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Tres atletas locales y una alemana, ganadores de la Carrera Popular y la Media Maratón

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Tres atletas locales y una corredora de origen alemán y residente en Getafe se repartieron los cuatro puestos más altos del podio en las categorías masculina y femenina de la Carrera Popular y Media Maratón Jesús España que se celebró el 26 de marzo en Valdemoro. Josué Ávila, natural de la localidad aunque domiciliado en Getafe, venció en la carrera de 21 kilómetros, la misma en la que resultó ganadora Katharina Muhlhoff. En los 10 kilómetros, revalidó el triunfo Francisco Javier Rebollo y entre las féminas fue Violeta Vaduva quien realizó la mejor marca.

De los 330 adultos inscritos en ambas pruebas llegaron a meta en el tiempo establecido un total de 298, de los que 112 terminaron la media y 186 la Carrera Popular.

El mejor tiempo en la competición más exigente lo hizo Josué Ávila, con 1:13:58, que sacó casi tres minutos de ventaja al segundo clasificado, Marcos Valdepeñas, que fue reconocido como mejor local. El tercer puesto fue para Daniel Moraga.

Katharina Muhlhoff paró el crono en 1:34:56, lo que le permitió desbancar de lo más alto del cajón a la campeona de las tres ediciones anteriores, la valdemoreña Marta Santamarina, que hizo un tiempo de 1:39:26, con el que consiguió el pasaporte para acreditarse como mejor corredora local. Eva Ortega quedó tercera.

En la Carrera Popular los ganadores de las dos categorías fueron valdemoreños por lo que, además, consiguieron el doble reconocimiento. Francisco Javier Rebollo (0:36:17) logró 19 décimas de distancia sobre Javier Hermosilla, que fueron suficientes para demostrar que tiene muy bien controlado el ritmo de esta prueba, de la que también se proclamó vencedor el año pasado. La tercera posición fue para Javier Palomares.

En categoría femenina el primer puesto fue para Violeta Vaduva (0:43:45), seguida de Paula Díaz y Andrea Alonso.

Pequeños grandes atletas
En las categorías de menores participaron medio millar de niños y niñas de todos los centros escolares del municipio, además de los clubes Amigos del Atletismo, Triatlón Valdemoro y conjuntos de localidades próximas como Seseña y Móstoles.

La entrega de premios corrió a cargo del concejal de Urbanismo, Servicios y Deportes, Juan José Jiménez, además de ediles de las formaciones Proyecto TUD, Ganemos Ahora Valdemoro, PSOE e IU, el campeón Jesús España y Cristina Carrero, madre de Lucas, el pequeño que busca su héroe para recibir un transplante de médula y superar la leucemia que padece.


Durante la cita deportiva, fueron numerosos los deportistas y espectadores que se sumaron a la iniciativa de esta familia y se fotografiaron en el punto de información para concienciar acerca de la importancia de ser solidario con esta causa que es de todos.

Ver Resultados: ResultadosValdemoro2017

Ver Clasificación Infantil: clasificacion_2017_infantil

Fuente: Ayuntamiento de Valdemoro

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Valdemoro, ¿ciudad dron?

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Por su tamaño, sus espacios abiertos, la estructura de la ciudad y sus protagonistas en la materia, bien lo podría ser, pero habrá que esperar. Hoy por hoy nuestro municipio al igual el resto habrá de esperar a la entrada en vigor de la nueva ley sobre uso de drones, por la cual se permitirá su uso en zonas urbanas, por supuesto, también a que acorde a la misma se estudie, regule y apruebe por parte de las corporaciones municipales el disfrute de un dron llamado aeronave.

¿Quién no ha deseado volar alguna vez? ¿Quién no ha soñado con ser piloto en algún momento de su vida? Obviamente, pilotar una aeronave tripulada es una sensación bien distinta a la de pilotar una no tripulada por control remoto, pero en esencia la percepción de libertad trasmitida a través de los dedos que con maestra sensibilidad dirigen el vuelo de tu dron es, sin duda, una experiencia recomendable para todos aquellos que quieran acercarse a un mundo que ya no es el mismo desde la abrupta entrada de un «juguete» que a los de mi generación nos hubiese encantado tener a los doce años, cuando lo más parecido a un avión teledirigido a lo que podíamos acceder era asisitir a una exhibición de aeromodelismo en algún aeródromo destinado a tal fin. Por motivos obvios, había pocos, eran caros, complicados de construir y difíciles de manejar.

Pero aquí estamos con unas aeronaves que en apenas unos segundos despegan del suelo con capacidades infinitas y movimientos de colores mil, para deleite de tus sentidos y de cuantos admiran el vuelo de una máquina diseñada, sin duda, para volar a golpe de rotor y energía de celda, pero en cualquier caso relativamente fácil.

Aunque volar queremos todos no es posible en cualquier espacio que nos gustaría ni a cualquier hora, ni cerca de determinadas instalaciones, ni en zonas urbanas, pobladas o con aglomeraciones de personas, cerca de edificaciones, etcétera.

De hecho, cuando se trata de drones, debemos ser conscientes de que la máxima premisa es y será siempre la seguridad. Y se preguntarán por qué. La respuesta es sencilla. Primero, porque son considerados aeronaves por la OACI (Organización Internación de Aviación Civil), y así está recogido en la modificación de la Ley 48/1960 de Navegación Aérea, lo que le confiere un estatus especial y similar a las aeronaves comerciales tripuladas, sujetas a idénticos cumplimientos normativos en materia aeronáutica, tanto a los pilotos de drones, sus operadores aéreos y al propio dron, sin obviar la propia definición que nuestra Real Academia Española le confiere: «Dron: como aeronave no tripulada». Por cierto, queremos apostillar que nos alejaremos de las infinitas siglas que habrán escuchado y leído, UAV, RPA, VANT, etc., drone para nosotros será suficiente.

Y segundo, porque según los estudios de la Comisión Europea, un dron de un peso aproximado de un kilo cuatrocientos gramos, en un impacto directo sobre una persona, podría causar la mortalidad en el noventa por ciento de los casos, lo que sin duda obliga a la correspondiente reflexión, aplicando cuando menos siempre la herramienta más eficaz: nuestro sentido común. Cuando volamos un dron cuadricóptero de cuatro rotores del tipo Phantom, por ejemplo, que ronda dicho peso.

En este sentido, ¿qué podemos hacer entonces con nuestro anhelo de volar? La Agencia Española de Seguridad Aérea, en el ámbito del hobby y/o recreativo, es clara, no necesita autorización alguna, pero advierte sobre las siguientes observaciones. Se debe volar con seguridad, recuerdan lo del sentido común, no superar los ciento veinte metros de altura y tener a nuestro dron siempre a la vista, volar en zonas adecuadas desde una pista de aeromodelismo hasta zonas despobladas, no poner en peligro a terceros, lo mencionado más arriba, nada de volar en espacios urbanos, con aglomeraciones de personas, cerca de aeropuertos o entornos donde se encuentren otras aeronaves o prácticas deportivas como el parapente, paracaidismo, etc. Obviamente, no volar de noche y, sobre todo, recordar que todo daño causado por un dron es responsabilidad directa de quien lo maneja. Además de posibles sanciones de hasta doscientos veinticinco mil euros, que sin duda no es poco para el común de nosotros. Porque, en definitiva, un dron no es un solo un juguete, es una aeronave, y como tal hay que tener una disposición de prudencia y seguridad dado que la diversión ni es, ni ha de ser, incompatible con el respeto a lo ajeno.

Ajeno, en efecto, porque aquí también entra en juego no solamente la normativa actual sobre drones, Ley 18/2014 de 15 de octubre aplicable y dirigida a la actividad mercantil, sino que se ha de tener muy presente la normativa en materia de protección de datos, protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar, y a la propia imagen, porque lo de espiar al vecino nunca es una buena idea…

Así que, en virtud de la carta aeronáutica del área centro norte (LE4), donde se enmarca Valdemoro, mientras respetemos los ciento veinte metros de altura y los quinientos metros lineales, así como las recomendaciones de la Agencia Española de Seguridad Aérea, no deberíamos encontrar grandes dificultades, siempre y cuando nos situemos en zonas abiertas despobladas fuera del entorno urbano, de las que afortunadamente nuestro municipio dispone de alguna de ellas.

En la siguiente figura podemos observar una aproximación de dónde podríamos realizar un vuelo seguro, respetando los derechos de propiedad, áreas restringidas respecto de determinadas instalaciones, zonas medioambientales de especial protección, etc., dado que se trata de una configuración no oficial para vuelos recreativos con drones de «juguete» ya que los comerciales requieren además del cumplimiento de una serie de requisitos la preceptiva autorización por parte de la Agencia Española de Seguridad Aérea, y serán éstos y no los de juguete-recreativos, los que realicen vuelos urbanos cuando este legislada dicha posibilidad. Los drones que nos divierten habrá que estar a la normativa local en su momento.

El color verde representa posibles áreas de vuelo; el rojo, prohibición de volar; y el triángulo verde, posibilidad cuando la norma así lo establezca en el futuro, al tratarse del caso urbano.

Sin embargo, el mundo del dron es más que operaciones comerciales y vuelos de ocio, en él se halla también un deporte: las carreras de drones, rápidas y trepidantes, de altas emociones y convulsa adrenalina a más de ciento veinte kilómetros por hora durante tres intensos minutos, cuan aguantaras la respiración, entre puertas y pilones en un circuito de tres cientos metros, apenas a un metro y medio del suelo en ocasiones, con seis competitivos pilotos abstraídos en sus gafas FPV en primera persona con reflejos de samurái, y maestras manos templadas en los mandos de control.

Juan Antonio Rioboó Valenzuela es uno de sus máximos exponentes: team manager del equipo Spain Drone Team, vecino de Valdemoro, protagonista sin paliativos, organizador de la FPV Racing España 2016, colaborador en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid como coordinador del curso de drones, y exponente que todos recordarán por las impactantes imágenes que nos proporcionó sobre el incendio del vertedero de neumáticos de Seseña.

Un piloto de competición, que además de estar presente en la Final Europea de Ibiza en 2016 como organizador del evento, es un emprendedor de éxito, que se refleja en su operadora de drones DroneAeroFilm, que junto a los seis operadores de dron ubicados en el Registro de Declaración Responsable de Operador de Aeronaves Pilotadas a Control Remoto de la Agencia Española de Seguridad Aérea, establecidas en nuestro municipio,  nos convierte en una «ciudad dron», decidida a formar parte de una comunidad incipiente que se desarrolla con firmeza y merecido protagonismo en el marco de la Comunidad de Madrid.

En septiembre de 2016, durante la celebración de la Feria Expodrónica, el que firma el presente artículo quedó Finalista en la I Competición de Startups Expodrónica 2016 con el proyecto de ideas HUMANDRONE STAFF: un vehículo aéreo tripulado personal basado en tecnología dron a través de la plataforma de desarrollo, Hispaniagodrone, incubadora para la investigación, desarrollo y tecnología dron.

Durante la celebración del Congreso CivilDRONE´17 celebrado en Madrid en el mes de enero, tuve la oportunidad de realizar y presentar la ponencia «RPAS-Regulación y operaciones en la administración local: el dron en nuestros municipios». Expliqué la importancia de que los municipios regulen el uso de su dominio público para operaciones con drones cuando estas y los vuelos sean autorizados definitivamente con la nueva ley en entornos urbanos.

Mediante las correspondientes ordenanzas municipales para el uso de drones y ordenanza fiscal correspondiente, con la seguridad como máxima premisa, consciente que el respeto a los bienes y derechos de las personas ha de ser prioritario cuando estas magnificas herramientas de trabajo para unos y aeronaves siempre para todos estén y vuelen en los espacios más cercanos, nuestras calles y sin obviar la necesaria intervención de la Policía Local.

Lo cierto es que el dron está cerca de nosotros, accesible como juguete o medio profesional, por motivos técnicos y económicos, en cualquier caso, al alcance de todos, como aficionado o con el certificado de piloto profesional de drones en mi caso, tenemos más que nuca la posibilidad de ver, tocar y probar estas pequeñas maravillas para la mayoría de nosotros o de gran tamaño para unos pocos privilegiados en los múltiples eventos, conferencias, seminarios y congresos que se celebran ya en España.

A saber, por y para conocimiento general, apto para casi todos los públicos: en febrero la Global Robot en Madrid; marzo, The Show Drone  el 22 y 23 en Barcelona: mayo, el UNVEX en Madrid; junio, Hi!Drone 7 y 8 en Málaga; septiembre, Expodrónica en Zaragoza; octubre Matelec Industry el 25 y 26, así como el Foro de PYMES y Drones, sin olvidar el mencionado Congreso de CivilDron de enero, todos ellos en Madrid, completando un magnifico elenco de oportunidades lúdicas y profesionales con un calendario que fortalece y consolida una actividad en evolución constante, que sin duda ha venido para quedarse a lo largo de los próximos años en nuestras tecnológicas vidas, cuyo origen comenzó hace ciento dieciocho años cuando Nikola Tesla registró su patente «Método y aparatos de control para el mecanismo de buques o vehículos en movimiento», el 8 de noviembre de 1898, utilizando como punto de partida las ondas de radio descritas Maxwell. Seguramente, Nikola Tesla no imaginaba la envergadura de tan magna patente en el siglo XXI.

Y los más pequeños de la casa, ¿qué opinan? Seguramente, están encantados con sus nuevos juguetes traídos recientemente desde el círculo polar ártico o del lejano Oriente. Y no es para menos, este tipo de juguete brinda muchas oportunidades de desarrollo en psicomotricidad y destreza personal, además de altas dosis de emoción, sorpresa, ilusión y, por supuesto, diversión. Esto y mucho más es lo que pude experimentar cuando el 11 marzo de 2016 tuve la oportunidad de dar una charla en la clase de mi hijo mediano en el colegio Nobelis al explicarles qué es un dron, qué clases de drones existen, las partes que lo integran, cómo funcionan, quién puede volar y quién no, para qué se pueden usar, las medidas de seguridad cuando se vuela para que el juego no acabe en desilusión o algo más, dónde podemos volar, la pasión de las carreras. Sus ojos se engrandaron en exclamaciones de admiración al ver un vídeo demostrativo. Qué es un piloto profesional, y sus sorpresivas expresiones al nombrar sus nombres con el alfabeto aeronáutico, por ejemplo, Guillermo: (GOLF-UNIFORM-INDIA-LIMA-LIMA-ECHO-ROMEO-MIKE-OSCAR).

Siempre con una condición sine qua non: la compañía de un adulto cerca de ellos supervisando el juego. Ni que decir tiene que la emoción se tornó explosiva con una pequeña demostración de vuelo real. Posiblemente, el auditorio más entregado que he tenido y por ende agradecido. Porque tras aquella conversación con los pequeños que sin duda más usarán la tecnología dron a lo largo de su vida, lo más importante es que todos ellos comprendieron que su juguete favorito requiere de atención para conseguir una diversión completa sin fisuras, ya que no en vano este juguete llamado dron es ante todo y sobre todo una aeronave, casi nada.

Valdemoro, demuestra una vez más que es un municipio de su tiempo, acorde a la evolución del contexto histórico que le toca vivir, con capacidad de trabajo, desarrollo, creatividad y emprendimiento. Lo avalan sus protagonistas, vecinos anónimos que compiten en carreras de drones internacionales, empresarios visionarios que aportan iniciativa, experiencia y calidad en multitud de trabajos realizados con una herramienta de alta tecnología como es el dron, desde filmación, levantamientos aéreos, fotografía, observación, vigilancia aérea, publicidad, operaciones de búsqueda, emergencia y salvamento, calibración de equipos, etc.

Vecinos que participan en concursos de desarrollo de drones motivados por el deseo de investigar, desarrollar y participar en una tecnología que está aportando su granito de arena a un gran desarrollo social individual y colectivo; vecinos de nuestro municipio que son ingenieros aeronáuticos trabajando en la Agencia Española de Seguridad Aérea, Airbus, CENTUM, etc. Vecinos que queremos lo mejor antes de que ocurra lo mejor, por prevención, seguridad y por qué no, también por preocupación. Investigamos, escribimos y exponemos en conferencias sobre un futuro muy cercano, y así hasta lo más importante: contarlo a nuestros más pequeños, nuestros hijos, ejemplo del Colegio Nobelis y una magnifica profesora a la vanguardia de lo mejor para sus alumnos, Sonsoles. A todos, nuestros anónimos vecinos, gracias por hacer de Valdemoro una ciudad dron que se preocupa de un futuro muy presente.

Y el futuro, lo que ya se sabe, tal vez repartos aéreos, drones desfibriladores, drones con brazos robotizados capaces de manipular e interactuar, drones al servicio de la Policía, servicios de emergencia, vigilancia y seguridad, compañeros en nuestro ejercicio diario, y quién sabe, drones tripulados con los que desplazarnos a trabajar más cerca de lo que imaginamos como el Ehang 184 o el Humandrone Staff.

Todo ello bajo el paraguas de un servicio de control aéreo propio para ellos (UTM), integrado en el control aéreo actual ATM, en un nuevo concepto que desde las instancias europeas se consolida con fuerza: el US (Urban Space) o espacio urbano.

Mark Twain dijo: «Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa». Y en efecto es verdad. Los drones han triunfado, aunque la idea de tenerlos en nuestras calles pudiera parecer una locura. Por lo que es nuestra obligación, la de aquellos que tenemos la responsabilidad de que así sea, que su uso sea racional, adecuado y regulado con flexibilidad, conscientes del potencial personal, profesional y social que comporta una aeronave llamada Drone.

Les recomiendo la película Espías desde el cielo, de Gavin Hood. Como concepto nos aproxima bastante a la realidad actual de los drones, aunque por supuesto salvando las distancias respecto a un argumento belicista cargado de una sensibilidad extrema, caras de una misma moneda decantada desafortunadamente del lado más oscuro, pero muy ilustrativa, que no les dejará indiferentes, además de un buen reparto e interpretación.

Juan Antonio Rioboó Valenzuela

Amo la tecnología, pero más amo la vida, por cuanto la primera ha de estar siempre al servicio de esta, así que como divulgador drónico, si se me permite esta expresión, finalizo este artículo: «Juntos siempre destinados a convertir al ser humano en la más alta máquina de desarrollo personal, colectivo y social. Un proyecto no es solo un documento cuyo papel lo soporta todo, es un firme compromiso de avanzar hacia el futuro…» ¿Valdemoro, ciudad dron?  I can fly, and you? ¿A qué esperas?

 

Texto_José Manuel García Morán

Fotografía_Ncuadres

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Más de 300 mujeres solicitaron asesoramiento para sus proyectos profesionales

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Las empresarias y emprendedoras de Valdemoro, propietarias de pequeños comercios y microempresas cuentan desde septiembre de 2013 con un servicio gratuito que pone a su disposición información y asesoramiento sobre los recursos necesarios para crear o consolidar sus negocios y proyectos profesionales y mejorar su competitividad a través de la innovación tecnológica y la sociedad de la información. En este servicio municipal, que actualmente se presta en el Centro de Empresas de lunes a viernes con cita previa, pueden conocer también la normativa y las subvenciones de interés para su ámbito de trabajo.

Más de 300 mujeres de la localidad han acudido a este servicio de Apoyo al emprendimiento femenino solicitando orientación sobre trámites de constitución de empresas, ayudas para desempleadas, tarifa plana para el régimen de autónomos o fuentes de financiación.

Además, en el último año se ofreció formación dirigida específicamente a mujeres para fomentar el uso de las nuevas tecnologías en el ámbito empresarial y dar a conocer las posibilidades que ofrecen las redes sociales y el comercio electrónico de cara a mejorar la competitividad de los negocios.

La iniciativa forma parte del programa ‘Dinamización del pequeño comercio y apoyo al emprendimiento femenino’ que está cofinanciado al 50% por el Fondo Social Europeo y la Comunidad de Madrid dentro del convenio de colaboración entre este organismo y el Ayuntamiento de Valdemoro para la realización de actuaciones encaminadas a la promoción de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.

 

Fuente: Ayuntamiento de Valdemoro

 

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Todo listo para cultivar los huertos urbanos municipales en Valdemoro

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El Ayuntamiento de Valdemoro ha hecho entrega esta mañana de los carnés de titular a los adjudicatarios de los 20 huertos urbanos a los que se les ha concedido el uso gratuito de un terreno municipal situado en la calle Cuba para el cultivo de hortalizas, flores y plantas aromáticas. El alcalde, Guillermo Gross, y otros miembros de la Corporación municipal han asistido al acto y han recorrido la zona.

El acto de entrega de estos títulos identificativos ha tenido lugar en el recinto en el que están ubicadas las 29 parcelas, que se sortearon el pasado mes de febrero entre los solicitantes iniciales. Actualmente hay nueve huertos vacantes para cuya adjudicación se abrirá un nuevo plazo de presentación de instancias.

PARCELAS DE 30 METROS CUADRADOS CON DEPÓSITO COMÚN DE AGUA
Las parcelas están delimitadas y numeradas y tienen una superficie de en torno a los 30 metros cuadrados cada una. Además disponen de depósito común de agua, por la que pagarán cinco euros mensuales, y el sistema de riego será por turnos. El periodo de vigencia de la autorización del Ayuntamiento es de dos años que se podrán prorrogar anualmente hasta cuatro años.
Los titulares ya cuentan con  carné identificativo y las llaves de su huerto, al que solo podrán acceder como máximo cinco personas autorizadas. Estos hortelanos, por su parte, se comprometen a cultivar la tierra de manera respetuosa con el medio ambiente y exclusivamente podrán sembrar para el autoconsumo.

Fuente: Ayuntamiento de Valdemoro

 

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Atletas de todas las edades tomarán este domingo las calles de Valdemoro

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Cerca de un millar de corredores de todas las edades tomarán las calles de la localidad este domingo para disputar la 33ª Carrera Popular y la 13ª edición de la Media Maratón Jesús España, en las que también participarán deportistas con diversidad funcional.

Este evento anual se convertirá también en punto de encuentro para mostrar el apoyo de atletas, aficionados y curiosos a la campaña de donación de médula emprendida por la familia de Lucas, un pequeño valdemoreño afectado de leucemia que busca héroes que regalen vida.

Todo está preparado para que los 330 corredores adultos inscritos, los 650 que se medirán en las categorías infantiles y los 11 que lo harán a pie o sobre sus handbikes para demostrar que discapacidad y deporte son perfectamente compatibles, se lancen a la carrera el próximo domingo desafiando incluso a unas previsiones meteorológicas que anuncian lluvia.

Quienes aún no hayan recogido su preceptivo dorsal podrán hacerlo -presentando el justificante de pago- mañana sábado 25 de marzo en el Complejo Deportivo Río Manzanares (C/ Río Manzanares, s/n), de 10.00 a 13.30 y de 16.30 a 20.00 horas, o el mismo día 26, de 9.00 a 11.00 horas.

A las 11.30 horas se dará el pistoletazo de salida de la prueba reina, la de adultos y handbikes, cuyos participantes podrán decidir sobre la marcha si se atreven con los 21 kilómetros de la media maratón o si, por el contrario, se detienen en la meta al cubrir los 10,5 kilómetros de que consta la Carrera Popular. A partir de la salida tendrán un máximo de 130 minutos para finalizar el recorrido cuyo inicio y meta estará en el Complejo Deportivo Río Manzanares y discurrirá por las calles Rosalía de Castro, María Callas, Libertad, Ronda de las Comunidades, Argentina, Bolivia, Venezuela, Illescas, avenida del Mar Egeo, calles Eurípides, Galatea, Esquilo, Ítaca, Séneca, avenida del Mar Mediterráneo, calles Saturno, Illescas, Alarcón, plaza de la Piña, calles Estrella de Elola, Ruiz de Alda y Pío Baroja.

Previamente se habrán disputado las competiciones de los menores, que comenzarán a las 9.00 horas con la categoría infantil y cadete, seguida de la alevín masculino y femenino, los benjamines, prebenjamines y finalmente los atletas con diversidad funcional que tendrán su salida a las 11.00 horas y recorrerán 600 metros.

La entrega de premios a los menores -cuyo circuito comprende distancias de entre 400 y 2.000 metros- será a las 11.35 horas, en tanto que los adultos recibirán sus correspondientes trofeos en torno a las 13.45 horas.

El Ayuntamiento ha habilitado un espacio para que la familia de Lucas pueda de convencer al mayor número de personas de la importancia de donar médula.  Quienes lo deseen podrán fotografiarse junto a una pancarta instalada al efecto y compartir la imagen en las redes sociales para sensibilizar al mayor número posible de potenciales donantes que serán futuros héroes.

 

Fuente: Ayuntamiento de Valdemoro

 

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Zapatería Lula & Arán

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Tendencia, calidad y comodidad en tu calzado 

Un buen calzado es sinónimo de salud y bienestar. Lula & Arán llevan tres años ofreciendo a sus clientes calzado cómodo y de calidad que se adapte al día a día tanto de hombres como de mujeres. Es por ello que están especializados en calzado de fabricación nacional, elaborado con materiales de primera calidad para que se adapte perfectamente al pie.

Su objetivo es el de cubrir las necesidades tanto de un público joven que busca principalmente moda y tendencia como del otro amplio sector de público que busca funcionalidad y comodidad sin renunciar, por supuesto, al diseño, con una excelente relación calidad precio.

Lula & Arán apuesta claramente por la moda más actual y por un diseño, exclusividad y calidad al mejor precio. Colección tras colección consiguen un estilo personal y, a su vez, adaptado a las líneas de moda que rigen los estándares actuales. Su equipo de profesionales es el encargado de satisfacer las necesidades del cliente, así como de predecir las nuevas tendencias para adelantarse a los cambios del mercado.

En su tienda ubicada en la Centro Comercial El Restón (avenida del Mar Mediterráneo 3) encontrarás un amplio catálogo con todo tipo de zapatería y complemento. Sandalias con cuña, zuecos, menorquinas, botas, zapatos de salón, conjuntos, así como un amplio surtido de bolsos y carteras para hombre y mujer son algunas de sus categorías.

Con la llegada de la primavera se aproximan también los eventos. En Lula & Arán ya puedes disfrutar del avance de su nueva colección de primavera-verano 2017 donde, entre otros, disponen de un amplio surtido de calzado y complementos a juego para tus eventos especiales.

Para más información puedes ponerte en contacto en el teléfono 911 138 959, visitar su página web, www.zapaterialulayaran.es, o disfrutar en primera persona de los productos en su local del Centro Comercial El Restón.

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Entrevista a Carlos Mazarracin

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«Siempre me ha gustado mi pueblo y relacionarme con mis vecinos»

«No eres de Valdemoro si no has comprado un chándal en Mazarracin». Este podría ser el título de una de las publicaciones que esos grupos de Facebook que refrescan la historia popular. Y es que Carlos Mazarracin es una de esas personas que como segundo apellido lleva el nombre de su pueblo.

Toda una vida en Valdemoro en la que ha conocido desde la historia más humilde hasta los mejores momentos de este municipio. Aquí ha nacido, se ha criado, ha asentado su familia e, incluso, ha participado de la política. Nos acercamos hasta su casa, en la mítica plaza de El Esparto, para conocer un poco más a esta figura local.

Tu madre, la señora Ángeles, llegó a Valdemoro a comienzos del siglo pasado, en 1904. ¿Qué recuerdo tienes de lo que te contaba que era Valdemoro antes de que nacieras?

Así es, mi madre llegó en el año 1904 a Valdemoro con toda su familia para trabajar en la finca de El Espartal. Aquí montó juntó con mi abuelo, que era transportista de carros, una tienda de comestibles en las cuatro esquinas del pozo chico con Nicasio Fraile y la calle Alarcón y conoció a mi padre, Rafael Mazarracin.

Los recuerdos que me contaban mis padres no eran muy diferentes a lo que yo viví cuando era pequeño. Durante ese tiempo Valdemoro no cambió mucho, era un pueblo muy pequeño que se acababa en la calle grande y tenía muy pocas familias, la familia del tío Nicolás, la de la tía Ángeles… todos los vecinos éramos una familia.

Poco a poco empezaron a venir labradores desde Villaconejos para sembrar melones, eran los meloneros. Por aquel entonces recuerdo que venían todo el verano a la panadería que había abierto mi padre, y luego nos pagaban el pan al final del verano. Todavía algún hijo de esos meloneros me recuerda las anécdotas de los panes y los pepitos que les dábamos.

Te has criado en el Valdemoro de posguerra, ¿cómo era la vida después de haber pasado un periodo tan duro?

La vida era de labor, la gente tenía sus tierras y sus animales y de eso vivían. Había también viñas y bodegas. Era una vida muy tranquila, pero muy sosa también.

Cuando yo tenía unos doce años ya ayudaba a mis padres en la panadería, además de estudiar. En los pocos ratos que tenía libres me dedicaba a montar en una bici de carreras, además de jugar al fútbol en la plaza con el resto de chavales, porque en aquellos años los chavales jugábamos en las calles y en las eras. Recuerdo perfectamente que nos íbamos a lo que se llamaban las eras del sol. Era una era de trillar, y para todos los niños era una ilusión enorme montar en el trillo y trillar.

Prácticamente éramos los niños los que dábamos vida al pueblo. Teníamos nuestras cuadrillas de chicos y chicas que salían a la plaza a jugar, o ya más adelante montábamos fiestas con los radiocasetes. Aunque éramos diferentes cuadrillas, al final todos nos juntábamos. Lo único que hacíamos era subir y bajar la calle grande dando un paseo. A los lados de la calle había unos arroyos que tenían bordillos donde nos sentábamos a pasar el rato.

La plaza del pueblo ha sido el lugar donde has crecido y donde nace tu pasión por el deporte, ¿no?

Era el lugar de encuentro. Tanto los chavales de mi edad como los más mayores que yo nos reuníamos en la plaza para jugar a los juegos de entonces, como la peonza, la taba, el corre que te pillo…

Yo empecé a jugar al fútbol en la plaza en los ratos que tenía libres mientras se hacía el pan. Luego ya entré en un equipo de chavales que se formó en el pueblo. El equipo lo creó don Emilio, un hombre muy querido en el pueblo, que venía de Melilla, donde había sido capitán del Ejército. Se instaló en Valdemoro porque su mujer era de aquí, y montó un negocio, una droguería. Los jóvenes del pueblo nos enteramos de que había sido entrenador del Melilla, así que nos pusimos en contacto con él y conseguimos que montara un equipo de chavales. Y así fue como se formó el primer equipo de fútbol en Valdemoro.

Don Emilio enseñó a muchos chavales a jugar al fútbol, de hecho nos hizo conseguir un nivel bastante aceptable a varios de nosotros. En un campeonato del Frente de Juventudes que se jugó en la Ciudad Universitaria llegamos a quedar campeones de la provincia de Madrid. Como premio nos regalaron una equipación de fútbol completa de la que todavía conservo fotos.

¿Fue entonces el fútbol el primer deporte que se practicó de manera formal en Valdemoro?

El primero. Nosotros jugábamos en un descampado que había cerca del molino del aceite, cerca del antiguo matadero, al comienzo del paseo de la estación y en las varias eras de trillar que había en el pueblo. El primer campo de fútbol que se hizo en Valdemoro se construyó más tarde en el paseo de la Estación, a la altura de la iglesia de Santiago. En ese campo empezamos a jugar todos los jóvenes de Valdemoro.

Igual que los pequeños montamos nuestro equipo, los más mayores también se unieron para crear el Atlético de Valdemoro. Algunos de los fundadores fueron, que me perdonen los que no recuerde, Ángel González, Alfonso Millán, Eduardo Albor, Julián González; el primer presidente, Julio La Mana y Molina, dueño de la sede del club. Ellos animaron a Mauricio Matías (Mauri), exjugador del Atlético de Madrid que vino a vivir a Valdemoro, a que llevara el equipo. Accedió, y el club se fundó en 1957, no en 1966 como se cree. En 1966, el equipo se inscribió en la Federación Madrileña de Fútbol con motivo de su creación, ya que hasta entonces se jugaba en las ligas de Educación y Descanso de la Falange.

Tengo entendido que el fútbol no se te daba nada mal…

Era bastante bueno jugando al fútbol. Estuve en el Atlético de Valdemoro hasta los 19 años. Por mi compromiso con la panadería tuve que rechazar una oportunidad para jugar en el Hércules, lo que me obligó a seguir mi vida deportiva jugando en pueblos de la zona.

El Pistones, que era el equipo de una fábrica que había en Pinto, vino a ficharnos a mí y a un gran amigo mío que falleció el año pasado, Joaquín Alguacil, porque éramos los que destacábamos un poco más en Valdemoro. El año siguiente vino a ficharnos el Club Ciempozuelos, donde hicimos otra buena temporada. Él se quedó en ese equipo, pero a mí me vino a buscar un entrenador, amigo de mi hermano Antonio, que estaba entrenando al CD Toledo.

Por aquel entonces, este equipo jugaba en la tercera división nacional, liga en la que había equipos como el Rayo Vallecano o el Plus Ultra, lo que sería ahora la segunda división, vamos. En ese equipo solo estuve una temporada, porque me di cuenta de todos los intereses económicos que había en el mundo del fútbol. Yo no jugaba por dinero, jugaba por afición, por lo que ese año me desilusioné muchísimo, llegué a pensar en dejar de jugar en equipos de esos niveles.

En la temporada siguiente, que yo estaba libre, vino a buscarme el que era el presidente del CD Toledo para que jugase en el equipo de su pueblo, la Puebla de Almoradiel, de Castilla-La Mancha. Yo entrenaba aquí en Valdemoro, y aún así, siempre me ponían de titular. Al tercer partido con ellos, un defensa me hizo una entrada muy dura que me provocó una lesión muy grave en los ligamentos cruzados de la rodilla. Me obligó a dejar el deporte por una temporada.

Aunque dejaste de practicarlo, tu vinculación con el deporte seguía muy presente por tu trabajo.

El deporte siempre me ha apasionado. Mientras jugaba al fútbol yo seguía trabajando en la panadería, en esa época trabajaba muchísimo y luego me tenía que ir a entrenar, casi no dormía. Cuando conocí a mi mujer y ya nos casamos en el año 1966, decidí dejar de ser panadero para montar la primera tienda de motos, bicicletas y deportes que hubo en Valdemoro, además del primer gimnasio de pesas y aparatos. Tuvieron mucho éxito, tanto que llegamos a crear una gran cadena de tiendas asociadas por toda España.

Tu implicación con Valdemoro no solo ha sido deportiva, también fuiste concejal en una etapa muy importante de la historia de España, la Transición. ¿Cómo viviste este periodo desde un cargo político?

A mí nunca me ha gustado la política, lo que siempre me ha gustado ha sido mi pueblo y relacionarme con mis vecinos. En las primeras elecciones que se celebraron, los candidatos se presentaban por las diferentes entidades que había en el pueblo: los comerciantes, la falange, los labradores… En las segundas elecciones, y en representación a la entidad de los comerciantes, es cuando entramos mi compañero José Luis Blanco Piro y yo.

Era el año 1974 y nuestra legislatura duró hasta 1978. Al año de entrar murió Franco, por lo que fuimos la legislatura de la transición democrática, tanto para lo bueno como para lo malo. Yo entré en la Concejalía de Deportes junto con Eduardo Albor, que había sido también deportista y directivo del Rayo Vallecano.

Durante nuestra legislatura nos marcamos como objetivo principal hacer un polideportivo, porque mucha gente del pueblo empezaba a practicar otros deportes aparte del fútbol. Nos costó mucho conseguir que el polideportivo se construyera porque luchamos contra muchos intereses. Al final conseguimos que antes de que se terminara nuestra legislatura se construyera el polideportivo que se encuentra en la Ronda del Prado.

Recuerdo esa época como un periodo muy bonito. La gente recobró la vitalidad, comenzó a haber una oferta mayor de espectáculos, hicimos las primeras fiestas locales y también empezaron a venir al pueblo cantantes importantes como Sergio y Estíbaliz. El pueblo se llenó de vida y a partir de ese momento todo creció.

¿Qué supuso la llegada del polideportivo para la gente?

Pues imagínate. El único deporte que se podía practicar era el fútbol porque había un campo, pero si querías hacer otro tipo de actividad no podías porque no había ningún sitio habilitado. El polideportivo trajo otros deportes como el tenis, el frontón, la natación o el atletismo.

También dio la oportunidad de que la gente se pudiera bañar, tenía tres piscinas grandes y una infantil. Hasta entonces, si querías bañarte, tenías que irte a algún estanque que hubiera cerca.

Desde la política también asististe entonces a la primera fase importante de crecimiento del municipio.

La primera fase de crecimiento de Valdemoro vino motivada por la creación de industria. Cuando en los años sesenta se crearon las fábricas de yeso y llegan los grandes almacenes de El Corte Inglés, el pueblo comenzó a tener mayor vida porque se convirtió en un foco de atracción para la gente de otras comunidades aledañas como Castilla-La Mancha. Se construyó la desviación de la carreta nacional y fue entonces cuando muchas familias de Andalucía vinieron a vivir a aquí, motivadas por la industria. Hubo también una importante presencia de fábricas de muebles. Dos empresas muy importantes en la zona de la estación, Anguita y La Mana trajeron muchos obreros a Valdemoro y llenaron el pueblo de vida.

A finales de los años 70 Valdemoro disfrutó un boom en el que se construyeron muchísimas viviendas. Había proyectos por todos lados. Recuerdo que en El Espartal se quería hacer un pueblo nuevo con miles de viviendas. El problema era que no había un plan urbanístico, y toda esa gente que iba a venir tenía unas necesidades, y el pueblo no tenía los medios para cubrirlas, por lo que la construcción se frenó. Después vino el segundo boom de la vivienda que todos conocemos.

Recientemente has sido reconocido como uno de los comerciantes más antiguos de Valdemoro con tu tienda de deportes, ¿cómo ha ido cambiando el deporte en Valdemoro a raíz de ese primer crecimiento?

Pues al principio imagínate, no había nada. La gente no tenía ropa de deporte porque no lo practicaban. Cuando ya abrimos el gimnasio de máquinas y la oferta de deporte era mayor gracias al polideportivo, la venta de ropa de deporte creció mucho. Aquí he vendido muchísima ropa de deporte porque no había nada, tenías que irte a Madrid a comprarlo. Pasaba lo mismo con las bicicletas y las motos.

Poco a poco la demanda aumentó y también llegaron nuevos deportes como el baloncesto, por ejemplo. También se crearon las primeras asociaciones deportivas como el Club de Tenis, del que también formé parte en su creación. Ahora la demanda que hay es todavía mayor y se han abierto más gimnasios, escuelas y tiendas de deportes. También la gente practica deportes más diferentes como pádel, spinning, patinaje…

Para ir terminando la entrevista me gustaría saber qué crees que se ha perdido con el crecimiento tan fuerte que ha sufrido Valdemoro en las últimas décadas.

Pues lo que más echo de menos es salir a la calle y reconocer todas las caras con las que me cruzo. Tanto por la panadería como por mi vinculación con el deporte local, siempre he conocido a todo los vecinos de Valdemoro y cada vez que salía a la calle saludaba a todo el que me encontraba.

También había una unión muy fuerte entre los vecinos. Cuando jugaba el Atlético de Valdemoro todo el mundo bajaba a ver el partido, e incluso íbamos a los pueblos a animarles. Yo recuerdo que bajábamos a jugar al tenis, y no solo íbamos a disputar un partido, era una reunión de amigos. El pueblo creció con la llegada de las fábricas, pero esas primeras personas que vinieron se integraron muy bien en la vida del pueblo. Yo ahora mantengo amistad con la gente que ha sido de toda la vida del pueblo y con los primeros que llegaron, pero Valdemoro ya no es pueblo, ha cambiado mucho y es una ciudad.

Mi deseo es el de que esta cercanía y unidad no se pierda, porque es lo que ha dotado de vida al pueblo durante todo este tiempo. Aunque lo cierto es que en la actualidad el número de personas que vive en Valdemoro es muy grande, y cada vez es más difícil que esa unión se mantenga. 

Carlos ha sido galardonado recientemente con el distintivo «Comercio de Valdemoro, tradición y servicio» por su larga trayectoria como comerciante local. Fruto del cariño que le tienen los vecinos, también ha recibido varios homenajes en vida, como nos asegura que le gusta que sean, entre los que se encuentran el Torneo de Fútbol 7 Carlos Mazarracin, la Carrera Entre Pinto y Valdemoro Carlos Mazarracin.

Sin duda alguna hablamos de un reconocimiento merecido a una figura local que ha vivido Valdemoro muy de cerca y que, además, ha participado intensamente, y nos consta que continúa siendo así, en la mejora de la actividad deportiva en Valdemoro.

 

Texto_Sergio García Otero

Fotografía_Ncuadres

 

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Sesiones de sensibilización en institutos de Valdemoro sobre delitos de odio

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VALDIVERSA, ha gestionado a través de la Asociación LGTBIPOL formada por Policías y Guardia Civil sensibilizada con los delitos de odio y la diversidad que en los institutos de la localidad se impartan sesiones formativas sobre delitos de odio.

El IES Villa de Valdemoro es el primero de los institutos que ya tiene previstas fechas, serán en la segunda semana del mes de mayo.
Los delitos de odio, han aumentado en los últimos meses, pero además es preocupante el desconocimiento que los jóvenes muestran sobre esto. Hoy precisamente, el ato comisionado de la ONU para los Derechos Humanos a instado a que todos combatamos la incitación al odio, “ nos enfrentamos a un mundo en que las practicas discriminatorias siguen estando diariamente, debemos redoblar los esfuerzos con miras a combatir la incitación al odio “ ha dicho.
Para VALDIVERSA, es fundamental empezar por los jóvenes y formar y sensibilizar a las futuras generaciones para que trabajen por una sociedad igualitaria.
“ estamos muy satisfechos con estas acciones que estamos poniendo en marcha, en breve irán sumándose más y que forman parte de nuestro proyecto para Valdemoro, un proyecto diverso e igualitario para todos. Queremos agradecer el apoyo y colaboración que estamos recibiendo lo que nos anima a seguir construyendo #ValdemoroDiverso “ Isaac Correia Presidente de VALDIVERSA

 

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Objetivo 50/50 inicia su trabajo educativo en Centros Escolares

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Objetivo 50/50 pone en marcha dos talleres formativos dirigidos a escolares de 6º de Primaria y ESO y también a las familias. Se trata de dos talleres, uno destinado a los alumnos sobre “ Igualdad y fomento del buen trato entre iguales” y otro destinado a la familia que se basará en “ El problema de la violencia de género en las primeras relaciones de pareja”

En el primero de ellos, el dirigido a los alumnos, se tratarán :
– los estereotipos de género y las desigualdades sociales entre hombres y mujeres, que promueven
relaciones basadas en la superioridad del hombre
– identificación del problema de la violencia de género y los diferentes tipos de violencia.
– manifestaciones de la violencia en las primeras relaciones de pareja y conductas violentas normalizadas.
– Habilidades para establecer relaciones más igualitarias.
– Recursos donde acudir cuando identificamos nuestra relación como violenta.

En el segundo taller dirigido a la familia está destinado a informa al entorno sobre el problema de la
violencia de género en las primeras relaciones de pareja.
– Identificación del problema de la violencia de género y los diferentes tipos de violencia.
– Manifestaciones de la violencia y claves para detectarlas en nuestros hijos.
– Pautas para abordar la situación si detectamos que nuestros hijos están inmersos en una relación
violenta.
– Recursos a los que acudir si detectamos que nuestros hijos están en una relación basada en la
violencia.

Ambos talleres serán impartidos por personal cualificado de Objetivo 50/50 que ha trabajado desde hace tiempo con estos temas. Estas acciones forman parte del área “educando en igualdad” del proyecto de Objetivo 50/50, las primeras sesiones serán en la primera semana de abril y comenzarán en el Colegio Nobelis de la localidad.

 

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El Job Bus de AgioGlobal estará en Valdemoro el 23 de marzo

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En un momento en el que la situación del mercado laboral está resurgiendo, la consultora de recursos humanos AgioGlobal ha decidido ponerse en marcha y ayudar, de una forma muy cercana, a quienes se enfrenten a la búsqueda activa de un empleo.

AgioGlobal quiere ampliar el campo de oportunidades. Existen muchas formas de buscar trabajo pero, ¿qué mejor manera de dar a los candidatos la oportunidad de obtener ayuda para este fin en su propia localidad?

AgioGlobal se pone en marcha

El 3 de marzo, AgioGlobal se pone en marcha y, hasta el 6 de abril, estará recorriendo gran parte de la geografía española. El itinerario de este autobús empezará en la Comunidad Valenciana para pasar a continuación por distintas ciudades y poblaciones de otras comunidades, terminando el 6 de abril en Cataluña.

El próximo jueves, 23 de marzo estaremos en Valdemoro en la Plaza de la Constitución, para recoger currículums y ofrecer una oportunidad laboral en horario de 15:00h a 19:00h.

 

“Conseguir un empleo en el contexto actual puede que no sea siempre una tarea fácil. Sin embargo, es posible. AgioGlobal quiere contribuir y brindar una oportunidad a aquellas personas que desean formar parte del mundo laboral”, asegura José María Camps, Presidente de AgioGlobal.

 

Sobre AgioGlobal

AgioGlobal es una consultora de Recursos Humanos que ayuda a empresas y personas a establecer relaciones duraderas en un contexto empresarial en continua evolución. AgioGlobal se ocupa de todo el proceso de búsqueda y contratación del candidato más adecuado ante la necesidad, por parte de una empresa, de cubrir determinado puesto. AgioGlobal consta de divisiones especializadas en Trabajo Temporal, Technology, Outsourcing y Consultoría.

 

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Valdemoro presenta su oferta formativa a las familias en Expoeducativa 2017

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El Ayuntamiento de Valdemoro invita a estudiantes y familias del municipio con hijos que tengan que incorporarse en el curso 2017-2018 a escuelas infantiles, centros escolares de Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato, ciclos formativos, estudios universitarios y otras enseñanzas a acudir a la Expoeducativa que se inaugura mañana y concluye el lunes 27 de marzo.

En este encuentro anual los centros exponen su oferta y su filosofía, se proponen alternativas de formación y se orienta al alumnado en función de sus intereses, a través de una muestra, sesiones informativas, una mesa redonda y una jornada lúdica.

El Centro de Actividades Educativas acogerá este evento cuyo objetivo es que los estudiantes y sus progenitores hayan tenido la oportunidad de analizar con detenimiento antes del proceso de escolarización, que se extenderá del 19 de abril al 5 de mayo, las opciones existentes y elegir la que resulta más adecuada para cada uno en función de sus intereses y necesidades.

Para ello, cada uno de los 29 centros participantes, además de la Escuela Municipal de Música y Danza, el Centro de Educación de Personas Adultas y la Escuela de Idiomas, junto a la UNED y las universidades de la Comunidad de Madrid exhibirán en los puestos instalados al efecto folletos y material divulgativo acerca de sus instalaciones y su proyecto educativo. La muestra, que se inaugurará a las 11.00 horas, estará abierta al público hasta el próximo lunes de 10.00 a 21.00 horas, excepto el sábado por la tarde y el domingo.

Tras la apertura oficial, la archivera municipal, María Jesús López, ofrecerá una charla sobre la historia de la enseñanza en Valdemoro. A través de los documentos que custodia el Archivo Municipal, los asistentes podrán adentrarse en la cátedra de Gramática que crearon los hermanos Correa en 1566 en el hospital de legos de San Juan Bautista, conocer la escuela de niñas del conde de Lerena o los colegios de la Guardia Civil.

En la sesión vespertina de esta primera jornada, que comenzará a las 18.00 horas, habrá una charla informativa sobre el proceso de escolarización para realizar el trámite en los niveles de Infantil, Primaria, ESO y Bachillerato a cargo de la asesora técnica del Servicio de Apoyo a la Escolarización, Ana Díez del Arco, y Gonzalo Martín, de la Concejalía de Educación.

En la mesa redonda que se desarrollará el 23 de marzo, también a las 18.00 horas, ¿Por qué llevar a mi hijo a la Escuela Infantil? participarán la psicóloga y pedagoga Mª Sol San Martín, las directoras de las cinco escuelas infantiles del municipio -Manuela Garrido, Bárbara Valiente, Virginia Rupérez, Mª José Trillo y Pilar Rodríguez-, así como la de la Casa de Niños, Mª del Carmen García. Trasladarán a los progenitores los efectos positivos que tiene en su desarrollo la asistencia a centros educativos especializados desde edades tempranas, ya que el aprendizaje de la comunicación, los desplazamientos y las relaciones es más rápido en el entorno escolar.

Quienes tengan que enfrentarse el próximo año académico a la encrucijada que supone el final de la enseñanza obligatoria y estén valorando el camino más adecuado para continuar su formación podrán resolver sus dudas el 24 de marzo, a las 18.00 horas, asistiendo a la charla informativa que ofrecerá Rafael Dávila, del Área de Educación del Ayuntamiento de Valdemoro. Bajo el título Y después de la ESO ¿qué? Bachillerato y ciclos formativos, facilitará al alumnado todos los datos sobre el abanico de opciones con que cuentan al finalizar Secundaria.

Como cada año, la Expoeducativa se complementa con una jornada de ocio y diversión en la que colaboran ampas y asociaciones. Será el sábado 25 de marzo, en la explanada de acceso al Centro de Actividades Educativas, de 10.00 a 14.00 horas. Se trata de una muestra de propuestas extraescolares interactivas en las que habrá juegos, talleres, actuaciones, bailes y música.

El proyecto europeo STEP (Steps Toward European Participation) estará también presente con un punto de información instalado en el mostrador de Centro de Actividades Educativas. Desde allí se divulgará esa iniciativa que promueve la intervención de los más jóvenes en la toma de decisiones que afectan al ecosistema en el ámbito local, se fomentará el acceso de estos a la plataforma tecnológica STEP y la descarga de la aplicación en sus móviles.

El 25 de marzo, en el marco de la jornada lúdica, se recogerán distintas propuestas medioambientales para Valdemoro encaminadas a mejorar la calidad del aire, optimizar el reciclaje de residuos o los espacios verdes que serán remitidas al coordinador de este proyecto para su integración en el mismo.

En la Casa de la Juventud se desarrollarán las dos actividades de la última jornada que tienen por objetivo acercar la universidad a Valdemoro y orientar a los estudiantes en la toma de decisiones sobre su proyecto formativo y profesional.

A las 17.30 horas, Amaya Prado, psicóloga del Ayuntamiento de Valdemoro, realizará una exposición sobre la oferta de estudios superiores existentes en la región y, seguidamente (18.00 h.), dirigirá el seminario ‘Soy joven, hacia dónde quiero ir’. Los asistentes se informarán de todo lo que hay que tener en cuenta para elegir su futuro académico y podrán consultar dudas e inquietudes acerca de los estudios universitarios.

Fuente: Ayuntamiento de Valdemoro

 

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Entrevista con Juan Diego Miguel

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A lo largo de mi periplo vital, tres cosas me han salvado la vida en repetidas ocasiones: el desierto, el café y el arte. Supongo que algún día tendré que responder por las dos primeras, pero hoy hablaré de la tercera. Durante toda mi vida me he sentido atraído por el arte (pintura, escultura, arquitectura, literatura, teatro, música, cine…). Y, durante toda mi vida, he sentido una gran admiración por el artista, por la persona que, de continuo o esporádicamente, produce una obra de arte. Y no estoy hablando solamente del arte al que se refería recientemente el humorista gráfico El Roto: «El dinero mueve el arte que mueve dinero». Estoy hablando de todos los tipos de arte posibles. Y, a bote pronto, definiré arte como todo aquello que hace que mi feo mundo sea más bello. Y definiré belleza el mismo día que explique cómo el desierto y el café me han salvado la vida en repetidas ocasiones.

Es lunes, pronto por la mañana, y me dirijo al taller de trabajo que Juan Diego Miguel tiene en Valdemoro. Juan Diego Miguel es escultor. Hubo un tiempo, no tan lejano, en que los escultores vivían en la cima del olimpo de las artes. Hoy viven en la periferia. El mismo Juan Diego me confesará durante la entrevista que le voy a hacer dentro de unos minutos que acabó en Valdemoro porque en Madrid no podría haberse permitido tener una vivienda y un estudio como los que tiene en Valdemoro. Hubo un tiempo, no hará siquiera cien años, en que los escultores gozaban de la misma fama que los pintores. Yo mismo me crié en una sección de un barrio de Zaragoza que eligió bautizar sus calles con nombres de escultores. Yo vivía en la calle Escultor Salas. Perpendicular cruzaba la calle Escultor Ramírez. Un poquito más allá estaban las calles Escultor Lobato y Escultor Moreto. Y, sí, estudié cuatro años en el Instituto de Bachillerato Pablo Gargallo, uno de los escultores españoles más importantes del siglo XX. Hoy, cualquier valdemoreño, cualquier madrileño, cualquier español tendría problemas para citar a dos escultores españoles contemporáneos. Mi deseo es que, tras esta entrevista, muchos puedan citar a Juan Diego Miguel.

Es lunes, pronto por la mañana, y me dirijo al taller de trabajo que Juan Diego Miguel tiene en Valdemoro. Me dirijo al taller de un escultor. De un artista. Y ese artista me va a dedicar parte de su mañana para mostrarme su taller, algunas de sus obras y para hablarme de él. Del hombre y del artista. Se me ocurren pocas formas para comenzar mejor una semana. Juan Diego me ha advertido que me abrigue. Que en su taller hace mucho frío. Él mismo sale a recibirme bien abrigado, como si saliera al exterior de una base científica en la Antártida. Es cierto que es uno de los días más fríos de este invierno, pero la percepción de la temperatura y la percepción del arte son muy personales. Una vez entramos en el taller, yo me dejo abrigar por la calidez de muchas de las obras que Juan Diego comienza a mostrarme.

Junto a las obras, se apilan grandes cantidades de materiales de desecho esperando a convertirse en obras de arte. Imagino que Juan Diego ha ido recogiendo todos esos materiales para utilizarlos en sus esculturas. Imagino el cuento de La bella y la bestia. Todos esos materiales han sido embrujados, tienen prisionero a Juan Diego en su taller y el artista baila con ellos todas las noches hasta romper el hechizo. Cuando Juan Diego me ve absorto en todos esos pensamientos, me propone tomar un café, que, una vez más, me salva la vida.

¿Cómo y cuándo llegaste a Valdemoro?

Nací en 1955. Mi padre era secretario de administración local. Nací en un pueblo que se llama Débanos, en la provincia de Soria, muy cerquita del Moncayo. Allí debí vivir unos dos años. De allí nos mudamos, dentro de la misma provincia, a Yanguas, un pueblo medieval, sobre una colina entre tres valles. Es una belleza de sitio. Poco conocido. Apartado de las carreteras principales. Allí pasé toda mi niñez. Cuando yo estaba allí, tendría doscientos o trescientos habitantes. Es un pueblo medieval, como digo, con sus trazas de muralla, su río, el Cidacos, con sus dos o tres puertas de entrada. Es decir, es un pueblo con mucha historia y unos monumentos antiquísimos.

Dicen que la patria de un hombre es su niñez. Creo que es verdad. Aunque no he vuelto, tengo imágenes que me remiten a esos años. Allí crecí y, después, imagínate el shock, entré interno en Los Escolapios, ya en Soria capital. Estuve allí dos años y yo no me supe adaptar. Pegué un bajón tremendo en estudios y en todo. Luego acabé el bachiller aquí en Madrid. Más tarde, empecé Arquitectura. Realmente no sabía lo que quería hacer. Empecé Arquitectura y, allí, descubrí el dibujo. Creo que muchas veces no sabemos lo que queremos, pero, cuando lo encontramos, lo reconocemos. En cuanto me puse a dibujar, supe que eso era lo que quería hacer. Abandoné Arquitectura, tuve que hacer la mili, estuve dieciocho meses en Figueirido, en Pontevedra.

A mi vuelta, me licencié en Bellas Artes en Madrid. La verdad es que no se aprende gran cosa. Una vez que te metes en el oficio, te das cuenta de que tienes que ser tú el que desarrolle tu carrera. Pasas unos años haciendo apuntes del desnudo, del movimiento, te enseñan tres o cuatro técnicas que no te sirven hasta que no las haces tuyas… Acabé, pues, Bellas Artes y comencé con mi carrera artística… Mucha miseria… y hasta ahora (a Juan Diego se le escapa una risa). Llevo en Valdemoro veintiocho o veintinueve años. Expulsado de Madrid por los precios. Yo necesitaba un lugar para trabajar y Valdemoro me ofrecía unas alternativas económicas mucho mejores. Tengo tres hijos. Mi hijo mayor tiene veintiocho años y llegamos a Valdemoro poco antes de que él naciera.

Poco después de llegar a Valdemoro tuviste el privilegio de trabajar con la galería Maeght de Barcelona.

Trabajar con la galería Maeght fue todo un lujo en mi vida. Creo que Aimé Maeght la fundó en la posguerra. Empezaron apostando por Pierre Bonnard, pero apostaron por muchos y grandísimos artistas. Eran los marchantes de la obra de Miró y de Giacometti, presentaron obras de Chagall, Braque, Léger… El edificio de la fundación se encuentra cerca de Niza. Crearon un museo, diseñado por Josep Lluís Sert, para sus artistas. Invitaban a los artistas a pasar el verano en el sur de Francia a cambio de sus obras. El hijo de Chillida me contó que él recordaba haber pasado algunos veranos allí con su padre. Le dejaban una casa y él pagaba con obra gráfica. Llegó a ser un emporio impresionante. Gracias a Miró, instalaron una sucursal en Barcelona. Pensaron originalmente en la Pedrera, pero, al final, eligieron un palacio gótico que se encuentra puerta con puerta con el Museo Picasso.

Autorretrato

 

¿Cómo conseguiste realizar exposiciones en esta galería?

La primera vez que conseguí exponer en Madrid fue en la galería Egam, en 1990. Allí me compraron una obra para que formara parte de la Colección Testimoni, de la Colección de Arte Contemporáneo de la Caixa. Me invitaron a ir a Barcelona para ver la exposición de las obras compradas por la colección aquel año. Eran tiempos difíciles para que un artista de Madrid colocara obra en Barcelona, pero, ya que íbamos, decidí llevar un cartapacio —entonces aún no había páginas web— y mostrarlo por algunas galerías. «El no ya lo tengo», me dije. Fui con Inmaculada, mi mujer, y llegamos a una galería y nos recibieron muy bien. No se comprometieron a nada, pero dijeron que sí estaban interesados. Luego fuimos a otra galería y nos dijeron lo mismo. ¡Qué inocentes que éramos! Eran muy amables, pero, en realidad, se nos querían quitar de encima.

Decidimos ir al Museo Picasso de Barcelona y nos encontramos que, al lado, estaba la galería Maeght, con la que habíamos hablado por teléfono. Nos metimos en ese palacio gótico hermosísimo y nos encontramos con que estaban preparando un cóctel. A mí me dio hasta miedo. Le dije a mi mujer que yo me iba al Museo Picasso, pero ella se quedó con mi cartapacio para mostrárselo a quien fuera. Preguntó por la directora de exposiciones, pero esta le dijo que estaba ocupada con la preparación del evento. Inmaculada le dijo que nos volvíamos a Madrid esa misma tarde. Que ya habíamos hablado con ella por teléfono. Que siendo quien era, con que hiciera así con el cartapacio, con que lo abriera y le echara un vistazo rápido, ella ya sabría si era interesante o no. Tanto debió insistir mi mujer que la directora abrió el cartapacio y le dijo: «¿Sabes qué? ¿Por qué no retrasáis un poco vuestra vuelta a Madrid y yo puedo mostrar esto a la persona responsable?». Así lo hicimos. Inmaculada fue por la tarde y le dijeron que estaban interesados. Que nos veríamos en Madrid, en ARCO, para concretar las posibilidades.

Cuando llegó ARCO, quedamos con el director de la galería, José Muñoz, que era un francés de familia de inmigrantes españoles. Fuimos a recogerlo al Hotel Plaza para que viniera con nosotros a mi estudio en Valdemoro. Desde que nos conocimos y, durante todo el trayecto desde Madrid, José Muñoz, con su acento francés, me recordaba que visitaba muchos estudios todos los días y que, en la mayor parte de los casos, no sucedía nada. Yo le insistía que, para mí, ya era un honor el que viniera a ver mi estudio. Vino y le gustó.

A los pocos meses participé en una exposición colectiva en la galería Maeght de Barcelona y, a lo largo de los años, llegué a hacer tres individuales. Pero desafortunadamente, trabajé con la Fundación Maeght en sus últimos años. El imperio Maeght se vino abajo. Estamos hablando de un verdadero imperio artístico. A finales del milenio pasado, el Museo Reina Sofía hizo una exposición retrospectiva de Giacometti y el ochenta o el noventa por ciento de las obras debían pertenecer a los Maeght. Estamos hablando de una colección de arte de más de seis mil piezas originales y de una obra gráfica que superaba los dos millones de ejemplares.

Pero Maeght se agotó y entonces llegó Werner.

Sé que Werner fue una persona muy importante para ti.

Werner Arnhold. Gracias a él y a su mujer Svetlana yo he conocido a gente increíble. He expuesto en Bruselas, Berlín, París, Mónaco… y tengo obra en colecciones de todo el mundo, todo gracias a él. Debió nacer en 1925, en Alemania. Era judío, con lo que, en un momento dado, su familia pudo escapar a Brasil, que es donde se crió Werner. Tenía negocios por todo el mundo. Era un hombre de grandes negocios. Aparte de dominar el alemán, el inglés, el francés, el portugués, el italiano, conmigo hablaba en «portuñol», pues mezclaba el portugués con el español con mucha frecuencia. Tenía todas sus casas llenas de obras de arte. Tenía grandes firmas y también artistas desconocidos. Recuerdo que tenía un Matisse y algunas piezas renacentistas estupendas.

¿Cómo y cuándo lo conociste?

La primera vez que salí al extranjero fue en 1988. Fuimos a una feria en Niza que era un camelo. Era en verano y el lugar era un verdadero horno. Allí estábamos los artistas y los galeristas cociéndonos a fuego lento. Allí no venía nadie más. Uno de esos días, a última hora de la tarde, aparecieron dos tipos alemanes. Era Werner con un amigo suyo. Vino directo a por mí. Le gustó lo que hacía. Vine para España y se puso en contacto conmigo. El amigo de Werner me compró unas quince piezas y él me propuso hacer una exposición en su galería de Munich. La galería Svetlana. Hicimos la exposición, pero no hubo continuidad. Pasaron unos años y, en ARCO, en Madrid, me encuentro de nuevo a Werner. Yo ya tenía el taller en un piso de Valdemoro. Vienen a verme. Entre él, Svetlana, y su sobrino, que vive en España, se llevaron unas veintitantas piezas. Parece que ahora, sí, iba a haber continuidad. Y, de repente, me llegan noticias de que Werner ha muerto.

Fue entonces cuando comenzaste con Maeght.

Sí, aproximadamente. Y, cuando estábamos a punto de terminar el milenio, me llegan noticias de que un señor alemán se había pasado por la galería Maeght en Barcelona, donde tenía mis obras, y que se había llevado unas piezas mías bastante grandes. Era Werner y seguía vivo. Justo después, se pone en contacto conmigo y me explica que habían sido unos años difíciles para el arte, pero parecía que comenzaban a surgir nuevas oportunidades y él conocía a gente en el banco ABN-AMRO en Monte Carlo. Esto fue en torno al año 2000. Cargo material en una furgoneta y nos vamos a Mónaco. Hicimos la exposición en un banco que no estaba preparado para ese tipo de historias. Pusimos las obras por pasillos y oficinas. Las condiciones no eran las idóneas. Pero Werner era un fenómeno. Cada día llamaba a un amigo y le vendía dos o tres piezas importantes. Me hospedé en su casa de Grasse, en Francia. Werner tenía casas por todo el mundo. Por la tarde, cenábamos en su casa y me contaba cómo había ido el día o me llevaba a casas de familiares y amigos. Gente con una cantidad de dinero increíble. Cuando estábamos a punto de terminar la exposición, me invitó a ver el jardín japonés, que está detrás del casino. Me llevó al jardín solamente para proponerme seguir con el negocio. Me vino a decir que él en Alemania y en Francia no tenía muchos amigos. Que donde él tenía muchos amigos era en Brasil. Si en Mónaco había ido tan bien, en Brasil podía ir incluso mejor.

¿Y os fuisteis a Brasil?

La primera vez que fuimos éramos novatos los dos. La exposición iba a tener lugar en el Museo Brasileiro da Scultura, en el MuBE. Luego han ido más europeos a exponer allí, pero, en su momento, fui un pionero. Contraté un contenedor, lo llené de obras, unas setenta y siete obras creo recordar, y lo mandé para Brasil, con dos meses de antelación. Pero el contenedor llegó a Santos, allí había huelgas, no conseguimos los permisos adecuados y no podíamos recoger las piezas. Yo había llegado a Brasil un mes antes de la inauguración. Monté un pequeño taller. Era de un amigo de Werner, que me dejó una casa con un jardín de miles de metros… con un montón de plantas exóticas. Allí empecé mi taller. Fui recogiendo chatarra, materiales, ferro velho que dicen ellos, y empecé a hacer obra allí. En portugués tienen dos palabras que se parecen mucho: lixo, que significa basura, y luxo, que significa lujo. Allí me decían que los artistas trabajábamos entre el lixo y el luxo.

Se acercaba la fecha de la exposición y el contendor seguía en Santos. Y nosotros sin poder rescatar la obra del contenedor. Habíamos hecho los folletos, habíamos hecho un pequeño librito de todo aquello, un catálogo. Para entonces, yo había hecho entre treinta y cuarenta piezas nuevas. No había más y no era suficiente. Y, a las diez de la noche del día anterior, nos llaman del puerto y nos dicen que liberan el contenedor. A la una de la madrugada, teníamos el contenedor en el MuBE. Contratamos a un grupo de cinco personas de allí, empezamos a descargar, empezamos a moverlo todo a unas salas inmensas. Imagínate el espacio necesario para las cien piezas totales de la exposición. Había que colocarlo todo y a la tarde siguiente era la inauguración.

Empezamos a trabajar y, de repente, se me quedan todos de brazos caídos. «Que tenemos hambre» me dicen. Hay un sitio en Sao Paulo, que se llama Casa Dos Pães, la casa de los panes, que abre toda la noche. Los monté a todos en un Fiat Palio, que es el coche que alquilé durante mi estancia allí, y los llevé a comer a Casa Dos Pães. No sé cómo me lancé, porque Sao Paulo es una ciudad grande. Se pusieron las botas y, una vez comidos, nos fuimos a montar la exposición. Terminamos apenas cinco minutos antes de la hora de la inauguración. Ya estaban allí las televisiones, la empresa patrocinadora… Yo me tuve que ir a duchar, a descansar un poco y se inauguró, un poco, sin mí (Juan Diego ríe).

Todo iba viento en popa.

Volvimos a hacer otras dos exposiciones en Brasil en los dos años siguientes, pero Werner ya no era el mismo. En verano de 2007, Werner me llamó desde Pekín. Estaban preparándose para las olimpiadas del año siguiente. Me dijo: «Esto es una maravilla. Aquí se necesita talento. Los chinos son muy buenos haciendo copias, pero hace falta gente como tú. Acabo de hacer sociedad con un amigo mío, un importador de acero, aquí en China. He pensado que vas a venir aquí, vas a hacer diseños y crearemos un taller donde haremos equis copias controladas por nosotros». Era el verano de 2007, el comienzo de la crisis y el trabajo en China me iba a venir bien.

Me fui a la embajada china a pedir permisos, a arreglar papeles… Werner mandó un cajón de obras mías a Pekín. Pero las noticias de Werner no llegaban. Empecé a preocuparme. Pasaron varios meses sin saber de él. Y, al final de ese verano, me llegan noticias de Sao Paulo. Me cuentan que a Werner se le ha declarado alzhéimer y que la aventura china había terminado. Ahora había que rastrear las obras enviadas y tardaron seis meses en serme devueltas.

Tengo un gran recuerdo de Svetlana y Werner Arnhold. Me trataron como a un príncipe. Mi negocio para ellos era una minucia. Pero ellos lo vivían. Tenían pasión por el arte.

También tienes obra repartida por España. Encargos y concursos públicos.

Sí. En Valdemoro tengo la Sopa de letras en la biblioteca Ana María Matute. En Pamplona tengo un guerrero, el Homenaje a Iñigo Arista, de casi catorce metros de alto. En Leganés, el Caminante, otra estatua de once metros. En Tudela, Navarra, una cabeza de siete metros en otra rotonda. Tengo obra por toda España. No solo en lugares públicos, también en hoteles y lugares privados. Se puede visitar mi obra en mi página web: http://juandiegomiguel.com/.

Sé que no es fácil hablar de la obra de uno mismo.

Está ya todo inventado. Sentimos, comemos, amamos, lloramos, odiamos igual que los griegos del siglo de Pericles. Dos mil quinientos años. Estamos en ese mismo punto. Ha habido alguna evolución, pero tenemos esas mismas raíces animales. A nivel corporal tenemos restos del animal que hemos sido. También seguimos teniendo instintos animales. Forma parte de nosotros. Está instalado en nuestro sistema de funcionamiento. A nivel humano, no hay nada nuevo bajo el sol. Lo único nuevo que hay somos cada uno de nosotros. Cada uno de nosotros es una combinación única. Irrepetible. Aunque nos hicieran clónicos seríamos desiguales por nuestras experiencias. Y eso es lo único que podemos aportar. Esa irrepetibilidad. Es lo que podemos aportar como algo nuevo. Y eso es lo que ha sido mi búsqueda durante toda la vida. Eso que solamente yo puedo aportar como novedad.

Siempre cuento una historia. Una vez, visitando el Museo Arqueológico de Madrid, había una vitrina con pequeños vasos perfumeros griegos de, aproximadamente, un palmo de altura. Muchos de ellos tenían unos dibujos artesanales sin ninguna trascendencia. Pero había uno, representando a una mujer de cuerpo entero vistiendo una túnica, de una sensibilidad, de una belleza… ¿Qué había puesto el tipo aquel que había decorado ese vaso perfumero? ¿Qué había puesto para que dos mil años después aquello siga tan vivo, tan vibrante, te llegue tanto? Eso es el arte. ¿Qué estoy haciendo yo? Yo estoy haciendo objetos dentro de los cuales intento encerrar un espíritu que, cuando comienzo, desconozco. Ese espíritu casi elige el cuadro. Y mi misión es tener la vista para saber que está. De pronto, estás trabajando y te das cuenta de que ha llegado. Se ha instalado en ese objeto. Y cuando se ha instalado, ya está. Esa es la obra. Has encerrado un espíritu en un objeto que va a estar siempre ahí. Dentro de doscientos años, llegará alguien y podrá verlo. El artista tiene una intuición. Va ubicando las cosas. Ha estudiado, tiene la técnica y, en un momento, ve el camino. Y la pieza acepta unas cosas y no otras.

Intento que mis obras no necesiten una explicación. Ni ahora ni dentro de doscientos años. Se tienen que defender ellas solas. Hoy en día, parece que la mayoría de las piezas de arte necesiten ser explicadas, necesiten un papel al lado defendiéndolas con una teoría artística u otra. Eso lleva a la especulación. ¿Qué va a quedar de todo ese vendaval? Eso lo veremos. Con el tiempo, quedará lo que tenga que quedar.

He visto que utilizas todo tipo de materiales.

A veces, parezco, más bien, un chamarilero. En mi taller hay de todo. Utilizo, sobre todo, materiales de desecho y aquí, en el polígono, se deshacen de muchos materiales. Yo no voy hurgando por ahí. Tengo un rádar que he ido desarrollando con los años y, cuando veo algo, imagino que me va a venir bien para mi obra. Utilizo muchos materiales: caña, platos, maderas, plásticos, ceras, marcos, esmalte sintético, pinturas.

Cualquier material que no sea perecedero es candidato a formar parte de mi obra.

 

Texto_Fernando Martín Pescador

Fotografía_Ncuadres

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Detenido un concejal de Valdemoro por falsificar el documento de una boda civil

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La Guardia Civil ha detenido al concejal no adscrito del Ayuntamiento de Valdemoro Manuel Arenas, al que acusa de estafa y falsificación de documento público por haber modificado un registro de una boda civil celebrada en el consistorio, han confirmado fuentes del Instituto Armado.

Según la información adelantada este viernes por el diario ‘ABC’, el edil, entonces portavoz del grupo municipal socialista, cambió los datos de un documento matrimonial registrando los nombres de dos contrayentes, uno de los cuales es miembro de su familia, además de cambiar los nombres y firmas de los testigos y del oficiante del matrimonio, donde aparecía él como concejal del Ayuntamiento.

De esta forma, según los investigadores de la Guardia Civil, los implicados podrían haberse ahorrado las tasas municipales de 213,18 euros y podrían conseguir el permiso laboral por matrimonio, por lo que tras las pesquisas realizadas procedieron a detener a los cinco implicados.

Fue un funcionario del Registro Civil de Valdemoro quien alertó del presunto engaño después de que uno de los falsos cónyuges acudiera al juzgado a reclamar el libro de familia, cuyos nombres no correspondían con el número de expediente que aparecía en el documento municipal debido a que se trataba de otro matrimonio.

Defiende su inocencia

Manuel Arenas ha rechazado realizar declaraciones públicas, aunque puesto en contacto con Europa Press el concejal ha defendido su inocencia y explica que todo fue «un acto simbólico» que no pretendía obtener beneficio ni tener validez oficial, por lo que se ha puesto en manos de su abogado.

Arenas detalla además que él acudió al cuartel de la Guardia Civil por su propio pie cuando fue llamado por los agentes, al tiempo que indica que no ha recibido notificación de una posible investigación judicial contra su persona.

El concejal ahora no adscrito fue elegido como edil dentro de la lista electoral del PSOE de Valdemoro, si bien en diciembre de 2015 votó, junto a otros dos compañeros, para apartar al candidato y portavoz, Serafín Faraldos, para elegir al propio Arenas como nuevo máximo representante del grupo socialista.

Sin embargo un año después, en diciembre de 2016, la gestora que dirige el partido a nivel local expulsó a los concejales implicados y los apartó del grupo, por lo que pasaron a ser ediles no adscritos, quedándose el PSOE con solo dos representantes en el Pleno Municipal.

30 años de bodas civiles

Por su parte fuentes municipales del Ayuntamiento de Valdemoro han recordado que el Consistorio viene celebrando bodas civiles desde el 20 de diciembre de 1986, uno de los primeros municipios de España en los que, tras el cambio de artículos del Código Civil para posibilitar a los alcaldes oficiar bodas civiles, se celebran este tipo de celebraciones, por lo que en estos años «han sido miles los enlaces celebrados en el Ayuntamiento sin que se haya producido nunca el más mínimo incidente», con una media de unas 90 bodas por año.

Sobre el procedimiento para tramitar unos esponsales en el Consistorio, señalan que deben abrir un expediente de matrimonio en el Registro Civil y, una vez obtenido número de expediente, acudir a las oficinas municipales a reservar fecha, por lo que nunca se casa si no está concluido el expediente y trasladado al Ayuntamiento por parte del Registro Civil para que se oficie en dependencias municipales.

Fuente: www.elmundo.es

Fotografía: Alberto Di Lolli

 

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Humana y el Centro Comercial El Restón entregan más de 1.500 € en bonos de ayuda a dos asociaciones locales

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Humana Fundación Pueblo para Pueblo, organización que desde 1987 promueve la protección del medio ambiente a través de la reutilización de textil y lleva a cabo programas de cooperación en África, América Latina y Asia, así como de apoyo local en España, ha entregado 51 Bonos de Ayuda al Centro Comercial El Restón, quien a su vez los distribuirá entre dos asociaciones de cercanía.

El Programa de Apoyo Local que desarrolla Humana revierte parte de los recursos obtenidos con la recogida de la ropa y el calzado usado a los colaboradores con los que trabaja, colaborando en la ayuda a colectivos desfavorecidos. En este caso, los bonos permiten adquirir de modo gratuito ropa en cualquiera de las tiendas de la Fundación en Madrid.

Los bonos, por valor de 30 euros cada uno, alcanzan a un importe global de 1.530 euros. En 2016 se distribuyeron 1.142 Bonos de Ayuda a la vestimenta en 60 localidades de toda España, por un valor global de 34.260 euros.
Las dos asociaciones que han recibido a partes iguales los bonos son: Por un parte AVALSO (Asociación Valdemoro Solidario), una asociación que nació en junio de 2011 y que ofrece ayuda a los más necesitados de la localidad valdemoreña gestionando el comedor del Centro Social Vicente Ferrer y que ofrece asistencia a más de 50 usuarios diarios. De otra parte, la Asociación Solidaridad y Esperanza, asociación de Getafe que se ha implicado en la ayuda para los campos de refugiados y presta su ayuda a las personas más afectadas en el ámbito social y buscan lograr cubrir las necesidades básicas de estas.

Recogida de ropa en El Restón

Humana recogió 21.500 kg de textil usado en el Centro Comercial El Restón en 2016. Esta cifra representa un aumento del 2,95% respecto a 2015 (20.884 kg). La Fundación tiene instalados dos contenedores donde los clientes depositan la ropa, el calzado, los complementos y el textil de hogar que ya no utilizan y a los que se les da una segunda vida. Es un servicio gratuito y representa un ahorro importante en los gastos de recogida y eliminación de residuos sólidos urbanos.

La responsable del área de Recogida de Humana en la Comunidad de Madrid, Beatriz Martín, señala que cada vez “hay más conciencia medioambiental por parte de la ciudadanía así como un claro interés por promover un modelo de economía circular que prolongue la vida del textil. Además, el ciudadano apuesta por darle una segunda vida a su ropa usada gracias en buena parte al esfuerzo que ayuntamientos, empresas y entidades como la nuestra hacen para dotarle de un fin social”.

Para el director del Centro Comercial El Restón, Ángel Luis Velasco “la cultura, el medio ambiente y la responsabilidad social son el foco principal de nuestra gestión, sin ellos no podríamos distinguirnos de otras superficies comerciales, y eso es lo que buscamos, ser diferentes”

Sobre el Centro Comercial El Restón
La gestión de este Centro Comercial urbano que abrió sus puertas en Mayo de 2000, es llevada a cabo por Gentalia la cual cuenta con un Portfolio de 48 Centros de diversas tipologías, operativos en diferentes lugares de España. El Centro Comercial El Restón con sus más de 14.000 metros de superficie comercial, cuenta con comercios de renombre como E.Leclerc, Fifty Factory, Shana, Burger King o Restón Cinema y se ha convertido en el referente de compra de la ciudad de Valdemoro y alrededores.

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Ayuntamiento e industriales aúnan esfuerzos para mejorar los polígonos del municipio

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Hoy se ha celebrado la primera reunión de la Mesa de trabajo para la mejora y desarrollo de los polígonos industriales del municipio, a la que han asistido ediles de los grupos políticos del Ayuntamiento y representantes de los polígonos Albresa, El Prado, La Carrehuela y Las Canteras.

En esta primera cita se ha acordado la convocatoria pública para elegir representantes en aquellas zonas industriales que no cuentan con uno, y celebrar una reunión de seguimiento mensual cada segundo jueves de mes, a fin de coordinar acciones que contribuyan a mejorar sus infraestructuras y servicios.

Fuente: Ayuntamiento de Valdemoro

 

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