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Presentación del cuento ‘Alarrota’ de Gema R. P. Estel

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La autora Gema R. P. Estel presenta el viernes 20 de octubre, a las 18.00 h., en la Biblioteca Municipal Ana María Matute su cuento Alarrota, destinado a niños y niñas de 7 a 10 años.

Esta historia, editada por Rimpompante, es una emocionante y mágica aventura en la que se advierte el gusto de la escritora por los clásicos, con hadas, brujas, monstruos, reinos y criaturas bondadosas y valientes.

En este relato la protagonista es Luz, un hada que nace con las alas rotas y que se tiene que enfrentar al peligro de que el fuego arrase el reino de Nomeolvides debido a una maldición del hada hechicera Ilusia. Las fuerzas parecen desiguales pero quizá lo que a priori es una debilidad, sus alas rotas, se puede tranformar en la fortaleza de Luz, vencer al mal y salvar a su pueblo.

Gema R. P. Estel (Madrid, 1987) es una enamorada del mundo de la infancia y cuenta con formación como Técnico Superior de Educación Infantil y Experta Universitaria en Afectividad y Sexualidad. Con Alarrota da sus primeros pasos como escritora de cuentos con el deseo de compartir un mensaje muy especial con los lectores y lectoras: “no hay nadie en este mundo como tú”.

PRESENTACIÓN DE ALARROTA 20 de octubre. 18.00 h. Sala de usos múltiples de la Biblioteca Ana María Matute. Avda. de Hispanoamérica, 2. Entrada libre.

Fuente: Ayuntamiento de Valdemoro

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Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama en Valdemoro

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La agrupación local de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) instalará el 19 de octubre, de 10.00 a 13.30 h., mesas informativas en la calle Estrella de Elola (puerta de Mercadona) y en la plaza de la Constitución, con motivo del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, que este año quiere transmitir el siguiente mensaje: “Gracias al ‘rosa’ se han conseguido grandes avances frente al cáncer de mama, pero queda mucho por conseguir: impulsar una mayor participación en la detección precoz, reducir el impacto emocional y social y tener más investigación en cánceres de mama complejos».

En estos puntos se repartirán lazos rosas y se podrá colaborar adquiriendo material de la campaña ‘El rosa es más que un color’, de la lucha contra uno de los tumores más frecuentes en la mujer, con especial incidencia en edades comprendidas entre los 45 y 65 años, que el año pasado afectó a 34.740 personas en España. La buena noticia es que gracias a la investigación, a la prevención y detección precoz, la mortalidad se ha reducido de forma significativa.

No obstante, la AECC señala que es importante no bajar la guardia y continuar fomentando los programas de cribado, los avances científicos y los servicios de apoyo a las personas diagnosticadas de cáncer de mama.

Además, la AECC de Valdemoro invita a vecinos y vecinas a que vistan una prenda del color rosa y participen en la elaboración de un Lazo Humano Rosa Gigante. La cita es el mismo día 19, a las 12.00 h., en la plaza de la Constitución.

MESAS DEL DÍA CÁNCER DE MAMA 19 de octubre. De 10.00 a 13.30 h. C/ Estrella de Elola (puerta de Mercadona) y plaza de la Constitución.

LAZO HUMANO ROSA GIGANTE 19 de octubre. 12.00 h. Plaza de la Constitución.

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Entrevista a María Dolores Gómez-Elvira Morato

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He vivido la vida que he querido vivir

Dicen que las casualidades no existen, y que la entrevista de nuestro número noventa sea a María Dolores Gómez-Elvira, más conocida como Loli, tampoco lo ha sido. No ha sido algo planeado, yo no la conocía, y de repente me he encontrado con uno de los personajes que más me han inspirado en estos ocho años de publicación.

Natural de Ocaña, Loli ha vivido gran parte de su vida entre Ocaña, Aranjuez y Valdemoro. Muy pronto se adentra en el oficio de la costura, del que ha vivido toda su vida. Pero lo más interesante de ella no ha sido solo su carrera profesional, donde ha creado vestidos de otros y ha confeccionado sus propios diseños, sino su enorme actitud para afrontar la vida.

Su energía y vitalidad la ha llevado a ser una mujer disruptiva, a la que nada ni nadie la ha frenado en sus propósitos. Ha sabido sobreponerse a muchos contratiempos, entre ellos el fallecimiento de los tres hombres que la acompañaron en su vida. Hoy es una mujer de 87 años con unas ganas enormes de seguir viviendo que acumula experiencias rodeada de una familia muy extensa en la que disfruta hasta de sus biznietos.

¿Cuáles son tus orígenes?

Nací el 1 de abril de 1936 en Ocaña, a pocos meses de empezar la Guerra Civil. Me crie en la posguerra, una época muy complicada para España, pero gracias a Dios, en mi familia nunca faltó comida en la mesa. Mi padre tenía tierras, olivos y viñas que trabajaba con unos cuantos ayudantes de labradores mientras que mi madre se ocupaba de la casa. Eso nos permitió tener siempre comida en la despensa. Como teníamos tantas uvas, hacíamos arrope de uva, un jarabe muy dulce que sale del mosto.

¿Cómo era Loli en la infancia?

Era una niña muy inquieta y muy juguetona. Me pasaba el día en la calle, fabricábamos zancos con dos botes y cordel, nos metíamos en las cuevas del pueblo, jugábamos con los sarmientos en el campo y muchas más travesuras. Era tan inquieta que me echaron de tres colegios y fue entonces, con doce años, cuando empecé a trabajar de aprendiz en un taller de costura. El trabajo tampoco me calmó, hasta los dieciocho años, que tenía a cuatro mujeres trabajando conmigo, salía a la portada de mi casa a jugar con mis amigas.

¿Por qué la costura?

Lo decidió mi madre porque solo había dos opciones: el taller o el campo. Cansada de que le llenara la portada de chavales para jugar se acercó al taller de una modista, doña Felisa, quien tenía un grupo de treinta y tantas aprendices de costura. Fue la mejor decisión que tomó mi madre conmigo. Enseguida me enamoré de la costura, me parecía muy entretenida. Allí nos mandaban coser todo tipo de piezas: mangas, cuello, picar solapas y mucho más. Todo el trabajo era a mano, lo que me relajaba mucho. El taller me hizo una mujer, porque aprendí un oficio del que he podido vivir toda la vida. Por desgracia salí pronto del colegio y aprendí lo justo para poder defenderme leyendo y escribiendo. Pero gracias a la costura he podido mantener una familia y ganarme la vida.

Con tan solo quince años dices emprender tu negocio.

Doña Felisa era una de las mejores modistas de Ocaña, tenía mucho volumen de trabajo. Tras tres años acudiendo a su taller yo ya había demostrado que tenía muy buena mano con la costura. Mi madre decidió sacarme del taller y empecé a coser en mi casa. Felisa me daba las piezas cortadas y yo las cosía. El volumen de trabajo fue aumentando y llegué a tener a cuatro mujeres en mi casa cosiendo. Doña Felisa recibía las piezas y las probaba. Estuve trabajando para ella durante tres años, hasta que decidí coser para mi clientela.

¿Fue fácil conseguir vivir de la costura?

No fue nada fácil. Los tres primeros años de aprendizaje no vi ni una peseta. Mi maestra siempre decía que teníamos que pagarle nosotros a ella por enseñarnos un oficio. Cuando empecé a trabajar en mi casa para ella ganaba un poco de dinero, pero no era suficiente para vivir, se lo daba a mi madre para que lo administrara. Poco a poco fui ganando mi clientela en el pueblo y eso me permitió crecer, tener más mujeres a mi cargo y cobrar más por los pedidos. Cuando me casé, con veinte años, dejé la costura durante algo más de un año. Pero pronto me di cuenta de que me hacía muy feliz y me podía permitir ganar más dinero. Mi marido era de Dosbarrios, y comencé a coser para las mejores familias del pueblo. Más tarde también para clientas de Aranjuez. Con una Vespa recogía y entregaba los pedidos.

La Vespa no solo ha sido tu vehículo de trabajo, también te ha dado muchas alegrías.

Con mi Vespa me lo he pasado en grande. Mi marido y yo nos apuntamos al Club de Vespas de Aranjuez y juntos recorrimos España. Me encantaba conducirla y él venía detrás de paquete. Todos los niños de mi familia recuerdan con mucho cariño cómo bajábamos al río en la Vespa y los paseos que nos dábamos hasta tres personas montadas en ella.

Fuiste una mujer muy moderna para la época. ¿Qué te gustaba hacer en la juventud?

Tuve una juventud plena. Antes de casarme tenía un grupo de amigas con las que me encantaba ir al baile. Mi madre me lo tenía prohibido porque para ella estaba muy mal visto que las jóvenes fuéramos a divertirnos allí. Aun así, me escapaba y le decía al portero que me avisara si venía. Me encantaba bailar porque no hacía mal a nadie, solo me divertía. Siempre he sido muy decidida y eso hizo que no dejara de hacer las cosas que me apetecían.

En 1966 llegas por primera vez a Valdemoro, pero no te quedas a vivir.

Mi marido consiguió un trabajo de mecánico en Valdemoro y cuando llegamos al pueblo yo me horroricé. Vivía en Aranjuez y Valdemoro era un pueblo con todas las letras, solo había una calle asfaltada y los niños llegaban del colegio llenos de barro. Mi edificio era de los pocos que tenía agua corriente. Había dos comercios y nada de lo que yo necesitaba para coser. No había ningún negocio de costura y los vecinos tampoco se lo podían permitir. No había clientela, la gente del pueblo era muy cerrada y solo hablaban entre ellas, así que o me quedaba en mi casa o me iba a Aranjuez. Me ahogaba vivir aquí y decidimos volver a Aranjuez, que tenía todos los servicios.

¿Cómo te reconciliaste con el pueblo?

En el 68 nos vinimos a vivir a Valdemoro, al número 27 de la calle Cristo de la Salud. Para entonces una de mis amigas de la infancia, Carmen, vivía aquí. Para conseguir trabajó me fui a Madrid, a talleres Pipper; ellos me daban prendas cortadas y yo las cosía en mi casa. Una vez más, empecé a tener más volumen de trabajo y conté con un par de mujeres de guardias civiles que sabían coser para aumentar el volumen de trabajo. Cosíamos tandas de 500 vestidos, trajes y chaquetas.

¿Qué supuso para ti tu amiga Carmen?

Ella siempre decía que me quería más que a una hermana. Nos conocimos en el taller de costura cuando éramos unas niñas. Siempre estuvimos muy unidas y ella fue la que me presentó a mucha gente aquí en Valdemoro y me hizo más fácil adaptarme. Fue la compañera que siempre se sumaba a todos los planes que hacíamos.

En 1977 te quedas viuda y gracias a la costura consigues salir adelante.

Quedarme viuda fue un golpe emocional muy fuerte y también económico. Tenía dos hijas que sacar adelante y la paga de viudedad no daba para nada. Como trabajaba por comisión, la única solución era coser más vestidos aún. He trabajado lo que no te puedes imaginar para que mis hijos no echaran nada en falta. El trabajo de la costura estaba muy mal pagado. Por un vestido podía cobrar 2 pesetas cuando en Madrid lo vendían a 300 pesetas. Muchas noches me he acostado a las tres de la mañana y me he levantado a las siete para seguir trabajando. También me saqué el carnet de conducir para poder hacer las entregas en Madrid. Tardaba mucho en leer las preguntas del examen porque no lo entendía muy bien, pero me lo saqué a la primera.

Viviste la explosión cultural de Valdemoro. ¿Cómo cambió la vida en el pueblo?

Poco a poco el pueblo se fue llenando de vida. Comencé a tener más amigas porque también vino mucha gente de fuera a trabajar a las fábricas. Las fiestas patronales eran muy divertidas con las amigas. Había muchas actividades para hacer todas las semanas y eso nos dio una alegría muy grande a todos los vecinos. Más adelante me apunté al hogar de los mayores y comenzamos a viajar. Me empezó a gustar tanto que ya no me acordaba de ir a Aranjuez.

Una vez jubilada, ¿mantienes vínculo con la costura?

Sigo cosiendo para mis nietos y biznietos, pero el trabajo al que me dedicaba ha desaparecido. Todos los vestidos que se pone la gente ahora vienen de países como China o India. Se ha perdido la cultura de crear prendas hechas a medida y con el valor que tiene confeccionar a mano.

Has tenido dos maridos y una relación en pareja de veinte años.

A mí me gusta la vida en pareja, y mis tres maridos me han aportado muchas cosas muy diferentes entre sí. Ahora, con 87 años, volvería a tener pareja, pero con la edad que tengo ya no me apetece porque cada uno tenemos nuestras manías.

¿Crees que te has dejado algo por hacer en esta vida?

Lo he hecho todo. Algunas veces pienso que me he pasado de moderna, porque muchas mujeres al quedarse viudas, dejan su vida para llevar el luto. He tenido la desgracia de quedarme viuda en tres ocasiones, pero siempre tuve claro que mi vida tenía que seguir porque solo tengo una. Supongo que habrá gente que me habrá criticado por haberme casado muy pronto, pero siempre tuve claro que no quería ser viuda. Mi espíritu es muy vivo y quiero seguir haciendo muchas actividades, pero pocas amigas mías me pueden seguir el ritmo.

 

Loli es un ejemplo de que el paso del tiempo no lleva consigo una disminución de la actividad. Hoy, a sus 87 años, sigue siendo una fuente de energía que inspira ganas de seguir viviendo. Ha participado en el grupo de teatro de mayores y ha sido parte de grupos de música en los que cantaba. Su vitalidad y desparpajo le han hecho vivir la vida que ha querido, rompiendo las barreras y prejuicios de una sociedad más conservadora donde la mujer tenía un lugar muy definido.

Texto_Sergio García Otero

Fotografía_Ncuadres

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El hospital de Valdemoro celebró su primera Jornada de Puertas Abiertas de Investigación

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Con el objetivo de ampliar el conocimiento a los profesionales del Hospital Universitario Infanta Elena -integrado en la red pública madrileña (Sermas)- sobre las posibilidades que la investigación ofrece para su desarrollo profesional y la mejora de la atención a los pacientes, y acercarles a la Comisión de Investigación del centro, su utilidad y funcionamiento, así como al Instituto de Investigación Sanitaria Fundación Jiménez Díaz (IIS-FJD) en el que se integra, el centro valdemoreño celebró recientemente su primera Jornada de Puertas Abiertas de Investigación para fomentar la actividad investigadora entre sus profesionales y estimular el desarrollo de nuevos proyectos.

“Esta jornada pone de relieve la importancia que el Infanta Elena da a la investigación y el compromiso de la institución con su promoción; destaca las afortunadas relaciones que mantenemos con otras entidades académicas y asistenciales para facilitarla; comparte las iniciativas en este sentido desarrolladas, y en desarrollo, por los profesionales del hospital, que cada vez más dedican parte de su trabajo a investigar; y nos acerca las numerosas herramientas de las que disponemos para ayudarnos a tener una trayectoria cada vez más sólida en este ámbito”, dijo Marta del Olmo, gerente territorial, en la inauguración del encuentro. Y es que “la investigación abre un mundo de posibilidades y la capacidad de seguir siendo líderes en nuestro ámbito va necesariamente de la mano de la investigación”, añadió.

Para ello, la Dra. Carmen Ayuso, directora científica del IIS-FJD, explicó que el del instituto de investigación es uno de los 35 que hay en España acreditados por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), “lo que exige unos requerimientos de excelencia científica y de organización especiales”; y presentó su estructura y funcionamiento, que recoge la vocación del hospital por contribuir al conocimiento y a la investigación biomédica en nuestro país, “ lo que implica una orientación hacia la investigación básica, clínica, epidemiológica y servicios de salud por parte de la institución”.

En cuanto a su organización, el IIS-FJD cuenta con 29 grupos de investigación multidisciplinares integrados en seis áreas científicas: Cáncer, Enfermedades infecciosas, inflamatorias y crónicas; Enfermedades renales, metabólicas y cardiovasculares; Genética y Genómica; Neurociencias; y Tecnología e innovación.

El instituto también cuenta con estructuras de apoyo para el desarrollo de la investigación, dentro de las cuales destacan diferentes plataformas instrumentales y un área de gestión para apoyar y articular el desarrollo de los proyectos, así como con comités de integridad científica, experimentación animal, ética de la investigación, un comité científico externo y una comisión de investigación transversal, a las que se suman una estratégica política de transparencia y recursos humanos, dado que “la joya de nuestra corona son las personas, el talento”, aseguró la Dra. Ayuso.

Con todo ello, basado en unos indicadores de excelencia científica que no han dejado de mejorar en los últimos cinco años, y una evolución positiva en cuanto a resultados de producción científica, cantidad y calidad de publicaciones, y desarrollo de proyectos y ensayos clínicos, tal y como subrayó su directora científica, “el IIS-FJD ofrece importantes, numerosas e interesantes oportunidades a todos los profesionales del Hospital Universitario Infanta Elena, tanto a nivel de colaboración y participación en estudios multicéntricos, alianzas con otras instituciones nacionales e internacionales y en equipos investigadores de proyectos oficiales competitivos; como de asesoría y apoyo metodológico y de gestión”.

Comisión de Investigación y herramientas de ayuda

Un objetivo estratégico en el que la Comisión de Investigación del centro valdemoreño tiene un papel clave, ya que “ofrece orientación general, metodológica y normativa, así como enlace con el IIS-FJD y posibilidades de investigación en red”, apuntó por su parte el Dr. Javier Ruiz Hornillos, presidente de esta comisión, quien informó a los asistentes a la jornada acerca del grupo multidisciplinar que forma parte de la misma para ayudar en el desarrollo de cualquier proyecto de investigación.

El encuentro también fue un buen escaparate para dar visibilidad a herramientas de ayuda a la investigación, como la UICO Editorial, surgida de la Unidad de Innovación Clínica y Organizativa para “protocolizar la publicación de proyectos innovadores”. Y es que, como dijo el Dr. Jorge Short, miembro de la UICO y coordinador de Urgencias, “en este momento de madurez cultural y digital en el que se encuentra el hospital, que ha permitido generar gran cantidad de iniciativas innovadoras, esta herramienta ayuda a los profesionales a publicar en tan solo un mes sus proyectos, aportando así evidencia y peso científico a los mismos”.

Plan de Formación, proyectos en marcha, Laboratorio de Investigación y la voz del paciente

Por su parte, la Dra. Lucía Llanos Jiménez, jefa de la Secretaría Técnica del Comité de Ética e Investigación Clínica del IIS-FJD, explicó la utilidad y necesidad de este recurso, mientras que Oliver Ajo, del Área de Gestión de la Investigación del IIS-FJD, ofreció las pautas para solicitar financiación para un proyecto de investigación; recomendaciones que completaron las del Dr. Roger Ruiz, coordinador del Doctorado de Biotecnología, Medicina y Ciencias Biosanitarias de la Universidad Francisco de Vitoria, sobre los pasos a dar para realizar un doctorado.

Finalmente, durante la jornada los asistentes pudieron conocer algunos de los proyectos de investigación activos en el hospital que demostraron que es posible compatibilizar esta tarea con la asistencia clínica diaria, tales como el proyecto de rehabilitación cardiaca desarrollado por el Dr. Koldo Villalabeitia, jefe del Servicio de Rehabilitación; el estudio de investigación experimental en animales llevado a cabo por la Dra. Marta Olmeda, especialista del Servicio de Traumatología; el estudio multicéntrico “Expresión de microRNAs en linfocitos T de especialistas en Cardiología Intervencionista”, financiado por el ISCIII y expuesto por la Dra. Rosa Sánchez-Aquino, especialista del Servicio de Cardiología; y el “Proyecto Stopcovid”, también financiado por el ISCIII y defendido por el propio Dr. Ruiz Hornillos.

Hospital Universitario Infanta Elena

El Hospital Universitario Infanta Elena, ubicado en Valdemoro, da asistencia a los habitantes de Valdemoro, Ciempozuelos, Titulcia y San Martín de la Vega, así como a otros ciudadanos procedentes de otras áreas de salud, manteniendo los objetivos de alta calidad asistencial, tecnología de vanguardia, eficiencia y profesionalidad.

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Pan de Madre Tierra cumple cinco años

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Origen, artesanía, sabor y salud

Este año, en Pan de Madre tierra estamos de celebración. Cumplimos cinco años y, si volvemos la vista atrás y recordamos cómo fueron nuestros inicios, nos damos cuenta de que el camino no ha sido nada fácil. Comenzar de cero un negocio,  sufrir una pandemia y ahora una subida de precios muy complicada nos han hecho más arduo el camino hasta aquí.

Pero lo cierto es que estamos aquí celebrando que desde el principio tuvimos la determinación de hacer las cosas de manera saludable, respetando el producto y las materias primas. Sin prisas, sin atajos, como hacían nuestras abuelas. Nuestra filosofía fue, y sigue siendo, la del esfuerzo, trabajo y sacrificio, mucho sueño y hacer las cosas como mejor sabemos. Hay cuatro palabras que nos definen: origen, artesanía, sabor y salud.

Queremos dar las gracias a todas las personas que en este tiempo nos han visitado, a los que siguen viniendo y a los que están por venir. Porque queremos animar a la gente que aún no nos conoce a que pruebe alguna de nuestras elaboraciones. También queremos agradecer a nuestro equipo humano su dedicación y fidelidad. Sin vosotros no sería posible.

Y, por supuesto, nos gustaría seguir contando con el apoyo de las asociaciones e instituciones locales, ya que creemos que entre todos podemos hacer de Valdemoro una gran ciudad.

Os esperan en la calle María Moliner, 26, detrás del colegio Hélicon. Más información en el teléfono 623 176 342 y su página web (pandemadretierra.es). Sigue toda su actualidad en Instagram y Facebook (@pandemadretierra).

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Julia’s Boutique & Atelier

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Rescatando tradiciones y formas de hacer del pasado

Julia’s surge a raíz de la creciente demanda de productos artesanales, y es un ejemplo de un movimiento social que quiere rescatar las buenas costumbres de antaño. Con esa idea, y el deseo de ofrecer un trato personalizado y de calidad, se fundó Julia’s; un atelier de costura y boutique dirigido a los amantes de la moda y lo artesanal.

¿Cómo trabajáis en Julia’s Boutique & Atelier?

«Llevamos a cabo nuestros servicios de confección a medida y de venta de ropa al por menor, también hacemos arreglos y transformaciones. Nuestro principal objetivo es satisfacer las necesidades de nuestros clientes. Para ello contamos con diseñadores cualificados que les ayudan a plasmar y materializar sus ideas si quieren lucir una prenda única. Confeccionamos desde prendas para uso diario hasta vestidos de novias, madrinas, invitadas a fiesta, comuniones, quinceañeras, trajes de flamencas o cualquier prenda regional».

Si te gusta la moda y quieres vivir una experiencia única, no dudes en visitar sus instalaciones. Cuentan con el asesoramiento de Alejandro Medrano, diseñador, director y creador de pasarela latinoamericana en Madrid.

Cada prenda es única. Si quieres darle tu toque personal, cuentan con una bordadora para que puedas plasmar tus diseños.

En su boutique encontrarás productos como ropa, bolsos, zapatos, bisutería, gafas y otros accesorios.

En Julia’s Boutique & Atelier lo importante eres tú, lo que te gusta, lo que deseas, lo que inspiras y quieres transmitir. «No imponemos ideas, estilos o tendencias, te acompañamos, aconsejamos sacando tu máxima belleza y hacemos realidad la prenda que sueñas. Cada detalle, cada bordado, cada puntada es artesanal».

 

Visita Julia’s Boutique & Atelier en calle de las Vacas, 19, o ponte en contacto en los teléfonos 604 872 195 y 919 479 159.

 

 

 

 

 

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Valdemoro apuesta por los autobuses eléctricos para el transporte urbano

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El alcalde, David Conde, ha mantenido esta mañana una reunión con responsables del grupo Aisa para analizar la situación del transporte urbano en Valdemoro y avanzar las mejoras que está previsto poner en marcha, tales como la electrificación de los autobuses y la agilización de la tramitación y solución de las demandas de los usuarios y usuarias del servicio.

Por parte del grupo Aisa han acudido a la cita -que ha tenido lugar en Alcaldía- Fortunato Pascual, director general; Ángel Hernández, director de Control de Gestión, y Pedro Amaro, director de Explotación. Además el primer edil estuvo acompañado del segundo teniente de alcalde, Juan Carlos Vicente, y el concejal de Movilidad y Medio Ambiente, José Antonio Reyes, y una técnico municipal.

Tras realizar un esbozo del panorama del transporte público en la localidad, en donde permanecen operativas siete líneas urbanas que comunican los distintos barrios, a las que se suman las interurbanas que unen Valdemoro con otros municipios (Madrid, Getafe, Ciempozuelos, Parla o Aranjuez), los representantes de Aisa se han comprometido a impulsar la electrificación de las líneas urbanas. En este sentido, el próximo mes de noviembre se presentarán los dos primeros autobuses propulsados por electricidad, un sistema más respetuoso con el medio ambiente, que reduce la contaminación y los ruidos.

En este mismo encuentro se ha tratado el sistema de quejas y sugerencias online habilitado por el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) con el propósito de agilizar la resolución de las cuestiones que les trasladen los usuarios y usuarias. Se trata de la web https://www.citram.es/QUEJAS, que alberga un sencillo cuestionario en el que será preciso identificarse, facilitar datos por escrito del incidente (línea, estación, lugar…) y adjuntar documentación, si fuera necesario.

Por otro lado, el CRTM ha confirmado que tiene previsto sustituir en breve tres marquesinas ubicadas en Valdemoro: una al final de la calle Parla y otras dos en la avenida del Mar Mediterráneo.

Fuente: Ayuntamiento de Valdemoro

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III Edición de la Oktoberfest

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El pasado 29 de septiembre se celebró la III edición de la oktoberfest que organiza la Escuela Oficial de Idiomas de Valdemoro para dar a conocer las enseñanzas que imparte. Es una celebración típica de la cultura germana, que aunque suena a octubre se celebra en septiembre. Por tercer año se dieron cita alumnos y exalumnos, profesores, familiares, amigos y curiosos para compartir con traje tirolés una tarde favorecida por el buen tiempo.

El patio acogía diversos espacios. Una zona con puestos de comida típica de cada uno de los tres idiomas. El departamento de francés nos deleitó con unos croissants, y la posibilidad de disfrazarse con un bigote y un sombrero, que encantó a grandes y pequeños. Los amantes del té pudieron tomarse uno en el puesto de inglés y disfrutar de unos deliciosos scones untados de nata o mermelada de sabores. Lo más buscado se encontraba en el puesto de alemán: una variedad de salchichas como bratwurst y weißwurst, hechas a la plancha en el momento, sauerkraut (choucroute) y ensalada de patatas. Una condición imprescindible para conseguir la comida era pedirla en uno de los tres idiomas que se estudian en la escuela: alemán, francés o inglés.  Después, se podían disfrutar en unas mesas ubicadas en el patio.

Para asegurar la diversión no faltaron juegos de carácter alemán: dosenwerfen (juego de latas), ringewerfen  (juego de aros), bierpong (una variante del juego de ping-pong), basketball (juego de la canasta) y spicken (juego de dardos), cuyos jugadores podían conseguir como premio un sombrero tirolés o un corazón de galleta de jengibre.

¡No te pierdas la próxima edición en septiembre del 2024!

Conócenos en https://www.educa2.madrid.org/web/centro.eoi.valdemoro.valdemoro

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Sin Más Piojitos: expertos en eliminación de piojos y liendres

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Acaba con el problema en aproximadamente una hora

Sin Más piojitos es un centro especializado en pediculosis, enfermedad provocada por la infección de piojos y liendres. En sus centros cuentan con buenos profesionales formados para la eliminación de esta infección, ofreciendo su lado más humano y un trato especial. Como nos afirman, «es muy importante para nosotros que las familias sientan el cariño por nuestro trabajo, en especial los niños y niñas, pues requieren de serenidad, tranquilidad y confianza a la hora de solucionar su problema».

Al frente de este negocio se encuentra una mujer joven y emprendedora: Eva Soraya Freire. Eva cuenta con una amplia experiencia en el sector, que asegura un trato personalizado según las circunstancias de cada cliente y un tratamiento 100 % efectivo.

Les avalan más de 12 años en el mercado, son la franquicia líder en eliminación de piojos y liendres tanto en niños como en adultos y están presentes en cuatro continentes y seis países (España, Portugal, Italia, Marruecos, Emiratos Árabes y México…) y siguen en constante expansión y evolución.

¿Cómo trabajáis en Sin Más Piojitos?

Tenemos los mejores tratamientos, prevención y mantenimientos de la pediculosis. Ofrecemos un diagnóstico gratuito, contamos con numerosos productos para la prevención y otros servicios para ayudar a las familias como bonos escolares, revisiones extras y convenios con colegios, entre otros.  Nuestro tratamiento es 100 % efectivo, totalmente natural e inocuo, sin productos químicos y apto para cualquier persona. Una vez aplicado, ofrecemos asesoramiento y mantenimiento con garantía de una revisión pasada una semana.

¿Cuáles son las fases del tratamiento?

En la primera fase dividimos el pelo en secciones y aplicamos nuestro exclusivo sistema de aspirado, eliminando los piojos. En la segunda fase, pasamos la lendrera profesional por cada una de las secciones eliminando las liendres. En la tercera y última fase, revisamos de forma minuciosa y manual, examinando cada mechón de pelo con nuestras lupas, asegurándonos que el tratamiento es satisfactorio y que la infestación está eliminada.

¿Qué son los piojos?

Son insectos parasitarios que se alimentan de la sangre humana. No vuelan ni saltan, únicamente se desplazan a razón de 25 centímetros por minuto. Los piojos no transmiten enfermedades bacterianas ni virales y fuera del cuero cabelludo sobreviven aproximadamente unas 48 horas.

¿Qué son las liendres?

Son los huevos de los piojos, miden entre 0,6 y 0,8 milímetros, pegándose al pelo como una sustancia viscosa de color blanca o amarilla.

 ¿Cómo se transmiten?

Se transmiten solo por contacto, bien directo con otra cabeza o bien por intercambio de cepillos, coleteros, gorros, bufandas, contacto con sofás, etc.

¿Cuánto tarda en nacer un piojo?

La liendre se incuba durante seis o siete días, y después nace el piojo. Siete días más tarde, las hembras empiezan a poner huevos, aproximadamente entre cinco a diez huevos diarios, de los cuales un 70 % nace y sigue su ciclo de vida. 9 de cada 10 piojos son hembras. El piojo muere aproximadamente a los 30-32 días de vida.

 

Visita Sin Más Piojitos en su local situado en la avenida de Andalucía, 9, a escasos metros de varias paradas de autobús y muy cerca de la estación de tren de Cercanías. Puedes ponerte en contacto en los teléfonos 641 115 878 y 919 482 241 para pedir tu cita. Más información en su web www.sinmaspiojitos.com y en el correo smpvaldemoro@sinmaspiojitos.com.

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Entrevista a Carlos López Ochoa y Francisco Torres Barrajón

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Dos amigos. Dos socios.

Esta es la historia de una amistad que comenzó hace sesenta años, en 1963. La historia de dos amigos que ha estado ligada a la construcción urbanística y sentimental de Valdemoro. La historia de dos personas que un día decidieron ser socios. Cada uno encontró en el otro la seguridad y el apoyo necesarios para embarcarse en múltiples aventuras laborales. Esta es la historia de dos personas que empezaron de la nada, que se arruinaron dos veces y que siempre supieron remontar todo tipo de adversidades. Tanto es así que, cuando, hace unas semanas, nos acercamos a uno de ellos, a Carlos López Ochoa, para entrevistarlo en La revista de Valdemoro, nos dijo que la entrevista tendría mucho más sentido si se la hacíamos junto a su socio de toda la vida, Francisco Torres Barrajón.

Francisco nació en Villarta de San Juan (Ciudad Real) en 1943. Su padre era guardia civil y estuvo destinado en la 204 Comandancia de Ciudad Real hasta que lo destinaron en Madrid, en la Dirección General de la Guardia Civil, en la calle General Mola (en la actualidad, calle Príncipe de Vergara). Francisco tenía 14 años cuando llegó a Madrid. Había estudiado un año en un convento de los dominicos, pero decidió que no era lo suyo y se vino a Madrid con toda la familia. Comenzó trabajando en un taller de la calle Galileo; luego estuvo en Repuestos Norte (haciendo recados, yendo y viniendo a por piezas) y, en cuanto pudo, se sacó el carné de conducir. En 1963, se enteró de que en el taller de muebles Anguita Hermanos necesitaban operarios. Allí conoció a Carlos, que estaba a punto de casarse y se iba quince días de viaje de novios. El mismo Carlos le hizo la prueba para entrar a trabajar en Muebles Anguita, pues Francisco iba a comenzar sustituyéndolo como conductor. Así, en el primer día de trabajo en Anguita Hermanos, a Francisco Torres le tocó llevar los muebles a casa de Carlos López.

Carlos nació en Figueras, Gerona, en 1937. Entonces, su padre, un campesino, estaba movilizado en plena Guerra Civil. En un momento dado, la madre de Carlos decidió venirse con su madre a Algete, en Madrid. A los nueve años, Carlos ya trabajaba cuidando vacas en Algete. Fue a la escuela dos meses, en invierno, cuando apenas había trabajo, durante dos años. Estudió durante muy poco tiempo, pero las cuentas siempre se le dieron bien.

A los catorce años, se fue a trabajar a una cantera. Allí trabajaba de sol a sol y allí ganaba el doble de lo que ganaba su padre. Había en la cantera unas cuatro cuadrillas y allí picaban y cribaban la arena y la grava. Eran los años en los que se iniciaron las obras de remodelación del estadio Santiago Bernabéu y se configuraba el paseo de la Castellana en Madrid. En la cantera, los camiones se cargaban a pala. Si cargabas un camión hasta arriba, las ruedas iban hundiéndose y luego no podías sacarlo. Así, antes de cargarlo, se le ponían unas chapas de hierro debajo de las ruedas y, conforme lo ibas cargando, debías moverlo a un lado y otro para que no se hundiera. Los chóferes de los camiones solían esperar en una chabola cercana donde se vendía café y bocadillos y a Carlos le encargaban ocuparse de mover los camiones adelante o atrás según interesara. Un día, le ofrecieron sacarse el carné de segunda y, como era decidido, se apuntó y se lo sacó antes de irse a la mili.

Pertenecía él a la quinta del 58. Entonces, casi nadie tenía carné de conducir, con lo que, en cuanto supieron que él lo tenía, lo metieron de chófer. Se libró de hacer instrucción y apenas lo llevaron a hacer tiro. Primero llevaba y traía en un Dodge a un teniente coronel al Pardo, pero a los meses, solicitó otra ocupación, ya que apenas podía ir a ver a la familia y a su novia. Le dieron una furgoneta y le encargaron repartir pan en todos los cuarteles de Madrid y alrededores.

Cuando terminó el servicio militar, continuó como repartidor de cola para pegar muebles. Además, ayudaba a su tío, que tenía una pastelería en la calle General Martínez Campos. Carlos había conocido a Loli, su novia, en las fiestas de Algete, cuando ella había ido a visitar a una tía, y estaban preparándose para casarse. Loli trabajaba para un médico, amigo de su padre,  en el centro de Madrid. Se ocupaba de recibir a los pacientes, de desnudar, pesar y medir a los bebés… Para esas fechas, Carlos se enteró de que en Muebles Anguita necesitaban un conductor. Allí, de 1200 pesetas que ganaba con las colas, pasaría a cobrar 2000 pesetas al mes.

En 1963, a punto de casarse, a Carlos le encomendaron que entrevistara al camionero que iba a sustituirlo durante los quince días en los que iba a ausentarse por su luna de miel. Así conoció a Francisco. En su primer viaje, a Francisco le encargaron llevar los muebles a casa de Carlos, que estaba ultimando el lugar donde iba a vivir con su mujer. Cuando volvió del viaje de novios, en Muebles Anguita decidieron que Francisco se quedara más tiempo y  compraron una DKV para ampliar el servicio de transporte. Francisco estuvo así dos años hasta que tuvo que irse a la mili.

Cuando Francisco terminó el servicio militar, su padre, que era taxista, tuvo un problema de estómago y Francisco se puso a trabajar con el taxi por Madrid. En una carrera hacia la Puerta de Toledo, se cruzó con Carlos, que iba en el camión y este le tocó el claxon. Quedaron tras el encuentro y fue entonces cuando Carlos le ofreció trabajar en sociedad. Muebles Anguita, que hasta entonces había estado en la calle Julia Mediavilla, en Madrid, debía trasladarse a otro lugar. Estaban construyendo pisos alrededor del taller y era cada vez más difícil operar desde allí. Eligieron trasladarse a Valdemoro. Carlos vio y ayudó en la construcción de las nuevas naves de Muebles Anguita. Se instalaron en lo que ahora es el polígono El Prado. Trajeron arena y grava de una cantera en la carretera hacia San Martín de la Vega y tuvo que traer también siete viajes de piedra de los cerros de Seseña. La entrada a la fábrica estaba pegada al Colegio Cristo de la Salud. Entonces, en Muebles Anguita trabajarían más de 100 hombres. También había unas 70 mujeres que se dedicaban a barnizar los muebles.

Los dueños de Muebles Anguita compraron un camión Pegaso para hacer todo el transporte de muebles y ofrecieron a Carlos López que se ocupara del camión como autónomo. Se evitarían así las dietas del transportista. Ofrecieron a Carlos el préstamo del Pegaso a un interés del cinco por ciento. Carlos pensó entonces en Francisco. Todo parecía más fácil si se ocupaban del transporte entre los dos. Fue  entonces cuando Carlos se cruzó con Francisco conduciendo el taxi de su padre hacia la Puerta de Toledo. Así comenzó la aventura de los dos socios. Pusieron una cama en la parte trasera de la cabina y se embarcaron a distribuir muebles por toda España. Uno de los viajes más frecuentes era a Barcelona. Entonces, tardaban más de trece horas en llegar de Valdemoro a Barcelona. En Barcelona, pronto contactaron con la empresa de lavadoras New Pol, que necesitaba que alguien les trajera las lavadoras hasta San Fernando de Henares. Carlos y Francisco pasaron así unos dos años, compartiendo camión, llevando muebles a Barcelona y trayendo lavadoras hasta Madrid. El negocio funcionaba y los dos socios pudieron comprar otro camión. Así, consiguieron tener una flota de hasta once camiones. A toro pasado, piensan que, si, en esos tiempos, hubieran comprado pisos en vez de camiones, habrían hecho mucho más dinero.

Carlos López Ochoa

El trabajo de camionero era en los años sesenta del siglo pasado mucho más físico que en la actualidad: en muchas ocasiones, había que ayudar a cargar y descargar el camión o, cuando menos, había que atar y desatar la carga. Tanto Carlos como Francisco, subían y bajaban del camión con agilidad. Estaban acostumbrados a saltar desde la parte alta con facilidad. En uno de estos saltos, en 1968, Carlos se fastidió un tobillo y estuvo tres meses sin poder conducir. Aprovechó para sacarse la cartilla de taxista. Decidieron comprar un taxi y contrataron a un conductor para que lo llevara. Tuvieron el taxi durante dos años y, luego lo vendieron para comprar otro camión.

Francisco Torres Barrajón

Los dos amigos nadaban en cierta prosperidad y decidieron invertir en otros negocios. Pero todo sería más fácil si se venían a vivir a Valdemoro. Carlos y su familia todavía vivían en la Corredera Alta de San Pablo, en pleno centro de Madrid, y convencer a Loli, su mujer, de venir a vivir a un pueblo de cuatro mil quinientos habitantes con las calles sin asfaltar no fue fácil. En 1972, los dos socios abrieron en la calle Estrella de Elola la discoteca El Submarino, que fue una verdadera revolución social para la localidad. Trajeron un discjockey, tenían un portero para controlar las entradas y las salidas y pusieron a varias personas sirviendo en las barras. Abrían todos los sábados y los domingos, los días festivos y, en la última etapa, también todos los viernes. Allí se conocieron muchas parejas de Valdemoro, con lo que El Submarino contribuyó a la construcción del nuevo tejido familiar de Valdemoro. Francisco y Carlos trabajaban toda la semana en el camión, yendo y viniendo a Barcelona, viajando por toda España y, cuando llegaba el fin de semana se sumergían a trabajar en El Submarino.

La discoteca abría, de alguna forma, en dos sesiones: desde primera hora y hasta las diez de la noche, acudían los polillas, los guardias jóvenes, con sus novias y amigas; a partir de las diez, iba la gente del pueblo. Llegaron a traer a grupos como Tequila, Los Bravos y Nino Bravo; colaboraban con el Ayuntamiento en diversas actividades de las fiestas, como la elección de las damas de las fiestas y colaboraban, con frecuencia, con la Escuela de Guardias Jóvenes. En una de estas, compraron una vaquilla que se toreó en la plaza y acabó como plato principal de un guiso popular en la Escuela de Guardias jóvenes. Todas estas conexiones les permitieron conseguir más trabajo para los fines de semana. Muchos guardias civiles que se trasladaban a otros lugares de España pedían a Carlos y a Francisco que se ocuparan del transporte de la mudanza.

Eran tiempos en los que, cuando se estaba de viaje, no era tan fácil contactar con la familia. Cuando nació José Manuel, el segundo hijo de Carlos, los dos socios se encontraban en Lugo, cerca de Sarria, en el alto do Poio. Era enero y allí les cayó una nevada considerable. Carlos llamó a casa y supo del nacimiento de su hijo. Cuando llegaron a Madrid, Francisco se fue con el camión y Carlos tomó un taxi, recogió a su hijo mayor y ambos se fueron a ver al nuevo miembro de la familia.

En 1975, cerró Muebles Anguita. Fueron tiempos difíciles. Tuvieron que malvender la mayoría de los camiones. Se los compraron unos feriantes de Badajoz. Fue El Submarino el que les ayudó a mantenerse a flote. Al poco tiempo, consiguieron trabajar para Milupa. Conservaron así cuatro o cinco camiones y continuaron en el mundo del transporte. Seguían con la discoteca durante los fines de semana (más adelante, se convertiría en el pub Hit y lo llevarían sus hijos; el pub se convertiría en una tienda de ropa en la segunda década del siglo XXI). Además, estuvieron unos cuatro años vendiendo licores en pubs y discotecas de Toledo. Muchas tardes, volvían a casa de trabajar, cogían la carpeta y se iban a cobrar los licores a los clientes. Era la mejor hora para encontrar a los dueños en esos lugares. Cobraban al contado y, a veces, podían recaudar hasta dos millones de pesetas en una noche (doce mil euros). Carlos ideó una forma de esconder el dinero recaudado dentro de la rueda de repuesto del coche para evitar perder una gran cantidad de dinero por un robo inesperado.

Compraron también una casa en la calle Libertad. Francisco recuerda cómo su mujer fue a dar la señal y le hicieron un recibí en la parte trasera de una hoja de calendario. Más adelante, vendieron esa casa para que un constructor levantara un edificio y consiguieron, como pago, el 33 % de lo edificado.

En la actualidad y después de sesenta años, Carlos y Francisco siguen siendo socios. Insisten en seguir con todo a medias. Conservan el alquiler de dos locales comerciales que les permiten complementar adecuadamente las exiguas pensiones de autónomos. Carlos tuvo que jubilarse anticipadamente a los 64 años. Dos operaciones de espalda tuvieron la culpa. Francisco se jubiló a los 66. Consiguió entonces vender el último camión que conservaban.

Los dos amigos tuvieron tres hijos: Paco, dos hijas y un varón; Carlos, dos hijos y una hija. Ambos siguen casados con sus novias de siempre. Francisco recuerda que conoció a su mujer en Entrevías. Primero, mientras construía la casa familiar; luego, gracias a los guateques que organizaban en torno a un picú (tocadiscos).

Últimamente, Francisco ha pasado una mala racha de salud. Sale menos de casa. Sin embargo, se asegura de llamar por teléfono a Carlos todos los días, puntual, a las ocho de la tarde. Dice que, cuando estuvo hospitalizado, Carlos fue a verlo todos los días. Francisco Torres Barrajón y Carlos López Ochoa. Dos socios. Dos amigos. Dos compañeros de este viaje que hacemos por la vida.

Texto_Fernando Martín Pescador

Fotografía_Ncuadres

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El Hospital de Valdemoro celebró el “Día Mundial del Mayor”

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El hospital valdemoreño organizó la semana pasada diferentes actividades dirigidas a pacientes ambulatorios e ingresados, familiares, acompañantes, profesionales sanitarios y, en general, toda persona mayor interesada en informarse y formarse para estar más tiempo activa dentro de la sociedad

En el año 2020 más del 8 por ciento de la población tenía 65 años o más, y se calcula que en 2050 este porcentaje será nada menos que el doble, superando el 30 por ciento a finales de siglo, según datos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que confirman que la longevidad de la población mundial está en aumento.

En el marco de esta tendencia, en la que actualmente la mayoría de las personas en cualquier parte del planeta tiene una esperanza de vida superior a los 60 años, y a nivel global se está incrementando tanto el número como la proporción de personas de edad avanzada, el envejecimiento poblacional se ha convertido en una de las transformaciones demográficas y sociales más significativas de la humanidad, reflejo de su éxito por haber logrado condiciones para el aumento de la expectativa de vida, pero también en uno de los principales retos de la sociedad actual.

Y es que el proceso del envejecimiento impacta en todos los aspectos de la sociedad: a nivel familiar, laboral, económico y de sostenibilidad y, por supuesto, en el plano de la salud, los servicios sociales y los cuidados, entre otros muchos. Por eso, este año, el Hospital Universitario Infanta Elena, integrado en la red pública madrileña (Sermas), se ha sumado, por primera vez, a la celebración a principios de octubre del “Día Mundial de las Personas Mayores”, iniciativa de la ONU para promover políticas y programas públicos centrados en las personas de la tercera edad para que se mantengan más tiempo activas dentro de la sociedad.

Prevención y promoción de la salud, también en las personas mayores

Alineado además con uno de sus tres ejes estratégicos, la prevención y promoción de la salud -junto a la experiencia de paciente y el uso responsable de los recursos-, y liderado por el equipo asistencial del Servicio de Geriatría especializado en Fragilidad, el hospital valdemoreño organizó la semana pasada diferentes actividades dirigidas a pacientes, familiares y profesionales sanitarios interesados, para contribuir a concienciar sobre las necesidades de la persona mayor y la importancia de un envejecimiento saludable.

Así, pacientes y acompañantes pudieron realizarse un test de la marcha y medir su fuerza muscular con un dinamómetro en las mesas informativas instaladas para ello en el hall principal del hospital.

Por otra parte, los materiales informativos del evento ofrecieron también, a través de códigos QR, informaciones muy útiles, completas y prácticas para promover un envejecimiento activo, en los ámbitos del ejercicio físico, la nutrición y la estimulación cognitiva. La jornada ofreció la oportunidad de poner en práctica este último apartado con ejercicios prácticos, como mandalas (que ayudan a ejercitar la planificación y la memoria visual y mejoran las funciones cognitivas), y que pudieron colorear tanto los pacientes ambulantes como los hospitalizados.

Hospital Universitario Infanta Elena

El Hospital Universitario Infanta Elena, ubicado en Valdemoro, da asistencia a los habitantes de Valdemoro, Ciempozuelos, Titulcia y San Martín de la Vega, así como a otros ciudadanos procedentes de otras áreas de salud, manteniendo los objetivos de alta calidad asistencial, tecnología de vanguardia, eficiencia y profesionalidad.

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El C F Inter de Valdemoro celebra su 40.º Aniversario

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 La celebración se extenderá a lo largo de la temporada 23-24

«Para los que todavía no conocen nuestra historia y, por resumirlo en pocas letras: un grupo de amigos desempleados a quienes les gustaba el fútbol tenían en su pensamiento siempre una pelota. Su vocación por el balón les llevó a crear un equipo de fútbol que, tras muchos años, celebra cuarenta años y mantiene los mismos valores alrededor de la amistad», son las palabras con las que el C F Inter de Valdemoro arranca su temporada de celebraciones.

El primer evento fue su trofeo propio, la trigésimo cuarta edición, disputada en septiembre entre las categorías de sénior. Le seguirá un tributo a Sabina a celebrar en la sala The New El Restón el próximo 13 de octubre.

Para seguir celebrándolo, el club ha organizado una exposición dentro del Centro Comercial El Restón bajo el nombre «Un recorrido por la historia». Durante los primeros quince días de noviembre, los asistentes podrán conocer los comienzos y la actualidad del club a través de vídeos, fotos y trofeos.

Tampoco podía faltar una celebración deportiva para los más pequeños. Hacia final de año se celebrará una fiesta del fútbol para las categorías inferiores de la agrupación que contará con un torneo para todos ellos.

El resto de los eventos se irán conociendo con el paso de los meses a través de los canales oficiales del club en redes sociales y en su página web.

La dirección del club quiere agradecer a La revista de Valdemoro su apoyo en la difusión de los deportes locales. «Por darnos luz. También queremos dar mostrar nuestro agradecimiento a cada una de las personas que han aportado su granito de arena para que este pequeño y gran club de fútbol siga en pie por lo menos otros cuarenta años más».

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Valderunners vuelve a inundar las calles del centro de Madrid

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Esta edición fue muy especial para los corredores locales

El pasado domingo 10 de septiembre, medio centenar de nuestros vecinos del club Valderunners llenaron de color, alegría y emoción las calles de la capital en la carrera Madrid Corre por Madrid, donde representaron orgullosamente a Valdemoro.

Madrid Corre por Madrid es ya un clásico de las carreras populares de nuestra comunidad en la que los participantes pueden disfrutar de grandes avenidas y sitios emblemáticos de la capital como la Gran Vía o la plaza de España. Esta es una de las principales motivaciones para los integrantes de Valderunners, que siempre acuden a esta carrera como reencuentro después del verano.

Además, esta edición era una ocasión muy especial. Los protagonistas fueron dos valdemoreños: Ian y Fiona. Ambos están pasando por una situación personal complicada, y ene Valderunners quisieron dedicarles este recorrido y este día con el lema «Esta carrera la corremos juntos».

El colofón final y más emotivo de la carrera fue a 200 metros del final, cuando todos los integrantes de Valderunners, entraron en meta con Fiona a la cabeza, aplaudiendo y arropándola ante la multitud de personas que estaban allí.

Mucha fuerza para ellos y sus familias. ¡Estamos con vosotros!

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Lurdes Fernández presenta ‘Sin miedo’

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La autora local presentó su segunda novela a los vecinos de Valdemoro

La escritora Lurdes Fernández, Kiddo, volvió a la Biblioteca Municipal Ana María Matute para presentar su segunda novela policiaca, que lleva por título Sin miedo. La cita fue el 15 de septiembre en el tradicional espacio literario de Valdemoro.

Maxime y Diego vuelven a ser los protagonistas de una trepidante trama que transcurre tres meses después de que ambos personajes se vean mezclados en un operativo cargado de acción y cerrado con numerosas incógnitas. Este nuevo libro, editado por Ultima Libris, permitirá al público conocer si Maxime averigua todo lo que su padre nunca pudo decirle, el final de Diego y la lucha de sentimientos a la que se enfrenta todo el que ha conocido la existencia de Salomé.

Lurdes Fernández, nacida en 1990, es gerente en un supermercado, camarera los fines de semana y madre soltera de una preadolescente. La autora de Sin límites y Sin miedo se confiesa «luchadora a tiempo completo y creyente en conseguir todos mis sueños y de escribirlos por si se me olvidan».

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Vuelven las campañas al comercio local de Valdemoro

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El Ayuntamiento de Valdemoro recupera el próximo mes de noviembre dos campañas de apoyo al comercio y al sector hostelero local, como son el Black Friday y la Ruta de los Vinos de la Comunidad de Madrid. Ambas iniciativas tendrán lugar los días 24, 25 y 26 de noviembre y para participar es preciso inscribirse del 11 al 27 de octubre por correo electrónico (bzcomercio@valdemoro.es).

BLACK FRIDAY
Durante el último fin de semana de noviembre, se dará difusión a través de los canales de comunicación municipales de los negocios locales que se hayan adherido al Black Friday, así como de sus promociones y ofertas. Esta iniciativa procedente de Estados Unidos ha contado en sus siete ediciones precedentes en Valdemoro con cifras de participación que han oscilado entre 20 y 80 comercios de distintos sectores (moda, estética, calzado, regalos, complementos…).

RUTA DE LOS VINOS
A la Ruta de los Vinos, por su parte, pueden sumarse bares y restaurantes ubicados en Valdemoro que quieran ofrecer a su clientela una tapa acompañada de una copa de los mejores caldos de la región. Este recorrido gastronómico y enológico celebró su última edición en 2018 en cerca de una veintena de establecimientos hosteleros y se pudieron degustar una treintena de caldos de Villaconejos, Chinchón, Villa del Prado, Valdilecha, Valdelaguna, Colmenar de Oreja y Villarejo de Salvanés, de las bodegas Laguna, Del Nero, Cided, Orusco, Pablo Morate, Figueroa, Martín de la Rosa y Vinos Jeromín.

INSCRIPCIONES Del 11 al 27 de octubre. bzcomercio@valdemoro.es
+INFO 91 809 96 80.

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