
El balonmano en silla de ruedas español vivió una jornada histórica el pasado 30 de mayo en Toledo y uno de los protagonistas tuvo acento valdemoreño. Miguel García, vecino de Valdemoro y jugador del CD Iplacea, contribuyó de forma decisiva a que el conjunto alcalaíno se proclamara campeón de la Copa Federación y del Campeonato de España, culminando una temporada perfecta en la que el equipo ganó todos sus partidos.
La jornada comenzó con la final de la Copa Federación, donde el CD Iplacea se impuso con autoridad al CB Inclusport de Valladolid por 5-14.
Pero aún quedaba el gran objetivo del día: el Campeonato de España. Tras superar de nuevo a Inclusport en semifinales por 2-0, el equipo se enfrentó en la final al ICB Coruña, uno de los rivales más potentes del panorama nacional.
El encuentro tuvo todos los ingredientes de una gran final. Tras perder el primer set y reaccionar en el segundo, todo se decidió en un tercer y definitivo parcial de apenas cinco minutos. El conjunto gallego llegó a ponerse 3-0, pero el CD Iplacea no bajó los brazos. A falta de pocos segundos para el final, con el equipo madrileño un gol por debajo en el marcador, apareció Miguel García.
El jugador valdemoreño asumió la responsabilidad del último lanzamiento y ejecutó un espectacular giro de 360 grados (puntúa doble) antes de disparar desde casi el centro del campo. El balón terminó en la red y dio la vuelta al marcador y otorgó el set, el partido y el título al CD Iplacea.
No es la primera vez que Miguel García destaca en una gran competición. En 2022 fue uno de los jugadores más destacados de la selección española en el Mundial y Europeo de balonmano en silla de ruedas, donde fue nombrado MVP en dos ocasiones y terminó como máximo goleador del torneo.
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