascenso. El equipo necesitará el aliento de los suyos en cada defensa, en cada rebote y en cada canasta.
Hay partidos que se juegan en la pista. Y hay eliminatorias, como esta, que también se juegan en el corazón de un pueblo.
Valdemoro vuelve a creer. Valdemoro vuelve a soñar
¿Has leído el último número de nuestra revista?










