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Entrevista con Aurah

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«Quiero experimentar con mi voz y definir mi estilo»

Cuánto han cambiado las cosas y, en esta ocasión, me alegro de que haya sido hacia un panorama más positivo. Recuerdo cuando por 2011 tomé la decisión de estudiar Comunicación Audiovisual, una opción arriesgada, de la que tampoco había tenido mucha información en el instituto y bachillerato por escaparse de la normatividad que marcan esas carreras que tienen «más salidas».

Esa decisión la tomé en solitario, como los viajes que hacía cada día en la C3 hacia la universidad, donde tampoco había mucha gente del sur de Madrid. Supongo que serán casualidades generacionales, pero por aquel entonces no existía una comunidad de jóvenes que expresara su inclinación por el audiovisual en Valdemoro.

Hoy entrevisto a Laura Bohórquez, joven valdemoreña que también comenzó sus estudios en el Vicente Aleixandre y ahora estudia Comunicación Audiovisual en el campus de Fuenlabrada de la Rey Juan Carlos. Muchos de nosotros la conocimos tras su paso por el concurso internacional Got Talent de Telecinco, donde su actuación sedujo a los tres miembros del jurado. Antes, ya había ganado un concurso local de talento organizado por la asociación Jóvenes Gigantes y había entonado algunas notas en las fiestas patronales de Valdemoro.

Su apego por Valdemoro estamos seguros de que viene de familia, pues su padre es valdemoreño y su madre de la localidad vecina de Ciempozuelos. Chica tímida y alegre, Laura siempre ha estado ligada a la música de alguna manera. Nos cuenta que siempre que iba a casa de sus abuelos le pedía a su abuela cantar, aunque ella no sabía. No fue una niña prodigio, sino una artista de las que se construyen a sí mismas. Laura continúa en ese proceso de construcción de Aurah, su nombre artístico, que entra en una muy interesante nueva etapa.

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¿Tenías algún vínculo previo con la música?

No tengo un origen musical en la familia y tampoco he crecido en un entorno muy melómano. Mi padre escucha mucha música de su época, pero no creo que mucho más que cualquier otra persona. De esa música de los ochenta creo que me he nutrido mucho. El resto de mi bagaje cultural lo he ido construyendo desde los quince años, cuando empecé a sentir mucha más curiosidad por estilos de música muy diferentes.

Empiezas a estudiar música muy joven.

Con ocho años comencé mi formación musical estudiando piano. Hasta entonces solo había tenido un teclado Casio con el que componía de oído. Tras varios años estudiando piano vi que no podía avanzar más en mi formación en el centro en el que estaba y me animé a formarme en canto, que siempre me había gustado y que había abandonado cuando empecé a estudiar piano.

Eres una cantante que ha aprendido a cantar.

Hasta los catorce años no tenía un control consciente de mi voz y lo que hacía era imitar a aquellos cantantes que me gustaban; y cuando no puedes imitar, chillas. Comenzar la formación de canto me ayudó a darme cuenta de que tenía oído para cantar, pero no estaba utilizando la técnica correcta. Es entonces cuando te adentras en el mundo de desaprender aquello que llevabas repitiendo años. Desaprender es un ejercicio mucho más complicado que aprender después a cantar.

¿Cómo ha sido tu trabajo con la voz?

Empecé estudiando en una escuela donde aprendía a cantar junto a muchos compañeros hasta que me vi preparada y di el paso a tener profesora particular. El trabajo principal reside en hacer mucho calentamiento y ejercicios muy raros que parece que no tienen nada que ver pero que son de mucha ayuda para conocer cómo funcionan tus cuerdas vocales. Es una disciplina que requiere de una constancia extrema porque el instrumento eres tú misma.

¿Cuándo empieza tu recorrido como artista?

Nunca me había planteado grabarme mientras cantaba. Mi primera cover la subí con catorce años, fruto de una casualidad. Un día, en las clases de canto, una compañera me habló de un concurso organizado por la asociación Jóvenes Gigantes. Tan solo había que subir un vídeo cantando para poder participar. Subí mi video y me escogieron junto a ocho personas más. Fui con mi amiga a la gala, que se celebró en el Juan Prado. La dinámica consistía en ir pasando rondas y no sé cómo gané el concurso. 

Haces muchas versiones de canciones, ¿cómo se ha creado Aurah?

Cuando me presenté no era Aurah; era Laura, una chica de Valdemoro. En los últimos cuatro años han cambiado mucho mi imagen y gustos musicales. Laura, la chica que se presentó al concurso de Jóvenes Gigantes, cantaba canciones comerciales de grandes artistas de música anglosajona como Adele, Lady Gaga o Beyoncé. Tras el concurso me creé un perfil de Tik Tok en el que empecé a subir vídeos de covers y hacía muchos directos. Como creo que le pasa a la mayoría de personas en las redes sociales, de repente te das cuenta de que comienzas a tener una tendencia ascendente de seguidores y eso me hizo pensar en crear un nombre artístico. Escogí Aurah porque de pequeña me gustaba que me llamaran Aura, aunque nadie me llamaba así. La h vino porque al buscar un usuario libre en Tik Tok vi que con h estaba disponible y no quedaba mal. 

Recientemente hemos visto que tu actividad no es tan frecuente. ¿Cómo es tu relación con las redes sociales?

Me gustaba mucho hacer directos y me encanta cantar. Yo no he parado de cantar, lo hago todos los días en mi casa, pero los sonidos que estaba haciendo hasta entonces dejaron de motivarme tanto como sí lo hacían al principio. Recientemente he subido un vídeo, pero mi actividad no es la misma. Estoy presente en las redes sociales, pero no para crear contenido. Podría irme a cualquier sitio y hacerme fotos o subir un vídeo cantando, pero lo cierto es que no encuentro la motivación para compartirlo. No me gusta pasar mucho tiempo en redes porque después de mucho tiempo me he comprobado que estar expuesto a tanta información en tan poco tiempo te machaca psicológicamente y afecta a tu rendimiento. Me gustan las redes y creo que son un canal muy bueno para estar al día de la actualidad de aquella gente a la que admiro.

¿Qué te ha llevado a frenar?

Sentí que cantando el mismo estilo de música sonaba todo el tiempo igual y no estaba evolucionando. Por eso dejé de exponerme en redes sociales. Los espectadores te piden canciones muy específicas y, si no ofreces ese contenido, el número de personas que te ven disminuye. Obviamente canto porque me gusta y no porque me vea más gente, pero indudablemente es un factor que te desmotiva.

¿En qué estás ahora?

En la universidad estoy estudiando Comunicación Audiovisual y siento que me he alejado un poco de la música. Venía de estudiar un bachillerato de artes escénicas donde tenía asignaturas de análisis musical y donde la música en general tenía mucha importancia. Estoy explorando nuevos estilos de música. Me gusta mucho lo innovadora que ha sido Rosalía con su último disco, también me gusta el techno-pop y los sonidos electrónicos más oscuros como Billie Eilish en su primera etapa musical. Tampoco he dejado atrás los que siempre han sido mis referentes de los años setenta y ochenta como son Elton John, David Bowie o Tears for Fears. Quiero dejar atrás esa primera etapa que tantas alegrías me dio para empezar a experimentar con la voz. La composición, sin duda, entra dentro de esta nueva etapa de experimentación. Edgar Rey va a montar un estudio y me gustaría trabajar en esta línea con él.

¿Por qué decidiste presentarte a Got Talent?

Como la mayoría de pasos que he dado en la música, lo hice por impulso. Es un programa que, como en muchas familias, suele estar los fines de semana puesto en casa. Mi madre me insistió mucho siempre en presentarme, y decidí mandar la solicitud. Pasé todo el proceso de casting y llegué a actuar delante del jurado. En ese momento me sentía preparada, aunque ahora tengo mucha más experiencia, pero fue el momento correcto para hacerlo.

¿Tenías experiencia previa sobre el escenario?

Antes de participar en Got Talent había actuado en el Juan Prado con el concurso de Jóvenes Gigantes y en unas fiestas patronales en el parque Duque de Ahumada. Subirme a un escenario tan grande como el de Got Talent fue todo un reto y no puedo negar que estaba muy nerviosa los momentos previos a la actuación. La mejor parte fue salir al escenario. Cuando sales y ves las luces y el público dejas de fijarte en todo eso que te puede poner nerviosa y sabes que tienes que hacerlo lo mejor que puedas. Tuve muy buen feedback del jurado y de la gente que lo vio por la televisión.

Al estudiar Comunicación Audiovisual te adentras también en la parte técnica de la música. ¿Tienes interés por esta faceta o quieres centrarte en lo meramente artístico?

Nunca he tenido interés por la parte más técnica de la música, que me llevaría a ser productora o técnica de sonido. Estoy empezando esta carrera y estoy muy abierta a explorar todo lo que me ofrezca la carrera. Desde luego, tengo muy claro que quiero seguir muy vinculada a la parte más artística de la música e intento practicar todos los días.

¿Cómo ves el panorama musical en Valdemoro?

Valdemoro es complicado para la gente joven que quiere empezar a cantar porque no te toman en serio. Me he encontrado con muchas dificultades y lo cierto es que no es fácil hacer tus primeros bolos aquí. A pesar de ello, creo que hay artistas jóvenes que pelean mucho para que esto cambie y cada día haya más oportunidades para la gente que quiere hacer música sin tener que salir de Valdemoro. Me gustaría que el pueblo diera espacio para desarrollar a ese joven que tiene un piano o aquella chica que toca la guitarra y que quieren hacer música. Porque dar ese espacio aporta más riqueza cultural al pueblo.

Tú conectaste con la escena musical local a través de la asociación Jóvenes Gigantes.

Gracias a Álex, de Jóvenes Gigantes, he estado muy en contacto con gente que hace música aquí. Valdemoro tiene mucha gente joven y parte de ellos hacen música. Gracias a actividades como la de Jóvenes Gigantes se fomenta que nos conozcamos y se intente mejorar el panorama musical local. A pesar de ello, debería haber más apoyo para que fuese a ser más rico y llegara a más gente.

Eres voluntaria de Jóvenes Gigantes, ¿qué aportas a la asociación y a Valdemoro?

La asociación tiene como objetivo movilizar a la gente joven de Valdemoro y crear conciencia. Hacemos actividades que benefician al pueblo en general para crear ejemplo. Recogemos residuos en la periferia, hacemos mercadillos de libros o incluso hemos recogido ropa y comida para el conflicto de Ucrania.

¿Qué tienes en mente para los próximos meses?

Como te decía, mi vínculo con la música es muy estrecho. Ahora mismo me apetece entrar en una fase en la que probar cosas nuevas. Me gustaría componer y, sobre todo, buscar mi estilo. Tengo otra puerta que me interesa mucho, el cine. Me gustan la dirección y el guion. En los últimos años he empezado a ver mucho cine y me he informado al respecto. Me gusta el sarcasmo oscuro de Nacho Vigalondo, Álex de la Iglesia o los hermanos Coen.

 

Laura afronta una nueva etapa más autoral donde la búsqueda de su estilo propio es fundamental para que se sienta cómoda haciendo lo que más le gusta. Su vínculo con el arte a través de la música y el cine y su voluntad de querer explorar con su voz la llevarán de seguro por caminos de experimentación que, en definitiva, son los que enriquecen y dotan de volumen la propuesta de un artista.

Texto_Sergio García Otero

Fotografía_Ncuadres

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